La tarta de arándanos frescos (o congelados) es un dulce sencillo, aromático y delicioso. Tenía un paquete de arándanos para consumir y quise usarlos para preparar una bonita tartita para el desayuno que ¡voló enseguida! Esponjosa, suavísima y con mucha fruta fresca, esta tarta de arándanos es perfecta también para la merienda o al final de una comida. La puedes preparar sin mantequilla, aunque si se usa, recuerda mucho a una tarta americana, es realmente buenísima y gracias a la masa perfecta y a un pequeño truquito, los arándanos no se hundirán durante la cocción. ¡Tienes que probarla!
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: molde de 20/22 cm
- Métodos de Cocción: Horno, Horno eléctrico, Freidora de aire
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 275 g harina 00
- 250 g arándanos
- 150 g leche
- 150 g azúcar
- 100 g mantequilla
- 3 huevos
- 1 corteza de limón
- 1 pizca sal
- Media sobre levadura en polvo para repostería
- c.s. vainilla
- c.s. azúcar glas
Pasos
La tarta de arándanos es muy sencilla y rápida de preparar, primero lava rápidamente los arándanos, sécalos bien, enharínalos y quítales el exceso de harina, yo los pongo en un colador para quitar rápidamente la harina extra.
Usando las batidoras eléctricas, trabaja la mantequilla a temperatura ambiente junto con el azúcar y una pizca de sal, hasta obtener una especie de crema. Añade entonces un huevo a la vez, no agregues el siguiente si el anterior no ha sido bien absorbido.
Agrega la harina, la leche, la levadura, la vainilla, la corteza rallada de limón y mezcla bien todos los ingredientes, siempre con las batidoras, incorpora, finalmente, los arándanos enharinados.
Vierte la masa en un molde forrado con papel de horno y nivélala bien, hornea la tarta de arándanos en el horno precalentado a 180 grados durante unos 35 minutos, haz la prueba del palillo para verificar la cocción.
Saca la tarta de arándanos del horno y decórala con una espolvoreada de azúcar glas.
Consejos:
La tarta de arándanos se conserva a temperatura ambiente durante unos 3 días. Yo he usado arándanos frescos, pero también van bien los congelados. Si optas por estos últimos, enharínalos y úsalos directamente congelados, no los descongeles antes de añadirlos a la masa. Si prefieres, puedes sustituir la mantequilla por aceite (aunque te aconsejo usar mantequilla, aporta un toque de sabor y suavidad extra), pero cambia los procedimientos, entonces monta los huevos con el azúcar y una pizca de sal, añade el aceite y posteriormente el resto de los ingredientes.
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