Pollo al limón (y romero) cocido al horno

No, ocasión mejor realmente no hay para contaros mi receta del pollo al limón, oh sí!

El primer pollo al limón, cocido al horno, que comí en mi vida data de… bueno, veinticinco, veintiocho o quizás treinta años atrás. De aquel periodo en que mi amiga Gianna y yo nos veíamos a menudo y cenábamos juntas.
En una de esas ocasiones, invitados a cenar en su casa, nos ofreció un pollo al limón muy aromático que para mí era una novedad absoluta, nunca lo había cocinado ni probado antes. Obviamente Gianna me pasó la receta. 😀

Desde entonces la he repetido algunas veces, aunque no tantas si se compara con la montaña de años que han pasado. Pero la última vez es reciente, fue exactamente el pasado 22 de abril (no, no tengo tan buena memoria, es el día que encontré en la información de las fotos! 😃).

Y así esta receta está toda dedicada a ti Gianna! ¡Finalmente nos hemos reencontrado! ¡Qué alegría volver a vernos después de tantos años sin contacto! ¡Qué maravilla, ¿verdad?!

😀

〰〰〰

Algunas ideas de guarnición, todas al limón, para acompañar este excelente pollo al limón: 😉👇

pollo al limón y romero
  • Dificultad: Fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de preparación: 15 Minutos
  • Porciones: 6
  • Métodos de Cocción: Horno
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes

  • 1 pollo
  • 1 limón
  • 1 ramito romero
  • 1 pizca pimienta
  • 1 diente ajo (opcional)

Herramientas

  • Bandeja para horno
  • Cuerda de cocina
  • Aluminio

Preparación

  • Primero, si es necesario flamear el pollo para eliminar cualquier residuo de plumas.

    Lavar el limón y el romero y colocarlos dentro del pollo.

    La receta de mi amiga Gianna incluía el uso de un limón entero perforado con el tenedor, pero yo que nunca soy rígida al copiar recetas, he usado el limón de varias maneras: a veces entero, a veces lo he cortado por la mitad, esta vez lo he rebanado…. 🙂

    Opcional es la adición también de un diente de ajo picado (o de dos o tres dientes enteros) y una pizca de pimienta.

    Atar el pollo con cuerda de cocina asegurándose de cerrarlo bien.

    Eventualmente pueden ser útiles también un par de palillos. Mi atadura… bueno, es decididamente poco profesional, lo sé 😀 pero funcionó. 😀

    Pasar (o mejor frotar) una rodaja de limón por toda la piel.

    Eventualmente espolvorear con pimienta (esta vez no lo hice).

    Colocar el pollo en una bandeja para horno (si el pollo tiene piel no es necesario añadir grasas) y hornear a 220°C.

    pollo al limón y romero pasos
  • Cocinar el pollo durante aproximadamente una hora. El tiempo de cocción depende de la calidad del pollo, de su peso, del horno. Lo importante es controlarlo, darle la vuelta, cubrirlo por una parte del tiempo. Para comprobar la cocción se puede pinchar con un tenedor o un pincho.

    Inicialmente hornear en la parte alta del horno teniendo cuidado en los primeros 10-15 minutos de darle la vuelta al menos un par de veces para dorar bien la piel en todos los lados. Cuando la piel esté dorada se puede bajar la temperatura del horno y llevar la bandeja a la mitad de altura.

    Cubrir con una hoja de papel aluminio para proteger la piel de posibles quemaduras.

    cocción pollo al limón y romero al papel de aluminio
  • Durante la cocción de vez en cuando bañar con el jugo de cocción.

    pollo al limón y romero
  • Servir entero y cortar directamente en la mesa.

    ¡Disfruta!

    pollo al limón y romero cocido al horno
  • Si te gusta el pollo en versión especiada, prueba esta receta! Filetes de pollo especiados 😋

Consejos sin sal

Sin sal Como todas mis recetas, también mi pollo al limón es sin sal añadida. Prueba también a cocinarlo sin sal, cocido así con el limón y el romero, que liberan desde dentro todo su aroma, tu pollo al horno no necesitará más. 😉

Al daros cita para la próxima receta, os invito a leer mis habituales consejos sin sal:

Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre:
▫ Disminuir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe notar la progresiva reducción.
▫ Utilizar especias. Chile, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavo de olor, comino…
▫ Utilizar hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
▫ Utilizar semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
▫ Utilizar hortalizas picantes o fruta. Ajo, cebolla, limón, naranja…
▫ Utilizar mi granulado vegetal sin sal y el gomasio.
▫ Preferir alimentos frescos.
▫ Evitar cocciones en agua, preferir cocciones que no dispersen los sabores (plancha, papillote, vapor, microondas).
▫ Evitar llevar el salero a la mesa!
▫ Concederse a veces un desliz. Es bueno para el ánimo y ayuda a perseverar.

Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
▫ Puedes probar igualmente mis recetas salando según tus hábitos. 

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