Risotto al prosecco ahumado
Aquí estamos en la primera cita del año con la receta para Light and Tasty. Comenzamos con un tema de gran actualidad en este período post-navideño: cocinar con sobras. 😄
Para mí, que soy una defensora del anti-desperdicio, no podía dejar pasar esta cita.
Este año no tuve la necesidad de reciclar lentejas y cotechini varios, ya que el almuerzo navideño lo reciclamos por completo el día de San Esteban, y al final no sobró gran cosa, pero tuve la ocasión de reciclar – pero realmente, en el verdadero sentido de la palabra – medio panettone (os hablaré de este reciclaje en una próxima receta), y sobre todo ‘recuperé’ toda la carne que había comprado, claramente en exceso, para la bourguignonne de fin de año. Y de la cual salieron un par de recetas muy interesantes, de las cuales, obviamente, os contaré una a una. 😊
Y luego, cociné este risotto al prosecco ahumado.
Usando la media botella de prosecco que había sobrado del brindis de medianoche.
Sin embargo, entre todas estas recetas, este risotto al prosecco es el único que no tenía previsto publicar. No quería hacerlo. Tanto que no hice fotos durante la preparación, y las dos fotos que veis son simplemente dos de las cuatro que hice al vuelo con el teléfono antes de comer, hechas al final de la cocción ‘para recordar’. Ese tipo de fotos que para archivo, para recordatorio, a veces por costumbre, hago casi siempre de casi todo lo que cocino. Si hubiera imaginado que al final sería de otra manera, habría hecho al menos una foto a los hilos del queso! Habría hecho lucir mucho a este risotto al prosecco. 😄
Este risotto al prosecco ahumado es mi interpretación libre (muy libre, sin conocer la verdadera receta original, y habiéndola cocinado yendo a memoria hacia atrás en el tiempo) de una histórica receta de los años 80, el famoso risotto humo y champán. Una receta a la que estoy emocionalmente ligada y que, debo decirlo, me provoca un cierto nudo en el estómago hablar de ello. Pero las circunstancias, el caos en el que vivo últimamente, el azar, no sé qué, todo esto me llevó a decidir a último momento cambiar de receta y ahora… bueno, parece que debía ser así, ha llegado el momento de hablar de este risotto.
El risotto humo y champán, en aquel entonces más o menos hace tres décadas, fue cocinado en una cierta ocasión por un amigo, y su esposa. Y desde entonces la receta siempre me ha quedado ahí, en el trasfondo, como receta para hacer y escribir tarde o temprano. Pero sabéis, ¿no?, cómo se hace? Posponer hoy, posponer mañana, pasan los años.
Luego, hace poco menos de un año, ignorantes del futuro cercano, hablamos por teléfono cuando Francesco me llamó para felicitarme por mi cumpleaños. Le dije: ‘¿te acuerdas de aquel risotto?’, y él: ‘¡por supuesto, humo y champán!’… Y el trasfondo, de replicarlo y escribir la receta, había comenzado a tomar forma de nuevo.
Después el covid. Y el maldito mes de marzo.
Pero sí, digámoslo, en el fondo, ¿quién compra ya el champán? Ya no estamos en los años 80. No en los de la Milán de Francesco, ni en los de la Bolonia de Piero. Años pasados, que no volverán.
Francesco, adiós, dondequiera que estés, este risotto humo y prosecco es para ti. Te pienso a menudo. Pero sé que lo sabes.
Vamos, cocinemos que ya es mediodía. La vida cotidiana nos llama.
🌼
👇 Aquí tres ideas de risotto, más otra receta, en la que Francesco metió su mano: 💝👇
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Estufa
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 400 g arroz Carnaroli
- 1/2 l prosecco
- 200 g scamorza ahumada
- 30 g cebolla (media cebolla pequeña)
- 10 g mantequilla (en realidad no la pesé, digamos una nuez)
- 1 l caldo vegetal
Cómo preparar el Risotto al prosecco ahumado
Primero prepara el caldo vegetal (o si tienes una reserva en el congelador como yo, descongélalo).
Corta la scamorza en trozos para que esté lista cuando la necesites.
Pica la cebolla y sofríela en la mantequilla.
Añadir el arroz y tostarlo removiéndolo con una cuchara.
Cuando el arroz esté tostado y bien seco, añade un cazo de prosecco para desglasar.
Cocina el risotto añadiendo un cazo de caldo a la vez y alternándolo con un cazo de prosecco. Deja evaporar bien cada cazo antes de agregar el siguiente.
Concluir la cocción, si es posible, con el prosecco.
Al final de la cocción (mi arroz tardó unos 20 minutos), cuando el risotto esté cremoso, vierte la scamorza ahumada cortada en trozos en el risotto, mezcla brevemente, justo un giro o dos de cuchara, y sirve de inmediato.
Tan pronto como la scamorza comience a derretirse, también comenzará a formar hilos, ¡una delicia!
Y sí, estoy triste por no haber fotografiado los hilos, pero ya estaba en la mesa y disfruté del momento 😊
Os sugiero que hagáis lo mismo, ¡disfrutad de este risotto!
Y haced como yo, ¡comed dos platos en la cara de todo y todos!
Nota: si el prosecco que os ha sobrado no es suficiente, podéis alternar dos cazos de caldo con uno de prosecco, intentad en todo caso dejar el último cazo al prosecco 😊
Consejos sin sal
Os recuerdo que yo cocino sin sal añadida, por eso también he cocinado este risotto al prosecco ahumado usando un caldo vegetal sin sal. ¡Probadlo también vosotros! O si realmente no podéis, intentad reducir a la mitad la sal que normalmente usáis en vuestro caldo vegetal, la scamorza ahumada dará suficiente sabor a vuestro risotto. 😉
Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre:
▣ Reducir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe notar la reducción progresiva.
▣ Usar especias. Chile, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavo, comino…
▣ Usar hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
▣ Usar semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
▣ Usar verduras picantes o frutas. Ajo, cebolla, limón, naranja…
▣ Usar mi granulado vegetal sin sal
▣ Preferir alimentos frescos.
▣ Evitar cocciones en agua, preferir cocciones que no dispersen los sabores (plancha, papillote, vapor, microondas)
▣ Evitar llevar el salero a la mesa!
▣ Permitirse de vez en cuando un pequeño desliz. Hace bien al ánimo y ayuda a perseverar.
Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
▣ Puedes probar igualmente mis recetas salando según tus hábitos.
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¡Quién sabe qué ideas de reciclaje nos regalarán hoy mis compañeras de Light and Tasty! Descúbrelas haciendo clic en los enlaces:
Carla: Tagliolini con salmón y pistachos
Daniela: Tartaleta con lentejas y uvas
Elena: Ramen a mi manera
Flavia: Chiffon cake de vainilla y pistachos
Franca: Tortilla con cocido
Mary: Crema de lentejas y cúrcuma
Milena: Torrejas de pan con pimientos

