Si hay un plato que pone de acuerdo a todos en la mesa, sin duda es la Pasta al Horno. Es la receta del «buen humor», esa bandeja rica y generosa donde la pasta es literalmente abrazada por un condimento cremoso y sabroso.
En mi versión, el «pasticcio» está hecho a la perfección: unimos un sabroso ragú (veg), una bechamel al aceite aterciopelada hecha en casa y muchísima scamorza que, al derretirse en el horno, crea un corazón fundente irresistible. Es un plato simple pero de gran efecto, perfecto para quienes buscan un mimo genuino sin renunciar al sabor. ¡Preparémoslo juntos, paso a paso! Si amas la pasta al horno prueba la pasta al horno a la boscaiola, la pasta con brócoli al horno, la pasta y patatas al horno o también las trofie a la pizzaiola.
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OTROS PRIMEROS PLATOS AL HORNO
- Dificultad: Fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes para la preparación de la pasta al horno
- 30 g Parmigiano Reggiano
- 1 cucharada aceite de oliva virgen extra
- 300 g pasta corta
- 50 g aceite de oliva virgen extra
- 50 g Harina
- 1 pizca Sal
- 1 pizca Nuez moscada
- 500 ml leche
- 200 g scamorza
- 200 g ragú vegetal (clic para la receta)
Herramientas
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- 1 Cacerola
- 1 Batidor de mano
Preparación de la pasta al horno
En una cacerola de fondo grueso, vierte los 50 g de aceite de oliva virgen extra. Enciende el fuego a llama baja y, tan pronto como el aceite esté caliente, añade los 50 g de harina de una sola vez. Mezcla enérgicamente con un batidor de mano durante aproximadamente un minuto: este compuesto (llamado roux) debe tostar ligeramente sin oscurecerse. Ahora, comienza a verter la leche en hilo, muy poco a poco. Al principio se formará una especie de crema densa: sigue mezclando con el batidor hasta que la hayas disuelto toda antes de añadir más leche. Este es el secreto para evitar los grumos. Una vez que termines la leche, añade la sal y la nuez moscada. Sigue cocinando, siempre mezclando, hasta que la crema se espese y comience a «velar el cucharón» (debe tener una consistencia sedosa, no demasiado sólida)
Pon a hervir abundante agua con sal. Echa los 300 g de pasta corta y escúrrela cuando aún esté muy al dente (mira el tiempo en el paquete y quítala al menos 3 minutos antes). Mientras tanto, corta la scamorza en cubos muy pequeños: cuanto más pequeños sean, más se distribuirán uniformemente, creando el efecto fundente en cada bocado.
En un bol grande (o directamente en la olla de la pasta, si prefieres), vierte la bechamel aún caliente y añade los 200 g de ragú (veg). Mezcla bien hasta que el condimento no se vuelva homogéneo y de un bonito color atractivo. Añade la pasta escurrida y los cubos de scamorza. Mezcla con cuidado con una cuchara de madera, asegurándote de que cada formato de pasta esté «abrazado» por la crema y que la scamorza esté bien distribuida.
Toma una bandeja para horno y vierte un hilo de aceite en el fondo. Vierte la pasta condimentada y nivélala bien con el dorso de la cuchara, sin presionar demasiado. Espolvorea toda la superficie con los 30 g de Parmigiano Reggiano rallado de manera uniforme y un hilo de aceite. Hornea en horno estático ya caliente a 200°C durante aproximadamente 20 minutos. Si en los últimos 5 minutos la superficie no estuviera lo suficientemente dorada, activa la función grill. Saca del horno cuando se haya formado esa costra marrón y crujiente que todos aman.
Consejos
El secreto de la salsa: No dejes la bechamel y el ragú demasiado sólidos. El condimento debe resultar casi «suave»: de esta manera, durante los 20 minutos de horno, la pasta tendrá el líquido necesario para completar la cocción sin secarse. Si te parece demasiado denso, añade un chorrito de leche o agua de cocción antes de hornear.
Distribución de la scamorza: No te limites a poner la scamorza solo encima. ¡El verdadero «pasticcio» debe fundirse por todas partes! Mezcla los cubos con la pasta junto con la salsa: así encontrarás el corazón fundente en cada bocado, no solo en la superficie.
El truco del reposo: Recién sacada del horno, la pasta al horno es muy fluida. Déjala reposar fuera del horno durante 5-10 minutos antes de servirla: la bechamel se asentará y los sabores serán mucho más intensos (¡y podrás hacer porciones más bonitas!).
Para un toque extra: Si tu ragú (veg) está muy seco, añade medio cucharón de agua de cocción de la pasta al condimento antes de hornear: servirá para mantener la pasta húmeda durante el gratinado.
Variantes
El toque ahumado: Sustituye la scamorza blanca por la ahumada. Se combina de maravilla con el sabor del ragú (veg) y ofrece un aroma más profundo y «rústico» al plato.
Versión con verduras: ¿Quieres un pasticcio aún más rico? Añade champiñones salteados o guisantes al condimento de bechamel y ragú.
Crocantez gourmet: Si amas los contrastes, añade un puñado de nueces picadas en la superficie junto con el parmesano. La nota crocante y ligeramente amarga de las nueces equilibra la dulzura de la bechamel.
Aroma de hierbas: Pica un poco de tomillo fresco o mejorana en la bechamel antes de componer la bandeja para un toque mediterráneo perfumado.
Conservación
En el frigorífico: La pasta al horno se conserva perfectamente durante 2-3 días, cerrada en un recipiente hermético o cubierta con film. ¡Es más, el reposo permite que los sabores se amalgamen aún mejor!
Cómo recalentarla: Para no secarla, añade un chorrito de leche en la superficie y caliéntala en el horno a 180°C durante 10 minutos, o en una sartén antiadherente con tapa a fuego muy bajo.
En el congelador: Si has usado ingredientes frescos, puedes congelarla tanto cruda como cocida. Te aconsejo hacerlo en monoporciones, así tendrás siempre una comida lista para calentar cuando lo necesites.
Ahora te toca a ti
¡Espero que esta Pasta al Horno traiga a la mesa todo el calor de un mimo hecho en casa! Es ese plato que calienta el corazón y que, en su simplicidad, siempre logra sorprender por su cremosidad.
Si decides prepararla, ¡hazme saber qué formato de pasta has elegido y si has añadido un toque personal! Toma una foto y etiquétame en las redes sociales: me encanta ver vuestras bandejas humeantes y compartir vuestros éxitos en la cocina.
¿Y para ti, cuál es el ‘pasticcio’ más delicioso del mundo? Escríbemelo aquí abajo en los comentarios, ¡estoy curiosa de leer tus variantes favoritas!
Las preguntas más frecuentes
¿Qué formato de pasta utilizar?
Te aconsejo formatos de pasta corta rayada (como rigatoni o penne) porque capturan mejor la bechamel y el ragú, garantizando un resultado más cremoso.
¿Puedo sustituir la leche en la bechamel?
¡Por supuesto! Puedes usar una leche vegetal (como la de soja sin azúcar) para una versión más ligera, manteniendo el mismo procedimiento con el aceite de oliva virgen.
¿Y si la superficie se quema antes de que esté cocida por dentro?
Si ves que la costra se vuelve demasiado oscura, cubre la bandeja con una hoja de aluminio durante los últimos minutos de cocción.
¿Por qué mi pasta quedó seca?
Probablemente la bechamel estaba demasiado densa. La próxima vez déjala un poco más fluida: la pasta absorberá parte de ella durante la cocción en el horno.

