Hay recetas que saben a hogar incluso antes de ser horneadas. Esta rosquilla de desayuno de la abuela es una de esas: la encontré hojeando un viejo recetario amarillento de los años ’80 y para mí sigue siendo la «Rosquilla de mi Papá». Como puedes ver en la foto, es el clásico dulce de antaño: una estructura firme y una costra dorada que invita a probarla de inmediato. Está lejos de los pasteles modernos demasiado esponjosos; esta nació con un único propósito: ser sumergida en leche fría o café, como se hacía antes.
Si buscas dulces para el desayuno prueba el rosco de yogur, la rosquilla de ricotta, el pastel de chocolate sin mantequilla, leche y huevos o también el pastel de leche caliente.
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OTRAS ROSQUILLAS
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 10 personas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes para la preparación de la rosquilla de desayuno de la abuela
- 2 Huevos
- 500 g Harina 00
- 200 g Azúcar
- 125 g Mantequilla (O aceite)
- 220 ml Leche
- 1 pizca Sal
- 1 Cáscara de limón (o extracto de vainilla)
- 1 sobrecito Levadura en polvo para dulces
Herramientas para la preparación de la rosquilla
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- Batidora eléctrica
- Molde para rosquilla 24 cm
- Batidores de mano
Preparación de la rosquilla de desayuno
El secreto de esta rosquilla comienza con la preparación de los huevos enteros con el azúcar. Como se muestra en el conjunto de mi foto, usamos ingredientes simples y genuinos. Trabaja la mezcla con las batidoras eléctricas hasta que se vuelva clara, inflada y muy espumosa: este aire será fundamental para dar el empuje adecuado al dulce durante la cocción.
Tamiza la harina con la levadura e intenta incorporarla a la mezcla. El truco para una masa suave es alternar los polvos con la leche y la mantequilla derretida (dejada enfriar). Este equilibrio entre mantequilla y leche le da a la rosquilla ese aroma inconfundible de repostería casera que llenará toda tu cocina.
Añade la cáscara rallada de un limón orgánico (o el extracto de vainilla) y una pizca de sal. Trabaja bien la masa: debe quedar homogénea y cremosa. Si notas que está demasiado compacta, añade un último chorrito de leche para ablandarla, justo como sugería la vieja nota en el recetario.
Vierte la masa en un molde para rosquillas engrasado y hornea en horno estático a 180°C durante unos 40-45 minutos. Una vez lista y bien dorada en la superficie, déjala enfriar completamente. El toque final, como se ve en la foto, es una generosa nube de azúcar glas que la hace irresistible a primera vista.
Variantes Consejos y Conservación
Chispas de chocolate: Añade 80g de chispas de chocolate negro a la masa final. Recuerda enharinarlas ligeramente para que no se hundan.
Corazón de confitura: Antes de hornear, vierte la mitad de la masa, añade unas cucharadas de tu mermelada favorita (excelente la de albaricoques) y cubre con el resto de la masa.
Al aroma de licor: Para un toque aún más de los años ’80, sustituye una parte de la leche por una cucharada de Sassolino o licor de anís.
El secreto de la esponjosidad: No tengas prisa en el primer paso. Montar los huevos con el azúcar durante al menos 5-8 minutos es lo que permitirá que la rosquilla crezca alta y uniforme, a pesar de que la masa sea más pesada que un bizcocho.
Mantequilla tibia, no caliente: Al derretir la mantequilla, déjala reposar unos minutos antes de unirla a los huevos. Si la viertes caliente, corres el riesgo de «desmontar» la mezcla de huevos y arruinar la levadura.
La harina adecuada: Para esta receta lo ideal es una harina 00 débil (la clásica para dulces). Si quieres un toque más rústico, puedes sustituir 50g de harina 00 por harina de arroz: la hará aún más crujiente.
El truco de la leche: Como se escribía en el viejo recetario, la masa debe ser fluida pero consistente. Si ves que «le cuesta» bajar de la cuchara, añade una cucharada de leche a la vez hasta que veas que cae en cinta.
A temperatura ambiente: Se conserva crujiente durante 3-4 días bajo una campana de cristal o en un recipiente hermético.
El truco para mojar: Si después del tercer día se endurece ligeramente, ¡es aún mejor! Sumergida en leche caliente recuperará toda su suavidad.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar aceite en lugar de mantequilla?
Sí, puedes sustituir la mantequilla por 100ml de aceite de semillas.
¿Por qué la rosquilla salió demasiado compacta?
Probablemente se coció unos minutos de más o la masa estaba demasiado seca. Recuerda el consejo: si la masa está compacta, añade siempre un chorrito de leche antes de hornear.
¿Puedo usar un molde clásico?
Por supuesto, puedes usar un molde clásico de 22 cm, pero la forma de rosquilla garantiza una cocción más uniforme para este tipo de masa rústica.

