El arroz al horno fundente con tomate es el clásico «comfort food» que pone de acuerdo a toda la familia, un plato único rico y contundente que huele a hogar. A diferencia de un risotto habitual, esta preparación requiere una doble cocción: la primera en cazuela para impregnar los granos con la passata de tomate y la segunda en el horno para crear esa costra dorada e irresistible en la superficie. El corazón de mozzarella para pizza y el toque del Parmigiano Reggiano convierten cada tenedorada en una experiencia fundente única. Preparar este arroz al horno es un gesto de amor hacia la cocina tradicional, perfecto para un almuerzo dominical o para una cena entre amigos. Sigue mis pasos técnicos para obtener un timbal de arroz perfecto, con la textura adecuada y un gratinado de manual
Si te gusta el arroz al horno prueba el arroz al horno fundente, el arroz al horno a la parmigiana, el arroz al horno con calabacines y taleggio y el arroz al horno con calabaza.
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- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 25 Minutos
- Tiempo de cocción: 40 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Cocina: Italiana
Ingredientes arroz al horno fundente
- 300 g Arroz
- 1 cebolla
- 600 g passata de tomate
- 100 ml vino blanco
- Medio l caldo de verduras
- 40 g Mantequilla
- 200 g mozzarella para pizza
- 2 cucharadas Pan rallado
- 6 cucharadas Parmigiano Reggiano (rallado)
- al gusto Aceite de oliva virgen extra
- al gusto Sal
- 30 g mantequilla
Utensilios para la preparación del arroz al horno fundente con tomate
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Pasos para la preparación del arroz al horno fundente con tomate
Comienza la preparación cortando finamente la cebolla y sofreírla en una cazuela amplia con un chorrito de aceite de oliva virgen extra hasta que esté transparente. Añade el arroz y déjalo tostar un par de minutos a fuego vivo, removiendo a menudo para que cada grano quede bien impregnado del condimento y se vuelva translúcido. Desglasa con el vino blanco y deja evaporar completamente el alcohol. Este paso de tostado es fundamental para que el grano mantenga su forma: permite que el arroz no se pase durante la fase posterior en el horno, conservando la consistencia ideal para tu arroz gratinado.
Vierte la passata de tomate directamente en la cazuela y empieza a llevar el arroz a su punto añadiendo el caldo de verduras caliente cucharón a cucharón, como harías en un risotto clásico. Remueve con regularidad para favorecer la liberación de almidón. Es de vital importancia parar la cocción cuando el arroz esté todavía muy al dente (unos 5 minutos antes del tiempo indicado en el paquete), ya que seguirá cocinándose en el horno absorbiendo los líquidos del tomate. Apaga el fuego, añade los 40 g de mantequilla y 3 cucharadas de Parmigiano Reggiano, ajusta de sal y mezcla enérgicamente para emulsionar todo, obteniendo una preparación sabrosa y cremosa.
Mientras el arroz reposa un instante, corta la mozzarella para pizza (o el queso de pasta hilada elegido) en cubitos pequeños y regulares. Engrasa generosamente una fuente de horno con la restante mantequilla de 30 g. Empieza el montaje alternando finas capas de arroz con tomate con puñados de cubitos de queso, distribuyéndolos uniformemente para asegurar el efecto fundente en cada porción. Continúa formando capas hasta agotar los ingredientes. El uso de mozzarella específica para pizza se recomienda porque suelta menos agua al hornearse, evitando que el fondo de la fuente quede demasiado líquido y manteniendo tu arroz al horno compacto.
En un bol pequeño, mezcla el pan rallado con las restantes 3 cucharadas de Parmigiano Reggiano rallado. Cubre la última capa de arroz con esta mezcla sabrosa y reparte por encima pequeños copos de mantequilla. Hornea la fuente en horno estático ya caliente a 200°C durante unos 20 minutos. Si en los últimos minutos la superficie no queda lo bastante dorada, activa la función grill para obtener una costra más tostada. Saca el arroz al horno fundente y déjalo reposar 5 minutos antes de servir: este breve tiempo permitirá que los sabores se asienten y que el queso alcance la fundencia perfecta sin quemar demasiado el paladar.
Consejos para un resultado perfecto
Caldo hirviendo: Usa siempre caldo de verduras hirviendo para no detener la cocción del arroz durante la fase en la sartén. Si el caldo estuviera frío, el arroz liberaría el almidón demasiado rápido y se volvería pastoso.
Elección del arroz: Prefiere variedades como el Carnaroli o el Arborio que tienen gran capacidad de absorción pero mantienen el corazón del grano firme incluso tras el paso por el horno.
Queso seco: Si usas mozzarella fresca en bloque en lugar de la específica para pizza, córtala media hora antes y déjala escurrir en un colador para eliminar el suero sobrante, garantizando una textura no húmeda.
Variantes apetitosas
Corazón de verduras: Puedes enriquecer las capas internas añadiendo unos guisantes nuevos salteados en la sartén o cubitos de berenjena frita para un toque a la norma realmente sabroso.
Aroma de albahaca: Inserta abundantes hojas de albahaca fresca desgarradas a mano entre una capa y otra para aportar una nota mediterránea y perfumada a tu arroz al horno.
Versión blanca: Si prefieres una versión sin tomate, sustituye la passata por una bechamel ligera y añade azafrán al caldo para un resultado dorado y muy refinado.
Conservación
En el frigorífico: El arroz al horno está buenísimo también al día siguiente. Consérvalo en un recipiente hermético como máximo 2-3 días.
Recalentado: Para devolverle la fundencia, caliéntalo en el horno a 180°C durante 10 minutos o en el microondas con un chorrito de agua en el fondo del plato para que no se reseque.
Congelación: Puedes congelar el arroz ya cocinado y porcionado. Cuando lo necesites, pásalo directamente al horno ventilado a 160°C durante unos 20-25 minutos hasta que esté caliente y fundente.
¡Ahora te toca a ti!
El arroz al horno fundente con tomate es una de esas recetas que calientan el corazón y solucionan con éxito cualquier cena. Su sencillez es su fortaleza, especialmente cuando la costra de Parmigiano Reggiano y pan rallado se mezcla con el corazón blando de mozzarella.
¿Qué queso prefieres usar para el efecto fundente? ¿Eres fan de la mozzarella clásica o te gusta arriesgar con un provolone dulce? ¡Cuéntame en los comentarios si has probado la versión con berenjenas y si esta receta se ha convertido en tu nuevo «salva-cenas» favorito en la cocina!
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Puedo preparar el arroz con antelación?
Sí, puedes montar la fuente unas horas antes y mantenerla en el frigorífico cubierta. Recuerda, sin embargo, hornear sólo en el último momento para mantener la textura al dente del arroz.
El arroz ha quedado demasiado seco, ¿qué he fallado?
Probablemente hayas cocido demasiado el arroz en la primera fase o el horno estaba demasiado ventilado. Asegúrate de que el arroz esté bien impregnado con la passata y de que la fuente no sea demasiado grande respecto a la cantidad de arroz.
¿Qué vino blanco es mejor usar?
Un vino blanco seco y no demasiado aromático, como un Pinot Grigio o un Vermentino, es ideal para desglasar sin cubrir el sabor delicado del tomate y del queso.

