Lo digo ya desde el principio, sé que la Carbonara es otra cosa, que no se hace así, que bla bla y bla bla, pero quise probar una receta un poco diferente, que a nosotros nos gustó mucho, así que dadle una oportunidad. En el relleno solo puse la panceta y una crema de pecorino y un poco de leche, pero si queréis que el sabor del huevo sea más pronunciado, podéis añadir a esta crema una yema de huevo.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 1 Hora
- Porciones: 30 raviolis
- Métodos de Cocción: Hornillo
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 10 g harina 00
- 10 g mantequilla
- 170 ml leche
- 1 pizca sal fina
- 1 yema
- 1 cucharadita pecorino (rallado)
- 100 g harina 00
- 1 huevo
- 1 pizca sal fina
- 200 g panceta
- 30 g pecorino (rallado)
- 5 cucharaditas leche
- 1 yema (opcional, añadir si queréis un sabor más pronunciado de huevo)
Pasos
Poned en un cazo la mantequilla, dejad que se derrita a fuego lento, añadid la harina y la sal. Mezclad con un batidor o una cuchara de madera hasta que se forme el roux, debe resultar suave y bien amalgamado. Ahora añadid la leche poco a poco. Mezclad bien con el batidor hasta que la mezcla espese, debe quedar suave y sin grumos. Tomará alrededor de 10 minutos.
En un bol, poned la yema y añadid una cucharadita de pecorino, debe convertirse en una crema. Retirad del fuego la bechamel, añadid la crema continuando a mezclar. Si la queréis más fina podéis colarla.
La bechamel debe resultar ligeramente líquida, no demasiado densa.
Os recomiendo preparar la masa solo cuando ya tengáis el relleno listo, de lo contrario podría secarse.
Colocad la harina en forma de volcán sobre una superficie de trabajo, añadid el huevo y la sal. Amasad enérgicamente durante unos 15 minutos.
Formad un bloque, pasadlo por la máquina para hacer pasta al máximo grosor durante 6 o 7 veces, doblándolo siempre por la mitad. Luego pasad la masa al grosor menor y así sucesivamente hasta llegar al grosor mínimo.
Cortad la panceta en dados bastante pequeños y doradla en la sartén. Dejad que se enfríe.
Preparad una crema con el pecorino y un poco de leche, si queréis también podéis añadir una yema de huevo, tendréis un sabor más intenso. Extendé la masa y colocad una cucharadita de panceta, una de crema de pecorino, ligeramente separados a lo largo de los bordes.
Doblad los bordes hacia el interior, presionad bien la parte central para que no se abra la masa.
Para formar los raviolis, empezad a presionar con los dedos la parte vacía que queda entre una bolita de relleno y otra. Esta operación es importante para sellar los raviolis y ayuda a sacar todo el aire que queda dentro.
Cortad en medio con una rueda formando dos tiras de pasta rellena.
Siempre con la rueda, cortad ahora los raviolis. Si tenéis tiempo y ganas, selladlos aún en los lados cerrándolos bien, pero no presionéis el relleno, solo los bordes de la masa.
Colocad los raviolis en una bandeja enharinada, tened cuidado de no hacerlos tocar entre sí, de lo contrario se pegarán. Os conviene cocinarlos en el día, para evitar que se sequen o congelarlos. Obtendréis aproximadamente 30 raviolis, una ración para dos personas.
Colocad los raviolis en el plato y verted encima la bechamel de huevo.
Servid calientes.
¡Buen provecho!
Sugerencias, consejos
Puedes añadir una yema de huevo en el relleno junto con el pecorino suavizado con leche para dar un impulso extra a tus raviolis.
Ya sé que no es aceptable en la carbonara, pero a quien no le guste el sabor demasiado fuerte del pecorino, puede sustituirlo con parmesano rallado.
Si queréis una bechamel más fina, pasadla por un colador, eliminaréis todos los grumos.

