Para la cita de hoy con la receta Light and Tasty he cocinado unos pastelitos de tomatitos que han salido sorprendentemente buenos. ¡Qué satisfacción! 😄
La receta no es del todo de mi propia cosecha, sino una versión revisada de una receta presente en El Gran Libro de la Cocina Vegetariana, Fabbri Editores. Más que un libro, un manual, un tomo lleno de información y recetas, que es uno de los dos ‘monstruos sagrados’ de cocina (junto con Il Cucchiaio Verde) que más he leído y consultado y que más me han sido útiles en los últimos veinte años. Se trata de un libro antiguo, lamentablemente, la edición que tengo desde hace muchos años (remonta a los años 90) ahora solo se encuentra en el mercado de segunda mano.
La receta presente en el libro es un pastel de tomates bajo y ancho, cocido en un molde grande (un molde para tarta), con los tomatitos cortados dispuestos en una sola capa.
A mí se me ocurrió hacer pastelitos individuales. Primero, porque me encantan las porciones individuales, para cualquier tipo de receta; segundo, porque quería hacer un pastelito más alto, con más capas; y tercero… por una cuestión puramente técnica: tenía en casa dos variedades diferentes de tomatitos y no me gustaba la idea de mezclarlas. 😄
Y así hice seis porciones usando el molde para muffins: tres pastelitos de tomatitos piccadilly y tres de cherry naomi.
Y aquí están (falta uno porque me lo comí para probarlo antes de las fotos 😃):
Para otras ideas de porciones individuales, echa un vistazo también a estas recetas:
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 6
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Verano
Ingredientes
- 370 g tomatitos
- 70 g pan rallado
- 15 g queso rallado (grana o parmigiano)
- 5 g pecorino (curado)
- 8 hojas menta
- 8 hojas albahaca
- 1 diente ajo
- 1 huevo (grande)
- 2 cucharadas yogur blanco natural (o kéfir de leche hecho en casa)
Herramientas
- Molde para muffins en silicona Tescoma
Preparación
Premisa:
Comencé a preparar la receta tratando de seguir lo más posible la receta original, pero en el proceso me di cuenta de que era prácticamente imposible. 🤭 Porque la división de los ingredientes en 6 moldes requería otras proporciones, porque no tenía perejil, porque olvidé agregar el aceite, porque no uso sal y por lo tanto ajusté también en función de esto. ¡Como siempre!
Cómo proceder:
Cortar los piccadilly en rodajas y los cherry en dos.
Puse a escurrir los tomatitos para que soltaran el exceso de líquido (como la receta requería) pero no soltaron ni una gota 😄 Así que decidid vosotros si hacer o no este paso según el tipo de tomatitos que uséis.
Sazonar el pan rallado con el grana y el pecorino rallados y el albahaca y la menta picados gruesamente. También añadí un diente de ajo, que en este tipo de recetas siempre va bien y que ayuda muchísimo a dar sabor en ausencia de sal.
Siempre hablando de sal, os explico por qué utilicé solo una cucharadita de pecorino (único queso previsto en la receta original) y preferí el grana: al controlar los valores nutricionales, por cada 100 g de producto, el Pecorino Romano contiene 4,7 g de sal mientras que el Grana Padano de 16 meses contiene 1,5 g. (Os repetiré esta información también en las notas al final).
Montar las porciones individuales:
Cubrir el fondo de cada cavidad del molde con una cucharadita de pan rallado sazonado.
Colocar las rodajas de tomatitos, o las mitades, en tres capas alternando con el pan rallado aromático.
Un chorrito de aceite para cada capa no está de más, yo de hecho lo olvidé por completo (pero os aseguro que el resultado no lo sufrió 🙂). Eventualmente, sugiero humedecer directamente el pan rallado con una o dos cucharaditas de aceite al momento de añadir el queso y la menta.
Batir el huevo con un tenedor, espesándolo con un par de cucharadas de yogur natural (o de kéfir de leche denso).
Completar los pastelitos espolvoreando la superficie con el huevo.
Cocinar en el horno a 180 grados durante 25 minutos.
Como se puede ver bien en la foto anterior, gran parte de mi huevo batido se derramó en el fondo y no cubrió del todo la última capa. Sin embargo, el dorado de la superficie salió bien igualmente y el resultado estético me gustó, así que quedé satisfecha.
¡Y también el resultado al comer me gustó! De hecho, el jurado familiar lo apreciaron tanto que incluso Flavia (notoriamente no amante de los tomates) los comió, ¡algo para escribir en el diario familiar!
Consejos:
Es posible utilizar dos huevos en lugar de uno solo, o bien usar moldes de tartaleta y hacer pastelitos de una sola capa: estoy seguro de que en ese caso el huevo será suficiente para distribuirse sobre todos los tomatitos, que se unirán mejor entre ellos.
Recomiendo desmoldar los pastelitos de tomatitos cuando estén templados. Probé desmoldar uno del molde cuando aún estaba caliente (el que comí primero) pero tendía a desmoronarse, así que os sugiero regularos (en la elección entre un huevo o dos) según el molde que decidáis usar.
Consejos sin sal
Sustituir el perejil por menta fue una idea ganadora. A pesar de que también estaba presente la albahaca, debo decir que el sabor y el aroma de la menta predominaron, y mejor así porque se adapta perfectamente a estos pastelitos de tomatitos cocinados completamente sin sal añadida.
Salen buenísimos, gracias a la menta, la buena calidad de los tomatitos y esos 20 gramos de grana y pecorino. Y a propósito de grana y pecorino, os repito aquí lo precisado en el procedimiento: una precisión dirigida a quien debe comer hiposódico y está leyendo esta receta en busca de consejos para cocinar sin sal. –> Por cada 100 g de producto, el Pecorino Romano contiene 4,7 g de sal mientras que el Grana Padano de 16 meses contiene 1,5 g.
Leed siempre las etiquetas y controlad siempre el valor de la sal presente en el alimento que estáis por utilizar, ¡por favor!
Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre:
▫ Disminuir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe notar la reducción progresiva.
▫ Utilizar especias. Chile, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavos de olor, comino…
▫ Utilizar hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
▫ Utilizar semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
▫ Utilizar vegetales picantes o frutas. Ajo, cebolla, limón, naranja…
▫ Utilizar mi granulado vegetal sin sal y el gomasio.
▫ Preferir alimentos frescos.
▫ Evitar cocciones en agua, preferir cocciones que no dispersen los sabores (plancha, papillote, vapor, microondas)
▫ ¡Evitar llevar el salero a la mesa!
▫ Permitirse a veces romper las reglas. Hace bien al ánimo y ayuda a perseverar.
Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
▫ Puedes probar igualmente mis recetas salando según tus hábitos.
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Os deseo buen provecho dejándoos en compañía de las recetas (todas con tomates) de mis colegas Light and Tasty:
Carla: Tomates y cebollas al horno
Daniela: Tarte tatin salada con tomatitos
Elena: Ensalada de tomates, sandía y melón
Franca: Helado de albahaca con salsa de tomatitos
Mary: Tomates confitados en sartén: receta fácil y rápida
Milena: Tarta salada francesa con tomatitos, mostaza y bolitas de mozzarella
Serena: Tomates al horno

