La tarta filo de calabaza y speck es una tarta salada con masa filo fácil, rapidísima y súper deliciosa. Sabéis que adoro la masa filo y que la utilizo a menudo, esta vez la he usado para preparar un pastel delicioso con un relleno fundente. Se prepara en pocos minutos, podéis cocinarla tanto en el horno como en la freidora de aire y es súper práctica porque ni siquiera tendréis que cocer la calabaza antes, ¡la usáis directamente cruda! Crujiente por fuera y suave por dentro, la tarta filo de calabaza es perfecta como entrante, segundo plato o incluso para un aperitivo, ¡un trocito lleva a otro, está demasiado buena!
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: molde de 30×20 cm
- Métodos de Cocción: Horno, Horno eléctrico, Freidora de aire
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno
Ingredientes
- 250 g calabaza
- 150 g scamorza
- 100 g speck
- 75 g leche
- 50 g parmigiano
- 25 g aceite de oliva virgen extra
- 2 huevos
- 2 paquetes masa filo
- c.s. sal
- c.s. pimienta negra
- c.s. romero
Pasos
La tarta filo de calabaza y speck es muy sencilla y rápida de preparar, primero prepara la mezcla batiendo leche, huevos, aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta negra.
Limpia la calabaza, quita la cáscara y rállala con un rallador de agujeros grandes, añade la scamorza rallada de la misma manera, el parmigiano rallado, el speck en trocitos, sal, romero picado y mezcla bien todos los ingredientes.
Corta un rollo de masa filo en tiras de aproximadamente 2 cm y sepáralas. Coloca la masa filo en un molde forrado con papel de horno y vierte encima la mitad de la mezcla preparada anteriormente.
Añade el relleno de calabaza y speck y cubre con el segundo rollo de masa filo, cortado también en tiras, vertiendo luego encima la mezcla restante.
Cocina la tarta filo de calabaza en el horno precalentado a 180 grados durante 20/25 minutos, debe quedar bien dorada por encima.
Consejos:
La tarta filo de calabaza y speck se conserva a temperatura ambiente durante unas horas o en la nevera durante un par de días. Para que vuelva a estar crujiente como recién hecha, caliéntala en el horno o en la freidora de aire. Para una versión vegetariana, omite el speck. Puedes añadir también un queso a tu gusto como gorgonzola, Brie, taleggio u otro.
Otras recetas con masa filo AQUÍ

