Esta sopa roja con arroz rojo es una receta que me pasó hace mucho tiempo mi amiga Lucía, y que finalmente después de siglos decidí probar. Como dicen, nunca es tarde. 😀
El motivo de esta larga espera es que el ingrediente principal de esta sopa es la remolacha roja, lamentablemente no le gusta a algún familiar de más aquí en casa, lo cual a veces me hace dudar en el momento de la compra (y no solo me pasa con la remolacha, ¡a decir verdad!).
Pero… últimamente, desde que estoy a dieta he decidido dejarlos protestar ( 😛 ) y comer más frecuentemente esta extraordinaria hortaliza llena de propiedades. Y que es súper saciante (¡algo que no se debe subestimar!).
Si las remolachas rojas os gustan tanto como a mí (¡y aunque no estéis a dieta!), esta sopa roja realmente merece una prueba, palabra de honor.
🙂
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Otras recetas con remolachas o arroz rojo:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Porciones: 2
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Sopas, Cremas y Purés
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 2 Remolachas rojas (o una, si es grande)
- 1 Pimiento rojo (no muy grande, o medio)
- 1 Cebolla roja
- 100 g Arroz rojo integral
- 2 hojas Menta
- 10 g Aceite de oliva virgen extra
- c.s. Pimienta
- c.s. Caldo de verduras (o agua)
Herramientas
- Olla
- Batidora de inmersión
Preparación
Primero, cocer el arroz rojo.
Yo lo cocí en agua durante 25 minutos, os recomiendo verificar el tiempo de cocción en el paquete porque podría variar según la marca.
Durante la cocción del arroz, preparar la crema de remolacha y pimiento, de la siguiente manera:
– cortar la cebolla y trocear el pimiento
– pochar la cebolla en una sartén antiadherente con el aceite, añadir el pimiento y cocinar durante cinco minutos con la tapa cerrada
– pelar y trocear la remolacha
Utilicé remolachas envasadas al vacío.
– añadir los trozos de remolacha a la sartén y dejar que se impregnen de sabor removiendo con una cuchara.
Cuando el pimiento esté cocido (si es necesario se puede añadir unas cucharadas de caldo de verduras o agua durante la cocción), transferir las verduras al vaso de una batidora o procesador de alimentos y triturar todo.
La consistencia de la crema se puede decidir en el momento, yo preferí una sopa espesa, pero añadiendo caldo de verduras podéis optar por una consistencia más líquida (en este caso puede ser útil usar una batidora de inmersión).
Una vez obtenida la consistencia deseada, transferir a los platos.
Sazonar con una o dos hojas de menta picada, luego añadir en cada plato el arroz rojo cocido.
Antes de servir, completar con una pizca de pimienta recién molida y un chorrito de aceite en crudo.
Como mencioné en la introducción… ¡me puse a dieta! 😀
Una de las cosas positivas de este nuevo curso alimentario – además de la pérdida de peso que me motiva mucho – es el redescubrimiento de alimentos que desde hace un tiempo había dejado un poco de lado. La remolacha es uno de estos, una hortaliza a menudo considerada de segunda clase pero que debería ser consumida más a menudo por todos debido a sus valiosas propiedades beneficiosas.
De hecho, ahora que ha vuelto la temporada de las naranjas, debo absolutamente incluir en mi menú semanal la caprese de remolachas y naranjas, ¿la recordáis? ¡Tuvo un gran éxito como receta navideña!
La remolacha es muy saciante, y dado que para la dieta se puede comer a saciedad (ya que es una hortaliza), esta sopa roja de remolacha y arroz se ha revelado como un primer plato ‘de dieta’ insuperable. Para mí 🙂
Y con la adición de queso, ricotta o yogur, puede convertirse en un plato único, ideal por ejemplo para la pausa del almuerzo.Info puntos WW Propoints: para quienes conocen la dieta que estoy siguiendo (Come sin barriga), los puntos que he calculado son: 6 p. por un buen plato de sopa con 50 g de arroz integral (peso en crudo) y 1 cucharadita de aceite (+ eventualmente 1 punto por: 10 g de queso rallado o 30 g de ricotta o 40 g de yogur).
¡Disfruta!
Consejos sin sal
Esta receta es perfecta sin sal, la remolacha y el pimiento tienen sabores bien definidos, por lo que para esta sopa roja son suficientes solo un par de hojas de menta (es realmente un aroma excelente para combinar con la remolacha, ¡pruébalo!) y una pizca de pimienta para obtener un plato hiposódico para comer con gusto. 😉
Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre:
▫ Disminuir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe notar la reducción progresiva.
▫ Utilizar especias. Chile, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavo de olor, comino…
▫ Utilizar hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
▫ Utilizar semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
▫ Utilizar hortalizas picantes o frutas. Ajo, cebolla, limón, naranja…
▫ Utilizar mi granulado vegetal sin sal y el gomasio.
▫ Preferir los alimentos frescos.
▫ Evitar las cocciones en agua, preferir cocciones que no dispersen los sabores (plancha, papillote, vapor, microondas).
▫ Evitar llevar el salero a la mesa.
▫ Darse a veces un capricho. Hace bien al ánimo y ayuda a perseverar.
Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
▫ Puedes probar igualmente mis recetas salando según tus hábitos.
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