Los aros de cebolla son sin duda uno de los snacks más populares, junto con las patatas fritas. Me encantan, los he probado muchas veces, de distintos tipos y hechos en casa una y otra vez, y hoy, por fin, he encontrado la receta definitiva para prepararlos en casa. Los aros de cebolla quedan súper crujientes, sabrosos y nada aceitosos, gracias a la masa sin huevos y al rebozado perfectos; los hagas como los hagas saldrán super crujientes. Puedes freírlos, pero también hacerlos al horno o en freidora de aire, se cocinan en pocos minutos y son realmente fantásticos, deliciosos solos o acompañados de una buena salsa, perfectos como entrante, guarnición o segundo plato vegetariano (¡y también vegano!). Se acaban enseguida y lo bueno es que puedes incluso congelarlos crudos para tener siempre existencias en el congelador, así podrás disfrutarlos cuando quieras.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 50Piezas
- Métodos de Cocción: Fritura, Horno, Freidora de aire
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todo el año
Ingredientes
- 3 cebollas
- al gusto aceite de oliva virgen extra o de semillas (para la cocción)
- 250 g agua
- 75 g harina
- 50 g fécula de maíz
- al gusto sal
- al gusto pimienta negra
- al gusto pimentón
- al gusto perejil
- al gusto ajo en polvo
- 250 g copos de maíz
- 50 g harina
- 50 g fécula de maíz
- al gusto sal
- al gusto pimienta negra
- al gusto pimentón
- al gusto perejil
- al gusto ajo en polvo
Pasos
Los aros de cebolla crujientes son muy sencillos y rapidísimos de preparar; primero pela las cebollas, córtalas en rodajas de al menos 1 cm y separa los distintos aros.
Prepara el rebozado mezclando los copos de maíz triturados, la fécula de maíz, la harina, el pimentón, el perejil, la pimienta y el ajo en polvo.
Prepara la masa mezclando harina, fécula de maíz, sal, pimienta negra, pimentón, perejil y ajo en polvo, añadiendo luego el agua fría.
Sumerge pocos aros de cebolla a la vez en la masa y cúbrelos bien, sácalos uno a uno y pásalos por el rebozado.
Haz así todos los aros de cebolla y cocínalos como prefieras; yo freí algunos en aceite de semillas bien caliente, a fuego medio, durante 5/7 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción y escurriéndolos luego sobre papel absorbente.
Otros, en cambio, los cociné en freidora de aire a 200 grados durante 10/12 minutos, pulverizándolos antes con un poco de aceite de oliva virgen extra. Puedes cocinar los aros de cebolla también en el horno convencional ya caliente a 200 grados durante 15/20 minutos; en cualquier caso, quedarán súper buenos y crujientes.
Consejos:
Los aros de cebolla se conservan a temperatura ambiente durante algunas horas o en la nevera un par de días. Para el rebozado y la masa puedes usar las especias/hierbas aromáticas que prefieras. Las cebollas más adecuadas son las blancas y las doradas. También puedes usar agua con gas; lo importante es que esté muy fría (yo la metí en el congelador durante unos diez minutos). Los aros de cebolla son perfectos para congelar crudos; luego cocínalos directamente desde congelados, no los descongeles antes.
Otras recetas con cebollas AQUÍ

