Las lentejas guisadas son un gran clásico de la cocina casera: un plato sencillo, cálido y reconfortante, perfecto para los meses más fríos pero ideal durante todo el año. Ricas en proteínas vegetales, fibras y sabor, son un acompañamiento versátil que se combina con segundos de carne, pescado o platos vegetarianos, pero fácilmente se convierten también en un plato único ligero y nutritivo. Su textura suave y el aroma del sofrito las hacen una preparación atemporal, amada por quienes buscan recetas tradicionales, sabores genuinos y platos que evocan a hogar. Si te gustan las lentejas, prueba el Dahl de lentejas, la sopa de lentejas y espinacas, el pastel de lentejas o la sopa de lentejas y patatas.
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OTRAS RECETAS CON LEGUMBRES
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 8 personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes para la preparación de las lentejas guisadas
- 200 g lentejas secas
- 400 g puré de tomate
- 1 zanahoria
- 1 cebolla
- 1 rama de apio
- c.s. sal y guindilla en polvo
- 4 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- Medio l caldo vegetal
- Unas hojas laurel
Herramientas
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- Cacerola
Pasos para la preparación de las lentejas guisadas
Lava el apio, pela la zanahoria y la cebolla, luego corta todas las verduras en trozos pequeños. En una cacerola calienta el aceite y añade el picadillo de verduras. Sofríe por un par de minutos, hasta que se pongan suaves y fragantes: será la base de tus lentejas guisadas.
Enjuaga bien las lentejas bajo agua corriente y agrégalas al sofrito. Remueve y deja que se impregnen de sabor durante unos minutos, luego desglasa con el vino tinto y deja que se evapore. Este paso aporta un aroma más rico y profundo a tus lentejas guisadas.
Añade el puré de tomate, ajusta de sal y pimienta (o guindilla molida) y cubre con un poco de caldo vegetal, o agua y aromatiza con unas hojas de laurel. Cocina a fuego lento durante unos 40 minutos, agregando más caldo si es necesario. Las lentejas guisadas deben quedar tiernas pero no deshechas, con una salsa densa y sabrosa.
Puedes conservar las lentejas en el frigorífico durante dos o tres días.
Consejos, variantes, conservación
Usa lentejas pequeñas para una cocción más rápida y uniforme.
Puedes sustituir el puré de tomate por tomates pelados o concentrado.
Para una versión más rica, añade patatas o calabaza en cubos.
Son excelentes para servir con picatostes, arroz, cuscús o polenta.
Las lentejas guisadas se conservan en el frigorífico durante 2-3 días, cerradas en un recipiente hermético.
Se pueden congelar hasta 3 meses: basta dejarlas enfriar completamente antes de guardarlas en el congelador.
Si se vuelven demasiado espesas después de reposar, añade un poco de caldo vegetal o agua durante el calentamiento.
Evita dejarlas a temperatura ambiente durante demasiado tiempo: tienden a fermentar rápidamente.
Evita dejarlas a temperatura ambiente durante demasiado tiempo: tienden a fermentar rápidamente.
Preguntas frecuentes
¿Las lentejas se deben poner en remojo?
Las lentejas pequeñas no requieren remojo; otras variedades pueden necesitar 1-2 horas.
¿Puedo usar lentejas ya cocidas?
Sí, pero reduce la cocción de las lentejas guisadas a 10-15 minutos y usa menos caldo.
¿Cuánto tiempo se conservan?
En el frigorífico durante 2-3 días, bien cerradas en un recipiente.
¿Puedo congelarlas?
Sí, las lentejas guisadas se congelan perfectamente hasta 3 meses.
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