Hoy almorzamos esta sopa de cebada y lentejas. ¡Y aquí estoy, la receta está lista!
Hoy llueve. A decir verdad, también ayer y antes de ayer. Y con este tiempo gris tengo una necesidad absoluta de un plato reconfortante. ¿Y qué mejor que un plato caliente como una sopa?
Además, esta sopa de cebada y lentejas no necesita remojo ni largos tiempos de cocción. Desde que decidí qué cocinar hasta que apagué el fuego, ¡pasaron exactamente solo 35 minutos!
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- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno
Ingredientes
- 300 g cebada perlada
- 200 g lentejas rojas
- 1 zanahoria
- 1 tallo apio
- 1 patata (grande)
- Media cebolla
- aceite de oliva virgen extra
- romero
Utensilios
- Olla
- Pelador
- Cuchillo
- Pasapurés
Pasos
Lavar bien las lentejas, cambiando el agua un par de veces.
Poner a hervir una olla de agua (yo ya caliente para hacer más rápido).
👉 Para la cantidad de agua (que por la prisa no pensé en medir) diría… indicativamente un par de litros. Pero adáptalo a tu gusto: ¿cómo te gusta más una sopa? ¿densa o caldosa? 🙂Enjuagar la cebada (como se sugiere en el paquete) y verterla en el agua al hervir.
Añadir la zanahoria pelada entera, la patata pelada y cortada por la mitad, la media cebolla y el tallo de apio.
👉 Si no tienes apio, puedes usar un calabacín pequeño, o los tallos de un par de hinojos. Ah, pero ¿cómo, no lo sabías? Te lo había contado aquí, en la página de Trucos y consejos. 😉
Añadir también una ramita de romero, que se adapta bien con las lentejas.
Cuando el agua hierva, dejar hervir durante unos cinco minutos y luego añadir las lentejas.
👉 Los tiempos de cocción indicados en los paquetes eran de 25-30 minutos para la cebada y de 20 minutos para las lentejas. En total, yo cociné todo durante 25 minutos (así que las lentejas en 20 minutos estaban listas), pero como seguramente sabrás, los tiempos de cocción indicados en los paquetes suelen ser solo orientativos porque dependen de la calidad y procedencia del producto, así que ajústalo según tu gusto y el tipo de lentejas y cebada que utilices.
Una vez cocido, para obtener una sopa densa, retirar las verduras, triturarlas aparte con la batidora de inmersión (o pasarlas por el pasapurés) y añadirlas a la sopa.
😉 Esta vez, sin embargo, no las usé de esta manera, porque quiero usarlas para otra preparación. De la que te hablaré. (Actualización: es la receta de albóndigas de ricotta y verduras, la encuentras AQUÍ.)
Finalmente, servir y verter un buen chorro de aceite de oliva virgen extra en cada plato.
Servir bien caliente esta reconfortante sopa de cebada y lentejas. 😋
¡Buen provecho!
Consejos sin sal
Hoy confieso haber añadido media cucharadita de sal al final de la cocción. El haber retirado las verduras hizo que esta sopa fuera menos densa pero también más delicada, por eso hice esta pequeña excepción a la regla para que fuera más apetecible para mis hijos. Afortunadamente, a mis hijos les gustan las lentejas, pero no son fans de sopas y caldos, por eso… a veces se necesita algún compromiso. 😉
Para aquellos que están empezando a cocinar con poca sal, las sopas y caldos pueden requerir un pequeño esfuerzo de adaptación, debido a la presencia de agua en la receta. En estos casos recomiendo:
– usar para la cocción caldo de verduras en lugar de agua (hecho en casa sin sal, o con poca sal reduciéndola gradualmente cada vez),
– añadir al final de la cocción un picadillo de ajo y romero (como en esta sopa).
Para más información, te remito a mi artículo Cocinar sin sal. O, más brevemente, ¡intenta poner en práctica estos pequeños consejos! 😊
Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre:
▫ Reducir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe notar la reducción progresiva.
▫ Usar especias. Guindilla, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavo, comino…
▫ Usar hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
▫ Usar semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
▫ Usar vegetales picantes o frutas. Ajo, cebolla, limón, naranja…
▫ Usar mi granulado vegetal sin sal y el gomasio.
▫ Preferir alimentos frescos.
▫ Evitar cocer en agua, preferir cocinas que no dispersen sabores (plancha, papillote, vapor, microondas)
▫ Evitar llevar el salero a la mesa.
▫ Permitirse a veces una excepción a la regla. Es bueno para el ánimo y ayuda a perseverar.
Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
▫ Puedes seguir mis recetas igualmente salando a tu gusto.
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