Las Patatas a la veneciana son una guarnición rústica y envolvente, capaz de transformar unos pocos ingredientes humildes en un plato de sabor inolvidable. La particularidad de esta preparación radica en la lenta cocción de las cebollas, que se vuelven dulces y tiernas, abrazando las patatas hasta formar un condimento rico y aterciopelado. Es un clásico atemporal, perfecto para acompañar tus platos favoritos o degustar como plato único vegetariano, tal vez con una rebanada de pan casero.
El resultado final depende totalmente del cuidado en el paso inicial: dejar que la cebolla se ablande suavemente sin prisas. Veamos cómo puedes preparar estas patatas en sartén siguiendo la receta original. Si te gustan las patatas, prueba las patatas y calabaza arenosas, la milhojas de patatas, el rollo de patatas relleno o incluso la tarta salada con patatas y asiago.
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OTRAS RECETAS CON PATATAS
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 30 Minutos
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 8 Personas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes para la preparación de las patatas a la veneciana
- 800 g patatas de pasta amarilla
- 1 cebolla roja (grande)
- 30 g mantequilla
- 1 ramito perejil fresco
- c.s. sal y pimienta
- c.s. agua
Herramientas
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- Pelador de patatas
- Sartén
Pasos para la preparación de las patatas a la veneciana
Comienza pelando las patatas y cortándolas en trozos de tamaño uniforme. Sumérgelas en un bol con agua fría y déjalas reposar durante unos 30 minutos. Este paso te servirá para eliminar el exceso de almidón: así tus patatas se mantendrán enteras y no se volverán pegajosas durante la cocción.
Corta finamente la cebolla roja. En una sartén grande, calienta el aceite junto con la mantequilla y añade la cebolla con un chorrito de agua. Cocínala a fuego muy bajo hasta que se vuelva transparente y muy suave. Recuerda que la cebolla debe ‘ablandarse’ y no freír: debe convertirse casi en una crema de color ámbar.
Escurre las patatas, sécalas bien y agrégalas a la sartén con la cebolla. Mezcla con cuidado para que se impregnen de sabor, ajusta de sal y pimienta y añade otro chorrito de agua si ves que el fondo se seca demasiado. Cubre con la tapa y continúa la cocción a fuego moderado durante unos 20-25 minutos, hasta que las patatas estén tiernas.
Cuando las patatas estén cocidas y hayan absorbido todo el sabor de la cebolla, apaga el fuego. Pica finamente el perejil fresco y agrégalo generosamente. Da una última mezcla rápida para liberar el aroma y sirve tus patatas bien calientes.
Consejos para un resultado perfecto
El agua del remojo: Cuando escurras las patatas, no te preocupes por secarlas. La humedad residual que llevan consigo en la sartén es preciosa: combinada con la mantequilla y los azúcares de la cebolla roja, creará una emulsión cremosa que dará brillo a cada trozo de patata.
La gestión del vapor: La tapa no solo ayuda a acelerar la cocción, sino que mantiene las patatas hidratadas. Si las patatas tienden a romperse demasiado, significa que el fuego está demasiado alto; bájalo al mínimo y deja que el calor suave haga el trabajo.
El momento de la sal: Sazona las patatas solo después de haberlas añadido a la cebolla y haberlas mezclado bien. La sal extraerá la humedad de las patatas, ayudándolas a cocinarse en su propia agua y haciéndolas increíblemente tiernas.
Variantes
Toque agridulce: La cebolla roja se presta perfectamente a un toque agridulce. Intenta añadir una cucharadita de azúcar moreno y una de vinagre de manzana mientras cocinas la cebolla; obtendrás una guarnición aún más gourmet y fragante.
Versión «Montañesa»: Si quieres un sabor más intenso, sustituye el perejil por salvia fresca y añade un toque de nuez moscada. Esta variante es perfecta si las patatas deben acompañar quesos curados.
Sustitución de la mantequilla: Para una versión más ligera pero igualmente cremosa, puedes usar robiola o un queso para untar añadido solo en los últimos 2 minutos de cocción.
Conservación
En el frigorífico: Se conservan bien durante 2 días en un recipiente hermético.
Cómo disfrutarlas: Son excelentes incluso a temperatura ambiente, pero si deseas recalentarlas, usa una sartén con una cucharadita de agua para no secar la cebolla.
Ahora te toca a ti
Las Patatas a la veneciana son la prueba de que la sencillez siempre gana en la cocina. Es esa guarnición que pone de acuerdo a todos y que huele a hogar y tradición.
¿Te gusta la nota dulce que aporta la cebolla roja o prefieres el sabor más neutro de la blanca? Escríbelo en los comentarios y recuerda etiquetarme en las redes sociales si pruebas esta versión!
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Por qué mis patatas quedaron duras por dentro?
Probablemente los trozos eran demasiado grandes o agregaste poca agua durante la cocción cubierta. La patata necesita un ambiente húmedo constante: no temas añadir un par de cucharadas de agua si ves que el fondo chisporrotea demasiado.
¿Puedo usar cebolla roja de Tropea?
¡Absolutamente sí! Es la mejor opción para esta receta porque es naturalmente más dulce y tierna que la cebolla roja común, y se deshará en la sartén convirtiéndose casi en una mermelada salada.
¿Cómo sé cuándo están cocidas sin romperlas?
En lugar de pincharlas continuamente, observa su superficie: cuando los bordes de los trozos comiencen a redondearse y la cebolla roja se convierta en una sola con la patata, intenta pinchar una con un palillo. Si entra sin resistencia, están listas.

