Esta salsa verde es una receta ‘de memoria’. Que nunca he puesto por escrito, ni siquiera en uno de esos papelitos que abundan en cada rincón de mi cocina. Es una receta que cada vez hago a ojo, mejor dicho, a sentimiento 😀 y que nunca es igual a sí misma, cada vez cambia según la disponibilidad de los ingredientes presentes en casa, en el congelador o en el balcón. Y quién sabe por qué, siempre son estas las mejores recetas. ¡Y las que más me divierten!
Hago la salsa verde siempre el día de Navidad, ya es una de las recetas clásicas navideñas imprescindibles. Para el almuerzo de Navidad, mi madre se dedica a las cosas ‘serias’ como los cappelletti, el caldo, los asados, y por eso las recetas ‘accesorias’ son mi responsabilidad. Y la salsa verde está entre estas recetas accesorias-fundamentales. 😊
Pero durante todo el año, para mí no es necesario tener cocido disponible para hacer la salsa verde: a nosotros nos gusta incluso solo con pan.
Y además, ¿quién dijo que no se puede usar en el seitán? ¿O en el tofu? De hecho, es excelente como marinada para el tofu! Si nunca lo has probado, ¡prueba ahora mismo!
☝ En esta receta no seré precisa en las cantidades. En la lista de ingredientes enumeraré todos los ingredientes que uso para mi salsa verde estándar dividiéndolos en dos grupos: los que nunca faltan y los opcionales, es decir, los que a veces uso y a veces no, según la disponibilidad que tengo. Pero de todos modos siempre sale genial, palabra mía. 😊
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: al gusto
- Métodos de Cocción: Sin cocción
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- perejil
- albahaca
- orégano
- mejorana
- ajo
- almendras, piñones, nueces o semillas de girasol (también mixtos)
- aceite de oliva virgen extra
- agua
- pimienta
- salvia
- pepinos en vinagre
- aceitunas verdes
- alcaparras
- atún
- guindilla
Herramientas
- Picador
Pasos
👉 Si se utilizan, lo primero es enjuagar los ingredientes en salmuera, como aceitunas, alcaparras y pepinillos, para eliminar el exceso de sal. Si las alcaparras están en sal, desálalas poniéndolas en remojo en agua durante al menos 10 minutos.
Coloca todos los ingredientes en el vaso del picador y tritura hasta obtener la consistencia deseada.
La cantidad de aceite depende de la consistencia que queramos darle a la salsa, y también depende de cuántas almendras o nueces o piñones o semillas de girasol se hayan utilizado.
De hecho, las semillas tienen el propósito de hacer la salsa más espesa, por lo que la cantidad de aceite se debe ajustar en consecuencia.
En ausencia de semillas, o además de ellas, se puede usar una pequeña cantidad de atún: hace que la salsa sea espesa sin alterar su sabor.
Información dietética: para obtener una salsa menos calórica se puede utilizar el ‘truco’ del agua.
Como ya expliqué en la receta de mi pesto, añadir agua en lugar de aceite es un truco que se puede usar para reducir la cantidad total de aceite y así hacer la salsa más ligera. Si se dosifica bien, el agua presente en la salsa no será reconocible y tu salsa verde será excelente incluso en versión light, y lucirá muy bien en tus platos. Las salsas son excelentes incluso light, confía en mí. 😉
Consejos sin sal
Como sabéis, yo cocino sin sal añadida. Por eso, para nuestras costumbres, la presencia de alcaparras y aceitunas ya es más que suficiente para sazonar nuestra salsa. Para quienes no están acostumbrados a la cocina baja en sodio, o para quienes están en fase de transición, pueden sazonar añadiendo un poco de guindilla, que ayuda muchísimo a ‘engañar’ las papilas. 😉 Una leve nota picante puede combinarse bien con las carnes cocidas, y puede combinarse bien con el tofu, cuando se quiera usar esta salsa para marinarlo.
Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre:
▪ Disminuir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe notar la reducción progresiva.
▪ Usar especias. Guindilla, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavo, comino…
▪ Usar hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
▪ Usar semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
▪ Usar vegetales picantes o frutas. Ajo, cebolla, limón, naranja…
▪ Usar mi granulado vegetal sin sal y el gomasio
▪ Preferir alimentos frescos.
▪ Evitar las cocciones en agua, preferir cocciones que no dispersen los sabores (plancha, papillote, vapor, microondas)
▪ Evitar llevar el salero a la mesa!
▪ A veces, permitirse un capricho. Es bueno para el estado de ánimo y ayuda a perseverar.
Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
▪ Puedes intentar igualmente mis recetas salando según tus hábitos.
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