Rosquilla de leche

No hay nada más reconfortante que el aroma de una rosquilla de leche cocinándose en el horno. Es el clásico dulce de despensa, simple y genuino que nos remonta a los desayunos de la infancia. Esta receta está pensada para quienes buscan una suavidad extrema: la leche en la masa hace que la miga sea ligera como una nube, perfecta para mojar o disfrutar con una ligera capa de mermelada. Una preparación fácil, con ingredientes que todos tenemos en la despensa, ideal para empezar el día con dulzura.

Si te gustan las rosquillas no puedes dejar de probar la rosquilla veteada, o la rosquilla de papá. Debes probar la rosquilla nube Nene el gran rosquilla de limón o el gran rosquilla de cacao.

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OTRAS ROSQUILLAS

  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de preparación: 10 Minutos
  • Porciones: 8 Personas
  • Métodos de Cocción: Horno
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes para la preparación de la rosquilla de leche

  • 200 g harina 00
  • 70 g almidón de maíz
  • 170 g azúcar
  • 140 g leche
  • 70 g aceite de semillas
  • 4 huevos
  • 1 pizca sal
  • 1 sobre levadura en polvo para dulces
  • 1 cucharadita extracto de vainilla
  • 1 cucharada azúcar glas

Herramientas

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MI DELANTAL CON GATOS

  • Batidoras eléctricas
  • Molde para rosquillas 22 cm
  • Batidor manual

Pasos para la preparación de la rosquilla de leche

  • En un bol grande, rompe los huevos y añade el azúcar. Trabaja bien con las batidoras eléctricas durante varios minutos hasta que la mezcla se vuelva clara, esponjosa y burbujeante. Este paso es fundamental para incorporar aire y hacer que la rosquilla sea altísima.

  • Continuando siempre a mezclar a baja velocidad, vierte en hilo el aceite de semillas y, posteriormente, la leche a temperatura ambiente. Añade también una pizca de sal y el aroma que prefieras, como la ralladura de limón o la vainilla.

  • Tamiza la harina junto con la levadura para dulces. Agréguelos gradualmente a la mezcla líquida, mezclando delicadamente para evitar la formación de grumos. Obtendrás una masa suave, perfumada y aterciopelada.

  • Engrasa y enharina un molde para rosquillas. Vierte la masa nivelándola bien y hornea en horno estático a 180°C durante unos 35-40 minutos. Siempre haz la prueba del palillo antes de sacar del horno. Deja enfriar completamente antes de desmoldar y decora con el azúcar glas.

Consejos Variantes y conservación

El truco para la suavidad extrema: Para una rosquilla alta y esponjosa, el secreto es montar los huevos con el azúcar durante al menos 10 minutos. La mezcla debe volverse casi blanca y triplicar su volumen. Este paso permite que el pastel crezca en el horno sin «bajarse».

Temperatura de los ingredientes: Usa siempre leche y huevos a temperatura ambiente. Si la leche está fría, puede causar un choque térmico con la levadura, impidiendo que la rosquilla crezca correctamente en altura.

Variante bicolor (efecto mármol): Si quieres un toque escénico, divide la masa en dos cuencos. En uno añade 20g de cacao amargo tamizado y otras dos cucharadas de leche. Vierte las dos mezclas alternándolas en el molde y usa un tenedor para crear ondas: obtendrás una rosquilla marmolada muy bonita de ver.

Variante cítrica: Puedes sustituir 50ml de leche con zumo de limón o naranja y añadir la ralladura de los cítricos directamente en el azúcar antes de montar los huevos. Los aceites esenciales de la cáscara harán que el dulce sea muy fragante.

Chips de chocolate: Si quieres añadirlas, pon las chips de chocolate en el congelador durante media hora y luego enharínalas ligeramente antes de sumergirlas en la mezcla. Este truco sirve para evitar que se hundan todas en el fondo del molde durante la cocción.

Conservación

A temperatura ambiente: La rosquilla de leche se mantiene increíblemente suave durante 3-4 días. El secreto es conservarla bajo una campana de vidrio o en un recipiente hermético para dulces.

Protección del aire: Si no tienes una tortera, envuelve la rosquilla (solo cuando esté completamente fría) en film transparente. La humedad de la leche quedará atrapada en el interior, manteniendo la miga elástica y húmeda como recién horneada.

En el congelador: Puedes congelar la rosquilla ya cortada en rodajas. Envuelve cada rebanada en papel de horno y ciérralas en una bolsa de congelación. De esta manera tendrás un desayuno saludable siempre listo: solo tendrás que dejarla descongelar a temperatura ambiente o pasarla 30 segundos en el microondas.

Preguntas frecuentes

  • ¿Puedo usar leche semidesnatada?

    Sí, es perfecta para una versión más ligera de la rosquilla esponjosa.

  • ¿Por qué la rosquilla no ha crecido?

    Asegúrate de que los huevos estén a temperatura ambiente y de no abrir el horno antes de los 30 minutos.

  • ¿Puedo usar aceite de oliva virgen extra?

    Sí, pero asegúrate de que sea un aceite de sabor delicado para no cubrir el aroma de la leche.

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creandosiimpara

Recetas fáciles al alcance de todos.

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