Los tomatitos cocinados en sartén no son una novedad en mi casa, los hago a menudo. Suelo hacerlos al natural, es decir, los salteo en sartén con hierbas aromáticas, para luego usarlos como condimento para la pasta.
Como por ejemplo aquellos que os había mostrado en toda su belleza cilentana (eh sí, porque esos, precisamente esos, los había traído a casa como recuerdo de Palinuro) en la receta de los fusilli napolitanos con tomatitos salteados y bufala.
Pero incluso cuando no se puede ir de vacaciones, puede suceder que se disfruten tomates buenísimos eh! y de procedencia súper certificada! Como cuando el tío Valter toca a tu puerta para regalarte una caja de tomates de varias variedades cultivados por él en su huerto 😀
Tomates que comes y cocinas de varias maneras, en ensalada, en los condimentos, en gratinado, que en parte congelas para el invierno… ¿y luego qué pasa?
¡Pues sucede esto! Que a mi querida amiga Paola del blog Il piacere dei sensi, después de ver la caja de tomates del tío que yo había mostrado con orgullo en mi grupo, se le ocurre la idea de cocinar unos tomatitos en sartén enriquecidos con queso y hierbas aromáticas (¡éstos!). ¡Y sus tomatitos me parecen tan inspiradores que no puedo resistirme a copiarlos! ¡y por dos veces! 😀
¡Y el resultado está aquí, todo narrado en esta receta! ¿Estáis listos para copiarla a su vez?
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- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Fogón
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Verano
Ingredientes
- 950 g tomatitos (tipo piccadilly o similares)
- 40 g queso (fontina y/o provolone)
- 40 g queso parmesano (u otro queso para rallar)
- 1 cucharadita hierbas aromáticas secas (o 1 cucharada si son frescas)
- 1 cucharadita aceite de oliva virgen extra (opcional)
Herramientas
- 2 Sartenes con tapa
- 1 Rallador
- 1 Espátula o Paleta
Consejos sin sal
¡No es necesario salar estos tomatitos cocinados en sartén!, confiad en mí 😉 Os recuerdo que yo cocino sin sal añadida. Si habéis llegado ahora a este mi blog por primera vez os invito a profundizar los motivos de esta mi elección en mi artículo: Cocinar sin sal, mi camino 🙂
Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre:
▫ Disminuir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe notar la reducción progresiva.
▫ Utilizar especias. Guindilla, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavos de olor, comino…
▫ Utilizar hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
▫ Utilizar semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
▫ Utilizar hortalizas picantes o frutas. Ajo, cebolla, limón, naranja…
▫ Utilizar mi granulado vegetal sin sal y el gomasio.
▫ Preferir los alimentos frescos.
▫ Evitar las cocciones en agua, preferir cocciones que no dispersen los sabores (plancha, cartoccio, vapor, microondas)
▫ ¡Evitar llevar la salera a la mesa!
▫ Permitirse a veces un desvío de la regla. Hace bien al ánimo y ayuda a perseverar.
Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
▫ Puedes probar igualmente mis recetas salando según tus hábitos.
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