¡Bienvenidos a mi cocina! Hoy quiero revelarles cómo preparar la Pasta risottata con tomate, un primer plato que los conquistará al primer bocado. El secreto de esta preparación reside en el método de cocción: la pasta se cuece directamente en la salsa, como un risotto, liberando su almidón y creando una consistencia aterciopelada e irresistible sin necesidad de añadir nata.
Es una receta que habla de cocinar con amor y de cómo, con pocos ingredientes genuinos, se puede llevar a la mesa una pequeña magia. En esta versión, la adición del Asiago al final de la cocción crea un efecto fundente de ensueño. Perfecta para quienes quieren vivir bien sin renunciar a los buenos sabores de antaño, esta pasta se convertirá seguramente en uno de sus «salvacenas» favoritos.
Si te gustan los primeros risottados prueba los risoni con guisantes, las estrellitas con calabaza, los risoni con calabacines o también la pasta cremosa y fundente con calabaza!
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OTROS PRIMEROS PLATOS FUNDENTES
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4Personas
- Métodos de Cocción: Estufa
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes para la preparación de la pasta risottata con tomate
- 320 g pasta pequeña
- 1 cebolla
- 400 g puré de tomate
- c.s. sal y guindilla
- Alguna hoja albahaca
- 4 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- 100 g asiago
Pasos para la preparación de la pasta risottata fundente
Comienza sofriendo la cebolla picada finamente en una cacerola con un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Cuando esté dorada y fragante, añade el puré de tomate, ajusta de sal y añade una pizca de guindilla si te gusta el toque picante. Deja que se mezcle unos minutos: esta será la base perfecta para una pasta risottata fundente rica en sabor.
Vierte la pasta pequeña directamente en la cacerola con la salsa y mezcla bien para que se impregne. Comienza a añadir agua caliente poco a poco, justo como harías con un risotto, removiendo con frecuencia. Este método permite obtener una pasta risottata cremosa sin grasas añadidas, gracias al almidón liberado naturalmente durante la cocción.
Cuando la pasta esté cocida y aún bien envuelta en su condimento, apaga el fuego. Añade la albahaca fresca, ajusta de sal y une el asiago en cubitos (o el queso que prefieras). Mezcla con energía y deja reposar un par de minutos: el resultado será una pasta risottata fundente para chuparse los dedos.
Consejos para un resultado perfecto
Agua siempre hirviendo: Para una risottatura perfecta, el agua debe estar hirviendo; si la añades fría, detendrás la cocción de la pasta y no obtendrás la cremosidad deseada.
Remueve a menudo: Al igual que con el risotto, el movimiento ayuda a la pasta a liberar el almidón que se convertirá en tu «aglutinante» natural para la salsa.
La elección de la pasta: Usa formatos que tengan tiempos de cocción similares y que sean de buena calidad para evitar que se cocinen demasiado durante el proceso.
Variantes
Cambio de queso: Si no tienes Asiago, puedes usar scamorza ahumada para un toque decidido, o stracchino si deseas una pasta aún más «crema y menos hilo».
Sabor mediterráneo: Añade una cucharada de alcaparras o aceitunas taggiasche en el sofrito inicial para dar un toque extra de sabor.
Toques crujientes: Antes de servir, puedes espolvorear con pan rallado tostado en sartén con un chorrito de aceite para crear un contraste con la suavidad de la pasta.
Conservación
En la nevera: Si sobra, puedes conservarla en un recipiente hermético en la nevera por un día.
Cómo recalentarla: A la hora de consumirla, añade un chorrito de agua o de leche y caliéntala en sartén a fuego lento para devolverle el queso fundente.
Congelación desaconsejada: Siendo una pasta muy rica en almidón y queso, la congelación alteraría demasiado su consistencia.
Ahora te toca a ti!
Espero que esta Pasta risottata con tomate les guste tanto como me gusta a mí! Es increíble cómo un pequeño cambio en el método de cocción puede marcar una diferencia tan grande. ¿Cuál es tu formato de pasta favorito para estas recetas tan cremosas?
Si preparas esta receta, toma una foto y compártela en las redes sociales etiquetándome: ¡me encanta ver tus creaciones fundentes y repostearlas! Déjame un comentario aquí abajo para decirme si te ha gustado.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Qué tipo de pasta es mejor usar?
Los formatos cortos como ditalini, conchiglie o mezze maniche son ideales porque recogen perfectamente el condimento cremoso.
¿Puedo usar caldo vegetal en lugar de agua?
Sí, el caldo dará aún más sabor a la pasta, pero asegúrate de que no sea demasiado salado para no cubrir el sabor del tomate.
¿Cómo sé cuánta agua poner?
Añádela un cucharón a la vez: la pasta debe estar siempre cubierta al ras, pero no «ahogada» en el líquido.

