Focaccia con mortadela y stracciatella suave y fragante, la receta es sencilla. Hay recetas que no necesitan grandes presentaciones porque hablan por sí solas. Para esta focaccia, pocos ingredientes bien elegidos crean un equilibrio perfecto de sabores y texturas. Prueba también la focaccia sin amasado con tomatitos o la focaccia con stracchino y cebolla o la focaccia a la pizzaiola.
La focaccia que os propongo hoy es suave por dentro y ligeramente crujiente por fuera. Su aroma a pan recién horneado acoge la mortadela, delicada y fragante, cortada fina, y la stracciatella, cremosa y fresca, que envuelve todo con su dulzura. Es realmente buenísima, probadla cuanto antes y no olvidéis seguirme en mis canales sociales Facebook Instagram y YouTube
- Dificultad: Media
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 12Piezas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todos los Santos
Ingredientes
- 500 g harina 00
- 360 ml agua
- 7 g levadura de cerveza seca
- 10 g sal
- 20 g aceite de oliva virgen extra
- 10 g agua
- 20 g aceite de oliva virgen extra
- 80 g mortadela
- 120 g stracciatella
- c.s. granillo de pistachos
Cómo preparar Focaccia con mortadela y stracciatella
Vierte la harina en un bol grande junto con la levadura. Añade el agua, el aceite y la sal, luego mezcla todo.
Una vez amasadas las harinas, cubre el bol con film transparente y deja reposar la mezcla durante unos 15 minutos a temperatura ambiente.
Pasado el tiempo de reposo, haz los pliegues, siempre dentro del bol, tirando de los bordes hacia el centro. Repite los pliegues y deja reposar 2 horas, siempre cubierto con film transparente.
En este punto, vuelca la masa sobre una bandeja bien engrasada de 15×30 cm, luego extiéndela con las manos y deja que fermente durante 2 horas.
Condimenta con la emulsión de aceite y agua, cocina en el horno a 180°C en modo estático hasta que se dore; tomará unos 25 minutos.
Saca del horno y rellena con mortadela, stracciatella y granillo de pistachos.
Consejos y conservación para la focaccia con mortadela y stracciatella
Para este tipo de receta, aplicamos la regla que adoptamos para todas las focaccias en general. Puedes conservarla como máximo un día, de lo contrario tenderá a volverse gomosa.

