El rollo de calabacines a la pizzaiola es un segundo plato vegetariano original que convierte unas verduras sencillas en un rollo delicioso con un corazón que se funde. Esta preparación se basa en una base de calabacines gratinados que, al enrollarse, guardan el sabor mediterráneo de la salsa de tomate y el orégano, con el toque fundente de la scamorza. Es una receta con calabacines perfecta para quien busca un plato único ligero pero saciante, ideal para servir bien caliente y disfrutar del queso fundido o tibio para un corte más definido. Preparar este rollo de calabacines requiere pocos minutos de trabajo manual, lo que lo convierte en una excelente opción para una cena rápida que gustará a todos.
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OTRAS RECETAS CON CALABACINES
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Tiempo de cocción: 30 Minutos
- Porciones: 6Personas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera, Verano y Otoño
Ingredientes para tu rollo de calabacines
- 3 calabacines
- 4 cucharadas pan rallado
- al gusto sal
- 4 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- 200 g salsa de tomate
- 1 cucharadita orégano seco
- 150 g scamorza en lonchas
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- Fuente para horno
Pasos para preparar el rollo de calabacines a la pizzaiola
Empieza lavando a fondo los 3 calabacines, quita los extremos y córtalos en láminas a lo largo, procurando que no queden demasiado finas para mantener una buena estructura. Forra una bandeja con papel de horno y espolvorea la base con un poco de pan rallado. Coloca las láminas de calabacín una al lado de la otra, intentando no montarlas demasiado en esta fase. Espolvorea la superficie con más pan rallado, una pizca de sal y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Hornea en horno previamente caliente a 180°C con ventilador durante unos 20 minutos. Este paso técnico sirve para cocinar los calabacines y eliminar el agua de vegetación, creando una base dorada y flexible para tu rollo vegetariano.
Mientras se cocinan los calabacines, prepara el aliño a la pizzaiola. En un bol pequeño vierte la salsa de tomate, añade un hilo de aceite, sal y la cucharadita de orégano seco, y mezcla bien para integrar los sabores. Cuando los calabacines estén listos, sácalos del horno y déjalos templar un poco. Acértalos entre sí para que los bordes se toquen bien, formando un rectángulo compacto y sin huecos. Reparte uniformemente la salsa condimentada sobre la base de calabacines gratinados. Esta capa aportará humedad y el aroma mediterráneo clásico que caracteriza al rollo de calabacines a la pizzaiola.
Enriquece la superficie colocando las lonchas de scamorza sobre la capa de tomate. Ayudándote con los bordes del papel de horno, empieza a enrollar los calabacines con delicadeza pero con decisión, partiendo por el lado más corto, hasta formar un largo rulo. Gracias al gratinado anterior, los calabacines se mantendrán unidos sin romperse. Aprieta ligeramente el rollo dentro del papel para compactar el relleno. Este método permite que el queso quede atrapado en el interior, creando un corazón increíblemente fundente y sabroso que casa a la perfección con la dulzura de los calabacines.
Una vez formado el rulo, espolvorea la superficie exterior con un último toque de pan rallado y un chorrito de aceite para favorecer la formación de una costra crujiente. Hornea de nuevo a 180°C durante otros 10 minutos, el tiempo necesario para que la scamorza se funda por completo y el pan de la superficie quede dorado y apetecible. Saca del horno tu rollo de calabacines y déjalo reposar un par de minutos antes de cortarlo. Llévalo a la mesa todavía caliente para el efecto fundente, o consúmelo tibio: los sabores del tomate y el orégano resultarán aún más intensos y envolventes.
Consejos para un resultado perfecto
Láminas uniformes: Procura cortar los calabacines con un grosor constante. Si algunas láminas son demasiado finas, podrían quemarse; mientras que las muy gruesas costarán más enrollarse sin romperse.
Scamorza más seca: Prefiere la scamorza en lonchas (blanca o ahumada) a la mozzarella fresca, ya que desprende menos suero en el horno, garantizando un rollo de calabacines compacto y sin agua en el fondo de la fuente.
Base compacta: Cuando vuelvas a acercar las láminas de calabacín tras la primera cocción, solápalas ligeramente (unos medio centímetro). Así, al enrollarlas, no se crearán grietas por donde pueda salir el queso fundido.
Variantes sabrosas
Toque picante: Añade una pizca de guindilla o un chorrito de aceite picante a la salsa de tomate para dar una nota más viva a tu rollo a la pizzaiola.
Versión blanca: Si no te gusta el tomate, puedes sustituirlo por queso crema o por pesto de albahaca para una variante fresca y aromática, ideal también para los niños.
Añadir aceitunas: Enriquece el relleno con aceitunas taggiasche picadas o con alcaparras desaladas para un sabor aún más marcado y típicamente mediterráneo.
Conservación
En frigorífico: El rollo se conserva perfectamente durante 1-2 días en un recipiente hermético. Puedes recalentarlo en el horno o en una sartén para recuperar el crujiente del pan rallado.
Frío: Está delicioso también a temperatura ambiente, cortado en rodajas finas, como aperitivo o para un almuerzo ligero en la oficina.
Congelación: Desaconsejo congelar el rollo entero; si es necesario, congela las porciones ya cocinadas, pero ten en cuenta que los calabacines pueden perder algo de consistencia tras el descongelado.
¡Ahora te toca a ti!
El rollo de calabacines a la pizzaiola es la solución ideal para llevar las verduras a la mesa de una manera diferente y deliciosa. Es una receta versátil que admite mil variantes, según lo que tengas en la nevera.
¿Cuál versión prefieres tú? ¿Te gusta la idea clásica con tomate y orégano o probarías una variante más rica con la adición de algún fiambre vegetal? Cuéntame en los comentarios si has conseguido formar el rulo perfecto y si el aroma del orégano conquistó a tus invitados.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Puedo usar calabacines redondos?
Sí, pero tendrás que cortarlos en láminas circulares y colocarlas de modo que se solapen bien para formar el rectángulo base de tu rollo de calabacines.
¿Por qué el rollo ha quedado húmedo?
Podría deberse a una primera cocción demasiado breve o a una salsa de tomate demasiado líquida. Asegúrate de que los calabacines estén bien dorados y, si hace falta, reduce un poco la salsa en un cazo antes de usarla.
¿Puedo cocinarlo en freidora de aire?
¡Claro! Puedes cocinar las láminas de calabacín a 180°C durante unos 10-12 minutos y luego, una vez enrollado, proceder con el gratinado final otros 5 minutos. El resultado del rollo al horno será igualmente crujiente y fundente.

