Tofu en costra de tahina al limón
No necesita grandes explicaciones esta receta, el título lo dice todo. 😀
¿Os acordáis del curso de cocina vegetariana y vegana que hice hace (ya bastantes) años? De las muchas recetas que aprendí gracias a este curso – todas presentes en esta recopilación (que contiene, además de las recetas, también los enlaces a los artículos dedicados a cada lección) – el tofu en costra de tahina es una de las recetas más exitosas aquí en mi casa, tanto que la he repetido varias veces.
Si te gusta el sabor a limón, si te gusta la tahina, y si te gu… o sea quería decir… si aprecias el tofu (o quieres empezar a apreciarlo 😀) entonces esta receta es la correcta. Te aseguro que combinar el tofu con tahina, y con limón, es una excelente manera de disfrutar este alimento inusual (para muchos lo es, inusual), que no a todos les gusta pero que cocinado de la manera correcta puede gustar, palabra mía. 🙂
¿Quieres probar? ¡Vamos!
👉 Para otras recetas con tofu, aquí tienes algunas ideas y además la recopilación completa:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 300 g Tofu (2 bloques, el peso de los paquetes no es estándar)
- 6 cucharadas Tahina (yo casera)
- 5 cucharadas Zumo de limón
- 1 cucharadita Aceite de oliva virgen extra
Utensilios
- Bandeja de horno
Preparación
Antes que nada, preparar la tahina:
He repetido este tofu en costra varias veces, produciendo una tahina diferente cada vez. Por eso os dejo tres variantes, todas excelentes y adecuadas para usar en esta receta, todas transformables en tahina al limón simplemente añadiendo (es trivial decirlo pero es así) el zumo de limón a la salsa recién preparada.
1) Tahina realizada con sésamo no tostado y remojado, receta que había aprendido gracias al curso de cocina;
2) Tahina producida de la forma más conocida por todos, es decir, con las semillas de sésamo tostadas;
3) Tahina con semillas de girasol (o con ambas semillas, es decir, mitad sésamo y mitad girasol), que se puede producir tanto con las semillas tostadas como usando las semillas directamente sin tostarlas ni remojarlas, y que se prepara muy rápidamente triturando las semillas directamente de la bolsa.
Decidid cuál de las tres queréis probar teniendo en cuenta que:
– Para la tahina número 1 (con sésamo no tostado) podéis consultar la receta completa aquí.
– Si queréis probar la tahina número 2 no tengo una receta publicada, pero os aseguro que es muy simple de realizar, simplemente hay que tostar el sésamo antes de triturarlo (o machacarlo en el mortero) junto con el aceite. Tostad las semillas en una sartén durante unos minutos y considerad, al igual que la n. 1, una proporción de 150 g de semillas tostadas y 50 g de aceite. Para más información os remito a la receta de las zanahorias con sésamo y pan rallado donde expliqué cómo tostar el sésamo.
– Para la tahina número 3 no hay explicaciones particulares: las semillas (de girasol o mixtas) se tratan de la misma manera que las semillas de sésamo, tostadas o trituradas al natural junto con el aceite. El resultado será una salsa delicada y cremosa, gracias a las semillas de girasol que son más… pastosas. (Para más detalles aquí está la receta: tahina con semillas de girasol).
Obtenida la salsa, exprimir el limón (o los limones) y añadir el zumo mezclando con una cuchara.
En las tres versiones la salsa puede ser más o menos granulosa según cuánto se triture, sin que la consistencia afecte al sabor final.
Os muestro aquí las fotos que hice en dos ocasiones diferentes, donde se ve bien la mayor granulosidad (con las semillas de sésamo bien reconocibles, es decir, menos trituradas) de la primera, y la mayor cremosidad de la segunda (mitad sésamo y mitad girasol). El diferente color lo dan las diferentes semillas usadas y el tostado en el primer caso (y semillas no tostadas en la segunda foto).
Lista la tahina, preparar el tofu:
Enjuagar el tofu para eliminar los restos del líquido de conservación y secarlo con un paño.
Cortarlo en rodajas finas. El bloque de tofu suele ser una pieza rectangular no demasiado alta. Para esta receta se puede cortar tanto a lo largo como a lo ancho, si se quieren obtener rebanadas más grandes.
Colocar las rebanadas en una bandeja untada con un poco de aceite. Las rebanadas pueden colocarse una al lado de la otra, para que la tahina pueda cubrir cada rebanada completamente, o pueden colocarse ligeramente superpuestas como hice yo. Para el sabor final la diferencia es irrelevante, mientras que desde el punto de vista estético puede ser preferible no superponerlas si se quiere que cada rebanada de tofu esté totalmente cubierta de tahina, y por tanto totalmente gratinada.
Cubrir el tofu con la tahina al limón.
Hornear a 180 grados durante unos 15 minutos, hasta que la tahina esté dorada.
Y aquí está mi tofu en costra recién horneado:
Un consejo extra:
Una de las cosas que me enseñaron en el curso de cocina es que el tofu antes de ser utilizado debería ser hervido durante unos minutos en agua. El objetivo de este tratamiento sería hacer que el tofu sea más blando – y de hecho se nos aconsejó este tratamiento en la preparación de salsas y cremas untables – pero también tendría, y sobre todo, el objetivo de eliminar el regusto amargo que el tofu a veces tiene. Soy sincera, yo solo lo probé una vez al hervirlo, después de lo cual no lo he hecho más porque a mí el tofu me gusta tal como es, y no sentí la necesidad de extender el tiempo de preparación hirviéndolo.
Sin embargo, os paso esta información porque la considero útil, especialmente puede ser una idea más que puede probar quien no ama el tofu: si unos minutos de ebullición pueden hacerlo de vuestro gusto, ¿por qué no probar? 🙂
Consejos sin sal
La tahina es sabrosa y extraordinariamente buena incluso sin sal añadida.
En cuanto al tofu, os recomiendo revisar los ingredientes y los valores nutricionales indicados en el paquete, ya que he constatado que el valor de sodio indicado puede variar. Revisar la etiqueta siempre es lo mejor para elegir el producto adecuado a vuestras necesidades.
Os invito a cocinar sin sal añadida (¡o al menos a reducirla!). Poned en práctica mis habituales consejos que os enumero a continuación:
Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre:
▫ Reducir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe darse cuenta de la progresiva reducción.
▫ Usar especias. Chile, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavos, comino…
▫ Usar hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
▫ Usar semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
▫ Usar vegetales picantes o frutas. Ajo, cebolla, limón, naranja…
▫ Usar mi granulado vegetal sin sal
▫ Preferir alimentos frescos.
▫ Evitar las cocciones en agua, preferir cocciones que no dispersen los sabores (plancha, papillote, vapor, microondas)
▫ ¡Evitar poner el salero en la mesa!
▫ A veces permitirse un desliz. Es bueno para el ánimo y ayuda a perseverar.
Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
▫ Puedes probar igualmente mis recetas salando según tus hábitos.
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