Galletas con eritritol

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Ligeras, crujientes y perfectas para quienes quieren darse un capricho dulce sin renunciar a nada: las galletas con eritritol son la solución ideal para un desayuno o merienda más consciente. En esta receta te mostramos cómo preparar unas galletas simples y aromáticas, ideales para mojar en leche o disfrutar solas, con todo el placer de la tradición pero con un ojo puesto en los azúcares. ¡Fáciles y rápidas de hacer, conquistarán a toda la familia desde el primer bocado!

  • Tiempo de preparación: 15 Minutos
  • Métodos de Cocción: Horno, Horno eléctrico, Freidora de aire
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes

  • 2 huevos
  • 100 g yogur griego (o ricotta)
  • 50 g miel (o eritritol)
  • 100 g harina de almendra
  • 1 pizca sal
  • aroma de vainilla (o limón)
  • 1 cucharadita levadura química en polvo

Herramientas

  • 1 Bol
  • 1 Cuchara
  • 1 Bandeja

Pasos

  • Prepara todos los ingredientes
    Pon en la superficie de trabajo harina de almendra, eritritol, huevos, yogur, levadura y aromas. Así trabajarás más rápido.
    Rompe los huevos en un bol
    Bate ligeramente los huevos con un tenedor, solo el tiempo necesario para que sean homogéneos.
    Añade el eritritol
    Incorpora el eritritol a los huevos y mezcla bien, hasta disolverlo y obtener una mezcla uniforme.
    Añade ricotta o yogur continuando a mezclar, así se amalgama perfectamente con el resto de los ingredientes.
    Perfuma la masa
    Agrega la ralladura de limón o la vainilla, para dar aroma a las galletas.
    Incorpora la harina de almendra
    Añade la harina de almendra poco a poco, mezclando primero con la cuchara y luego con las manos.
    Añade la levadura
    Incorpora la levadura para dulces y amalgama bien. La masa resultará suave y ligeramente húmeda, pero manejable.
    Forma las galletas
    Toma pequeñas cantidades de masa, forma bolitas y aplástalas suavemente con los dedos. Colócalas en una bandeja cubierta con papel de horno.
    Hornea
    Hornea a 160°C en horno estático durante unos 12-15 minutos, hasta que las galletas estén ligeramente doradas en la superficie.
    Deja enfriar
    Saca del horno y deja enfriar completamente: calientes serán blandas, pero al enfriarse se volverán más compactas y crujientes.

    Derrite chocolate negro y decora tus galletas para hacerlas aún más deliciosas.

Las galletas con eritritol y harina de almendra, una vez completamente frías, se conservan muy bien a temperatura ambiente. Guárdalas en una caja de lata o en un contenedor hermético, lejos de fuentes de calor y humedad: permanecerán crujientes durante 4-5 días.

Si prefieres conservarlas más tiempo, puedes ponerlas en el frigorífico, siempre bien cerradas en un contenedor hermético, hasta 7 días; antes de disfrutarlas, déjalas a temperatura ambiente durante unos minutos.

La masa cruda, por otro lado, se puede envolver en film alimenticio y conservar en el frigorífico durante 24 horas. También se puede congelar hasta 1 mes: cuando la quieras usar, solo tendrás que descongelarla en el frigorífico y proceder con la formación y cocción de las galletas.

Imagen del autor

Chiara Serafina Caputi

¡Te enseño a crear postres fáciles para todos los días en tu casa!

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