La piadina romagnola con manteca de cerdo es uno de los símbolos más auténticos de la Romaña, una tierra rica en sabores y tradiciones culinarias. Esta receta no es solo una simple mezcla de harina, agua y manteca de cerdo, sino un verdadero trozo de historia que desde hace siglos acompaña la vida cotidiana de las familias romañolas.
Las primeras huellas de la piadina se remontan incluso a la época de los Romanos, que ya preparaban un pan plano cocido sobre piedra. Con el tiempo, este alimento se ha convertido en el «pan de los romañoles», simple pero rico en significado, transmitido por las azdore — las mujeres de casa — que lo cocinaban sobre el tradicional testo de terracota o en hierro fundido.
Nacida como comida humilde, la piadina ha sabido conquistar a todos gracias a su versatilidad: suave o más crujiente, delgada o gruesa según las zonas, es perfecta para disfrutar con embutidos, quesos típicos como el squacquerone, o con rellenos más rústicos y consistentes.
Preparar la piadina con manteca significa ser fiel a la tradición, obteniendo una masa elástica y fragante, que al cocinarse regala el aroma típico de las verdaderas piadinerías romañolas.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 20 Minutos
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Tiempo de cocción: 15 Minutos
- Porciones: 5 piadinas
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes para la piadina romagnola con manteca de cerdo:
- 500 g harina 00
- 250 ml agua tibia
- 70 g manteca de cerdo
- 10 g sal fina
- 1/2 cucharadita bicarbonato
Herramientas para la piadina romagnola con manteca de cerdo:
- 1 Sartén antiadherente
- 1 Cuenco
- 1 Tabla de amasar madera
- 1 Rodillo
Pasos para la preparación y cocción de la verdadera piadina romagnola con manteca de cerdo:
Coloca la harina en forma de volcán en un cuenco grande y añade en el centro la manteca de cerdo blanda, agrega la sal y el bicarbonato, vierte poco a poco el agua amasando con las manos.
Trabaja hasta obtener una masa lisa y elástica, luego cúbrela y déjala reposar durante 20 minutos.
Divide la masa en 5 porciones y extiéndelas en discos redondos de unos 24/25 cm de diámetro con un grosor de 4-5 mm.
Calienta bien la sartén antiadherente o una placa de hierro fundido o el tradicional testo romañolo, cocina la piadina durante 1-2 minutos por cada lado: cuando aparezcan burbujas, pínchalas con un tenedor para mantener la superficie plana.
Una vez preparadas todas, sírvelas calientes y rellénalas al gusto.
Los trucos de las azdore romañolas:
– Usar siempre fuego medio-alto: la piadina debe cocinarse rápidamente.
– Pinchar las burbujas con un tenedor apenas aparezcan, así la piadina queda plana y se puede rellenar.
– Extender los discos uno por uno, cocinándolos enseguida: de esta manera no se secan antes de la cocción.
– Extender los discos uno por uno, cocinándolos enseguida: de esta manera no se secan antes de la cocción.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Cuál es la diferencia entre la piadina romagnola con manteca de cerdo y la con aceite?
La versión con manteca de cerdo es la tradicional: más fragante, elástica y sabrosa. El aceite de oliva virgen extra es una alternativa más ligera y moderna, pero con un resultado menos auténtico.
¿Cómo se cocina la verdadera piadina romagnola?
La cocción tradicional se realiza sobre el «testo», una placa de terracota o hierro fundido. Alternativamente, sirve una sartén antiadherente bien caliente.
¿Cuán gruesa debe ser la piadina romagnola?
Depende de la zona: en Rímini es delgada (2-3 mm), mientras que en la zona de Forlì-Cesena es más gruesa (hasta 8 mm). La receta tradicional permite ambas versiones.
¿Puedo preparar la masa con anticipación?
Sí, puedes amasar unas horas antes y conservar en el frigorífico envuelta en papel film. Antes de extender la piadina, lleva la masa a temperatura ambiente.
¿Cómo se conserva la piadina una vez cocida?
Puedes conservarla envuelta en un paño para mantenerla suave. También se puede congelar y recalentar cuando sea necesario.

