Os presento mi tempeh con verduras variadas salteadas en sartén. ¡Lo logré! ¡Finalmente cociné el tempeh! ¿Lo conocéis?
Os había hablado del tempeh hace algún tiempo, en el artículo dedicado a la tercera lección del curso de cocina, en el cual os expliqué que no era experta en tempeh.
Sigo sin serlo, experta, pero ahora lo he cocinado. Y con excelentes resultados, os diré. 😀
Esta es mi receta debutante de tempeh con verduras, una receta de fácil realización. Sí, porque… hay que empezar con las recetas simples.
Y ahora necesito compartir mis impresiones.
Primero que nada, como decía, haber hecho una receta no me convierte en experta. 😀 Así que, si entre vosotros lectores hay alguien más experto que yo, acepto con gusto sugerencias y consejos para mejorar mis habilidades y para poder proponer en el futuro, a vosotros y a mí (¡y al jurado familiar!) otras y siempre mejores recetas con tempeh.
De hecho, más allá de las habilidades personales, es bueno precisar que el tempeh tiene un sabor un poco particular. Bueno, los productos alternativos a la carne en la primera degustación son todos un poco así, particulares. Tienen todos un sabor que nos puede resultar ajeno, sólo porque no pertenecen a nuestra cultura culinaria tradicional y porque todos tenemos las papilas acostumbradas a otros sabores. Y, en cuanto a particularidad, el tempeh tiene un sabor aún más “particular” que el tofu o el seitán, esto hay que decirlo.
Creo por eso que cada uno debe encontrar las recetas adecuadas para sí mismo, y encontrar la mejor manera de cocinar el tempeh, que sea la mejor para uno mismo y para su propio paladar.
Con tofu y seitán, que son los sustitutos de la carne que por ahora conozco mejor, me pasó precisamente esto. Las primeras veces que los cociné temía no lograr hacerlos apetecibles, pero luego encontré recetas ingeniosas, adecuadas para mí (por ejemplo, este paté de tofu y este seitán al pepe verde), y desde entonces… todo fue una bajada. 😉
Qué es el tempeh:
El tempeh es un derivado de la soja, prácticamente un primo del tofu. Se diferencia del tofu porque está hecho con soja fermentada, con las ventajas y desventajas que esto conlleva. Los productos fermentados son, como sin duda sabéis, más nutritivos, más digeribles y tienen un sabor más intenso que el mismo producto no fermentado.
Y es precisamente este sabor más intenso lo que hace que el tempeh sea particular, y que pueda hacerlo “difícil” en el primer contacto.
Ese famoso regusto a nueces y setas del que se lee un poco por todas partes, francamente no me siento capaz de confirmarlo, según yo el tempeh tiene simplemente su propio sabor y basta. Tiene un sabor intenso ligeramente amargo, que no es fácil de explicar a quien no lo ha probado nunca.
Entonces… probadlo, ¿no? ¿A qué esperáis? 😀
〰 〰 〰
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 2
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 250 g tempeh
- 2 patatas
- 2 zanahorias
- 1 cebolla roja
- judías verdes (cantidad al gusto)
- 1 ramita romero
- 2 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- aceite de oliva virgen extra
- limón (zumo y ralladura)
- romero
- eneldo
- mejorana
- guindilla
Herramientas
- Sartén
Pasos
Cortar el tempeh en rodajas finas y sofreírlas en una sartén, con el aceite, una ramita de romero dejada entera (y un trocito de guindilla), hasta que se doren.
Mientras tanto lavar y cortar en trozos todas las verduras.
Pelar y cortar en trozos las patatas y cocinarlas aparte (yo en el microondas como siempre). Para la cocción de las patatas en el microondas ver aquí.
👉 Naturalmente, si lo preferís podéis cocinar las patatas junto con las verduras, yo no lo hice porque quería una cocción breve para las verduras para que quedaran crujientes.Retirar el tempeh y en la misma sartén saltear las verduras.
Cuando las verduras estén cocidas, añadir las patatas ya cocidas y dejarlas tomar sabor.
En este punto, quise probar a transferir todo al horno para una breve gratinación. Espolvoreé un poco de pan rallado sobre las verduras y el tempeh y horneé durante 10-15 minutos.
🌸 En las fotos no parece, ehm… porque… esta porción que fotografié no está gratinada 😀 (la versión gratinada no logré fotografiarla). Pero mi juicio comparando la versión gratinada y la sólo dorada en sartén es que: no noté una grandísima diferencia. El tempeh era similar en sabor y en consistencia, en fin, el pan rallado no hizo gran diferencia, según mi gusto. De todos modos, lo importante es que el tempeh esté dorado en la superficie, sea en sartén o en horno.
Un detalle que se adapta bien a este tempeh con verduras es la citronette de hierbas aromáticas, una simple emulsión de aceite y limón enriquecida con hierbas aromáticas, válida tanto para la versión en sartén como para la pasada al horno.
Probad, probad, decidid lo que a vuestro parecer se adapta mejor a vuestro tempeh. Por mi parte, no me privé de nada y probé a usar la citronette tanto lisa como picante (añadiendo guindilla).
Cómo preparar la citronette: en un bol pequeño batir con un tenedor aceite y limón (zumo y ralladura), añadir un picado de romero, eneldo y mejorana (u otras hierbas a vuestro gusto, en mi caso el romero era fresco, eneldo y mejorana eran secas) y guindilla (opcional) y verter sobre el tempeh y las verduras justo antes de servir.
¡Disfrutad!
Consejos sin sal
En los restaurantes donde he tenido oportunidad de comer tempeh, he notado que siempre se cocina muy sabroso. Debo decir que un poco toda la cocina vegana y sobre todo macrobiótica que he probado en los restaurantes tiende a ser muy sabrosa. No sé francamente si es una característica típica, o si simplemente he caído yo en restaurantes que prefieren los sabores fuertes, pero lo cierto es que en esta receta no he usado sal, sin embargo, he encontrado útil el uso del guindilla. Además, es indudablemente agradable el toque final dado por la citronette, el uso del limón siempre es útil en la cocina hiposódica. 😉
Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre:
▫ Disminuir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe notar la progresiva reducción.
▫ Utilizar especias. Guindilla, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavos de olor, comino…
▫ Utilizar hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
▫ Utilizar semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
▫ Utilizar hortalizas picantes o frutas. Ajo, cebolla, limón, naranja…
▫ Utilizar mi granulado vegetal sin sal y el gomasio.
▫ Preferir los alimentos frescos.
▫ Evitar las cocciones en agua, preferir cocciones que no dispersen los sabores (a la plancha, al papillote, al vapor, microondas)
▫ Evitar llevar la salera a la mesa.
▫ Concederse a veces un capricho. Es bueno para el ánimo y ayuda a perseverar.
Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
▫ Puedes probar igualmente mis recetas salando según tus hábitos.
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