Si buscas una alternativa original para la cena de siempre, la tarta de patatas en sartén a la pizzaiola te conquistará al primer bocado. Este plato mezcla la suavidad de las patatas con un condimento sabroso a base de tomate y albahaca, escondiendo en su interior un corazón de scamorza que se funde en cada porción. Preparar la tarta de patatas en sartén es un gesto de cariño hacia la cocina casera: un plato «salva-cena» rústico, económico e increíblemente reconfortante, perfecto para compartir en familia mientras tu gato observa curioso los aromas que salen de los fogones. Sigue mis pasos para lograr una base compacta y un relleno que se derrite en la boca!
Si te gustan las tartas saladas con verduras prueba la tarta salada de brócoli y ricotta o la tarta salada de calabaza y asiago. Puedes probar el strudel de espinacas o la tarta salada de patatas y stracchino, o también una tarta salada con verduras variadas.
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OTRAS RECETAS CON PATATAS
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Tiempo de cocción: 50 Minutos
- Porciones: 4Personas
- Métodos de Cocción: Cocción al vapor, Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes para preparar la tarta de patatas en sartén a la pizzaiola
- 1 kg patatas
- 1 cebolla
- 6 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- 400 g pulpa de tomate
- al gusto sal y guindilla
- Unas hojas albahaca
- 2 cucharadas pan rallado
- 6 lonchas queso (scamorza)
Herramientas
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- Cesto para cocer al vapor
- Olla a presión
- Sartén
Pasos para preparar la tarta de patatas a la pizzaiola
Comienza la preparación pelando con cuidado 1 kg de patatas. Tras lavarlas bien bajo el agua corriente, córtalas en dados de tamaño uniforme para asegurar una cocción pareja. Cuécelas al vapor para mantener sus propiedades; si usas la olla a presión, bastarán unos minutos desde que pita para que estén tiernas. Una vez cocidas, pásalas a un bol grande y aplástalas aún calientes con un pasapurés (o con un tenedor) hasta obtener un puré rústico. Rectifica de sal y reserva la mezcla mientras se templa un poco.
Mientras tanto, prepara la salsa que dará carácter a la tarta. Pica en trozos grandes una cebolla (la de Tropea aporta una dulzura especial) y rehógala en una sartén con un chorro de aceite virgen extra y una pizca de sal. Cuando la cebolla esté pochada, añade la pulpa de tomate, una pizca de guindilla, la sal y las hojas de albahaca fresca desgarradas con la mano (puedes usar orégano si prefieres un sabor más rústico). Cocina a fuego suave hasta que la salsa se haya reducido bien: debe quedar espesa y poco acuosa para no humedecer en exceso la masa de patata.
Incorpora la salsa de tomate ya reducida al puré de patatas y mezcla bien para repartir los sabores de forma homogénea. Prepara una sartén antiadherente pincelándola con abundante aceite y espolvoreando el fondo con el pan rallado. Vierte la mitad de la mezcla de patatas en la sartén y presiona suavemente con el dorso de una cuchara para formar una base compacta. Coloca encima las 6 lonchas de scamorza, dejando un pequeño borde libre, y cubre con la restante mezcla de patatas. Sella bien los bordes con los dedos o con una espátula para encerrar el corazón fundente en el interior.
Pon la sartén al fuego y cuece a fuego muy bajo durante unos 20-30 minutos. Es fundamental mantener el fuego bajo para permitir que la tarta se compacte y se forme una fina costra en el fondo sin quemarse. Cuando esté lista, apaga el fuego y deja templar la tarta de patatas a la pizzaiola durante unos 10 minutos directamente en la sartén: este tiempo de reposo es necesario para que la estructura se estabilice y no se rompa al servir. Dale la vuelta con cuidado sobre una fuente y sírvela templada. Si la prefieres muy caliente, un paso breve por el microondas la volverá a dejar fundente.
Consejos para un resultado perfecto
La salsa debe quedar espesa: El secreto del éxito de esta receta es la textura del tomate. Si la salsa queda demasiado líquida, las patatas se volverán blandas y te costará darle la vuelta a la tarta o lograr una porción limpia. Asegúrate de que se reduzca bien en la sartén.
La elección de las patatas: Prefiere patatas de pulpa amarilla o harinosas, que tienen más almidón y ayudan a que la tarta quede compacta sin añadir huevos ni harina, actuando como aglutinante natural.
Usa una buena sartén antiadherente: Al no llevar huevos, la base es delicada. Una sartén con un buen revestimiento y la adición de pan rallado en el fondo evitarán que se pegue, garantizando un dorado uniforme.
Variantes deliciosas que puedes probar
Versión con verduras a la parrilla: Puedes enriquecer el relleno añadiendo una capa de o calabacines sobre el queso. Obtendrás una versión aún más completa y perfecta como plato único vegetariano.
Toque de aceitunas y alcaparras: Para una auténtica «pizzaiola», añade a la salsa de tomate unas aceitunas taggiasche y algunas alcaparras desaladas. El sabor se volverá más decidido y típicamente mediterráneo.
Corteza de parmesano: En lugar de solo pan rallado, espolvorea el fondo y la superficie de la tarta con una mezcla de pan rallado y Parmigiano Reggiano. En la cocción se formará una costra crujiente y muy sabrosa.
Conservación y sugerencias
En la nevera: La tarta de patatas se conserva muy bien hasta 2 días en un recipiente hermético. De hecho, al día siguiente los sabores se habrán mezclado aún mejor, por lo que está deliciosa incluso fría.
Calentado óptimo: Para recuperar el crujiente de la base, calienta las porciones en una sartén antiadherente con un chorrito de aceite durante unos minutos, o usa el horno a 180°C durante 5 minutos.
Porciones individuales: Puedes preparar esta receta en sartenes mini. Son perfectas para un aperitivo contundente o para presentar el plato de forma más elegante y ordenada en una cena entre amigos.
¡Ahora te toca a ti!
La tarta de patatas en sartén a la pizzaiola es ese plato que huele a hogar y que resuelve con alegría cualquier cena. Es tan sencilla que puedes personalizarla con lo que tengas en la nevera, pero la versión clásica a la pizzaiola siempre será la más querida. Recuerda que la paciencia en la cocción a fuego lento es el único truco real para un resultado para chuparse los dedos!
¿Y tú, qué queso prefieres para el corazón fundente? ¿Te gusta la nota picante de la guindilla o prefieres abundar en la albahaca aromática? Cuéntamelo en los comentarios, ¡tengo curiosidad por leer tus consejos!
FAQ (Preguntas y respuestas)
¿Puedo cocinarla al horno?
¡Claro! Si lo prefieres, puedes hornear la tarta a 200°C (aire estático) durante unos 20 minutos, hasta que veas un bonito dorado en la superficie. En ese caso, puedes añadir unos trocitos de mantequilla sobre el pan rallado.
¿Qué puedo usar en lugar de la scamorza?
Puedes usar mozzarella (bien escurrida), provola ahumada o fontal. Lo importante es elegir un queso que funda fácilmente sin soltar demasiada agua.
La tarta se deshace al cortarla, ¿por qué?
Probablemente se cortó cuando aún estaba demasiado caliente. El reposo de 10-15 minutos tras la cocción es fundamental para que los almidones de las patatas se estabilicen, haciendo que la estructura quede compacta y sea fácil de cortar.

