Garbanzos cremosos en sartén: la receta sabrosa y fácil

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Si buscas una manera diferente a la habitual de servir las legumbres, estos garbanzos cremosos en sartén son la solución perfecta. No es la típica sopa: aquí los garbanzos están envueltos en una salsita densa y aromática que los transforma en un segundo plato nutritivo, satisfactorio y perfecto para una cena vegetariana que calienta el corazón.
La particularidad de esta receta está toda en la consistencia. Gracias a una pequeña técnica y al uso de un ingrediente que une perfectamente los sabores, obtendrás un segundo plato rústico, ideal para disfrutar junto con una guarnición de temporada o pan tostado. Si te gustan los garbanzos, prueba el pastel de garbanzos, el curry de garbanzos con espinacas, la sopa de garbanzos o el hummus de garbanzos.

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OTRAS RECETAS CON GARBANZOS

  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de preparación: 30 Minutos
  • Porciones: 6 Personas
  • Métodos de Cocción: Cocina
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes para la preparación de los garbanzos cremosos en sartén

  • 400 g garbanzos secos
  • 2 zanahorias
  • 1 cebolla de Tropea
  • 400 g tomates
  • 400 g leche de coco (en lata)
  • 1 cucharada curry
  • 1 cucharadita pimienta en polvo
  • c.s. sal
  • 4 cucharadas aceite de oliva virgen extra
  • Algunas hojas albahaca

Herramientas

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MI DELANTAL CON GATOS

  • Olla a presión
  • Sartén
  • Batidora de mano

Pasos para la preparación de los garbanzos cremosos en sartén

  • Pon a remojo los garbanzos secos la noche anterior en abundante agua fresca. A la mañana siguiente, enjuágalos bien y hiérvelos en agua sin sal. Si usas la olla a presión necesitarás 40 minutos desde que suena, de lo contrario en una olla clásica calcula aproximadamente el doble de tiempo. Una vez listos, escúrrelos y resérvalos.

  • Limpia y pica gruesamente la cebolla de Tropea y las zanahorias. Sofríelas en una sartén grande con el aceite de oliva virgen extra. Mientras tanto, corta los tomates en cubitos y agrégalos al sofrito. Condimenta con una pizca de sal y deja cocinar durante unos diez minutos, hasta que los tomates comiencen a formar una base suave.

  • Vierte los garbanzos en la sartén con el tomate y deja que se tomen sabor durante un par de minutos. Añade la leche de coco en lata, el curry y el pimienta. Mezcla bien y ajusta de sal. Deja cocinar a fuego lento durante 10-15 minutos, dejando que la salsa se reduzca y se vuelva bien densa.

  • Antes de servir, retira un cucharón de garbanzos, tritúralos con una batidora de mano y vierte la crema obtenida nuevamente en la sartén. Mezcla todo una última vez para amalgamar: este paso dará al plato una consistencia rica y densa. Perfuma con la albahaca troceada a mano y sirve en la mesa.

Consejos para un resultado impecable

La elección de la «crema»: En esta receta usamos la leche de coco en lata porque, gracias a su parte grasa, une la salsa mucho mejor que cualquier nata vegetal. Durante la cocción, el sabor se combina con el tomate y las especias, perdiendo la nota dulce y dejando solo una consistencia aterciopelada.

No salar los garbanzos de inmediato: Recuerda hervir los garbanzos sin sal para evitar que la piel se vuelva dura. Ajustarás el sabor solo durante la fase final en la sartén.

La albahaca fresca: Agrégala solo al final con el fuego apagado. El calor excesivo arruinaría el delicado aroma que sirve para equilibrar la riqueza del plato.

Variantes deliciosas

Versión Mediterránea: Si quieres un sabor más cercano a nuestra tradición, sustituye el curry con pimentón dulce y un poco de romero finamente picado. La leche de coco dará cremosidad, pero el aroma será el de los platos caseros.

Añadir verduras: Para hacer el plato aún más rico, puedes añadir cubos de calabaza o de patatas en el sofrito inicial. Cocerán junto con los tomates y se combinarán maravillosamente con la densidad de los garbanzos.

Toque crujiente: Antes de servir, prueba a añadir un puñado de almendras laminadas tostadas o semillas de sésamo. El contraste entre la suavidad de los garbanzos y el crujiente de los frutos secos es excepcional.

Sin Pimienta: Si no te gusta el picante, omite la pimienta y añade una pizca de cúrcuma adicional: obtendrás un color dorado hermoso y un sabor más delicado.

Conservación

En el frigorífico: ¡Estos garbanzos son famosos por estar aún más buenos al día siguiente! Se conservan perfectamente en un recipiente hermético durante 3 días.

Cómo recalentarlos: Debido a que la leche de coco y el almidón de los garbanzos tienden a solidificarse mucho en frío, cuando los recalientes añade un pequeño cucharón de agua caliente o de caldo de verduras. Esto ayudará a deshacer la crema y devolver al plato su sedosidad original.

En el congelador: Puedes congelar este segundo plato sin problemas. Se conserva bien hasta 2 meses. Te recomiendo descongelarlo lentamente en el frigorífico antes de pasarlo por la sartén por unos minutos.

AHORA ES TU TURNO

Mis garbanzos cremosos en sartén son la prueba de que un segundo plato vegetariano puede ser increíblemente sabroso y para nada aburrido. ¿Apostamos a que se convertirán en un fijo de tus menús semanales?

Si los preparas, saca una foto y etiquétame en las redes sociales o publícalo en el grupo de Creando si impara: ¡estoy muy curiosa de ver tus versiones! ¿Y tú, prefieres los garbanzos en guiso o te gusta transformarlos en cremas y albóndigas? ¡Cuéntamelo en los comentarios!

FAQ (Preguntas y Respuestas)

  • ¿Puedo usar garbanzos en lata?

    ¡Sí! Si tienes prisa, usa dos frascos de garbanzos precocidos en vidrio. Enjuágalos bien bajo el agua corriente y agrégales directamente a la salsa de tomate, omitiendo la fase de ebullición inicial.

  • ¿Se siente mucho el sabor a coco?

    Sorprendentemente no. Junto con el tomate, la cebolla de Tropea y las especias, la leche de coco actúa como una base grasa neutra, similar a una nata de cocina pero mucho más ligera y digerible.

  • ¿Qué sirvo como guarnición?

    Siendo un segundo rico, lo ideal es acompañarlo con verduras amargas (como achicoria o grelos) que equilibran la dulzura del coco y la zanahoria, o con una simple ensalada fresca.

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creandosiimpara

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