Tortilla al horno con ricotta y calabacines: la receta cremosa y ligera

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Si buscas una forma original de llevar a la mesa las verduras de temporada, la tortilla al horno con ricotta y calabacines te sorprenderá por su textura única. A diferencia de la versión en sartén, la cocción en horno y la adición de ricotta de vaca hacen que este plato quede alto, esponjoso y nada grasiento. El cebollino y el toque de Parmigiano completan un perfil aromático delicado pero persistente. Preparar esta tortilla de calabacines es muy sencillo, ideal cuando tienes poco tiempo pero no quieres renunciar a una comida sana y equilibrada. Sigue mis pasos para obtener una tortilla alta al horno que se mantendrá tierna incluso al día siguiente.

Si te gustan las tortillas prueba la tortilla al horno con ricotta y calabacines, la tortilla de ricotta, tortilla plegada con calabacines y queso o la omelette cremosa con patatas.

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OTRAS RECETAS CON HUEVOS

  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de preparación: 15 Minutos
  • Tiempo de cocción: 40 Minutos
  • Porciones: 6 personas
  • Métodos de Cocción: Horno
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Primavera, Verano y Otoño

Ingredientes para tu tortilla con ricotta

  • 6 Huevos
  • 3 Calabacines
  • 300 g Ricotta de vaca
  • 3 cucharadas Aceite de oliva virgen extra
  • al gusto Sal
  • 1 manojo Cebollino
  • 30 g Parmigiano Reggiano (rallado)
  • Medio Limón
  • 20 g Mantequilla
  • 2 cucharadas Pan rallado

Utensilios

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  • Rallador
  • Fuente para horno

Pasos para la preparación de la tortilla al horno con ricotta y calabacines

  • Comienza la preparación lavando cuidadosamente los calabacines bajo el agua corriente. Corta las puntas y utiliza un rallador de agujeros grandes para reducirlos a hebras uniformes. Traslada los calabacines rallados a un colador, añade una pizca de sal y déjalos reposar durante unos 10 minutos. Este paso es fundamental: la sal ayudará a que las verduras pierdan el exceso de agua de vegetación. Pasado el tiempo, escúrrelos con fuerza entre las manos; eliminar la humedad es el secreto para evitar que tu tortilla al horno quede acuosa o gomosa en el fondo de la fuente.

  • En un bol grande, rompe las 6 huevos y bátelos enérgicamente con unas varillas junto con una pizca de sal, pimienta y el cebollino finamente picado. Añade el Parmigiano Reggiano rallado y la piel de medio limón para aportar una nota de frescura inesperada. A continuación, incorpora la ricotta de vaca: si resulta demasiado compacta, trabájala antes aparte con una cuchara para suavizarla. Por último, une los calabacines bien escurridos y el aceite de oliva virgen extra, mezclando todo con cuidado hasta obtener una mezcla homogénea, densa y aromática.

  • Toma una fuente para horno, úntala bien con mantequilla por toda la superficie (fondo y bordes) y espolvoréala con pan rallado, eliminando el exceso. Esta precaución creará una fina y deliciosa corteza exterior, impidiendo que la mezcla se pegue. Vierte la masa de la tortilla con ricotta y nivélala con una espátula. Introduce la bandeja en el horno estático ya precalentado a 180°C y cocina durante aproximadamente 30-40 minutos. La tortilla estará lista cuando se vea bien hinchada, con la superficie dorada y los bordes empezando a despegarse ligeramente de las paredes de la fuente.

  • Una vez fuera del horno, no cedas a la tentación de cortarla inmediatamente. Deja reposar la tortilla al horno con ricotta y calabacines al menos 5-10 minutos: este tiempo permitirá que la estructura de la ricotta se estabilice, logrando unas porciones perfectas y limpias al cortar. Puedes servirla como segundo plato templado, acompañada de una ensalada fresca, o dejarla enfriar completamente y cortarla en cubitos para un buffet. Su increíble cremosidad la hace ideal también para incluirla en un bocadillo gourmet para una excursión o una pausa de comida rápida pero sabrosa.

Consejos para un resultado perfecto

Escurrido extremo: No subestimes el paso de los calabacines. Cuanto más secos estén, más alta y esponjosa quedará tu tortilla de calabacines. Si prefieres, también puedes pasarlos rápidamente por la sartén con un chorrito de aceite antes de unirlos a los huevos para intensificar su sabor.

Ricotta de calidad: Usa una ricotta de vaca muy fresca. Si prefieres un sabor más rústico y pronunciado, puedes sustituirla por ricotta de oveja, pero asegúrate siempre de que esté bien escurrida del suero.

Prueba del palillo: Cada horno es distinto. Para asegurarte de la cocción interna, inserta un palillo en el centro de la tortilla al horno: debe salir seco y limpio.

Variantes sabrosas

Añadir flores de calabacín: Si es temporada, limpia 4-5 flores de calabacín y colócalas sobre la superficie antes de hornear. Darán un aspecto aún más atractivo y profesional a tu tortilla con ricotta.

Toque ahumado: Añade al conjunto 50 g de scamorza ahumada cortada en daditos pequeños. El calor del horno fundirá el queso creando un contraste maravilloso con la dulzura de los calabacines.

Mezcla de hierbas: Además del cebollino, puedes añadir unas hojitas de menta fresca picada. La combinación calabacines y menta es un clásico de la cocina mediterránea que realza la frescura del plato.

Conservación

En frigorífico: La tortilla al horno se conserva perfectamente en un recipiente hermético durante 2 días. Está deliciosa a temperatura ambiente, por lo que no es necesario recalentarlas demasiado.

Recalentado: Si prefieres disfrutarla caliente, pásala unos minutos por el horno a 150°C o en una sartén antiadherente tapada. Evita el microondas si quieres mantener la corteza de pan rallado.

En el congelador: Aunque es posible congelarla, la textura de la ricotta puede alterarse ligeramente y volverse menos sedosa. Si decides hacerlo, córtala ya en porciones para un descongelado más rápido.

¡Ahora te toca a ti!

La tortilla al horno con ricotta y calabacines demuestra que incluso un plato sencillo puede convertirse en algo extraordinario con los cuidados adecuados. Es una receta que salva la cena y encanta a todos, perfecta por su sencillez y naturalidad.

¿Cómo prefieres los calabacines? ¿Te gusta rallarlos o prefieres notar su textura cortándolos en rodajas finas? Cuéntame en los comentarios si has probado la versión con menta y si esta tortilla alta se ha convertido en la favorita de tu familia.

FAQ (Preguntas y Respuestas)

  • ¿Puedo omitir el pan rallado?

    Sí, puedes simplemente untar la fuente con mantequilla o forrarla con papel de horno. El pan rallado sirve principalmente para crear una base más seca y crujiente, pero la tortilla con ricotta quedará estupenda igualmente.

  • ¿Por qué la tortilla se ha desinflado nada más sacarla del horno?

    Es totalmente normal que pierda algo de volumen al enfriarse, al igual que un soufflé. La presencia de la ricotta ayudará sin embargo a mantener una altura superior en comparación con una tortilla clásica.

  • ¿Hay que batir los huevos a punto de nieve?

    No es necesario montarlos a punto de nieve; basta con batirlos con las varillas para que incorporen algo de aire. Esto garantizará la ligereza adecuada de tu tortilla al horno.

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creandosiimpara

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