La tarta filo peras y gorgonzola es una tarta salada con la pasta filo rápida y realmente deliciosa. Hace unos días había preparado la tarta filo con peras y chocolate, y, esta vez, quise prepararla en versión salada, usando siempre las peras que recolectamos en el campo. Peras y gorgonzola es una combinación super y os aseguro que esta tarta filo peras y gorgonzola es excepcional, se prepara en 10 minutos y es perfumada, suave y crujiente al mismo tiempo, con una capa de miel que la hace aún más irresistible, perfecta como plato único, aperitivo o segundo plato!
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4Personas
- Métodos de Cocción: Horno, Horno eléctrico, Freidora de aire
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 150 g gorgonzola
- 100 g leche
- 25 g aceite de oliva virgen extra
- 3 peras
- 2 huevos
- 1 paquete pasta filo (10/11 hojas)
- c.s. sal
- c.s. pimienta negra
Pasos
La tarta filo peras y gorgonzola es super fácil y rapidísima de preparar, lo primero que hay que hacer es poner en un bol la leche, los huevos, una pizca de sal y pimienta y mezclar bien.
Limpia las peras y córtalas en rodajas finas, elige tú si dejar o no la piel, yo no la quité.
Arruga las hojas de pasta filo, una a una, y colócalas una al lado de la otra, dentro de un molde ligeramente engrasado con aceite, pinta el aceite sobre la pasta filo e inserta entre los pliegues tanto las rodajas de pera como los trozos de gorgonzola (puedes usar el que prefieras, dulce o picante, yo usé este último).
Vierte encima la mezcla preparada previamente y cocina la tarta filo peras y gorgonzola en horno precalentado a 180 grados durante unos 25 minutos, debe quedar bien dorada.
Saca la tarta filo peras y gorgonzola del horno y, si quieres, termínala con una buena capa de miel.
Consejos:
La tarta filo peras y gorgonzola se conserva a temperatura ambiente durante unas horas o en la nevera durante un par de días. Caliéntala en el horno o en la freidora de aire para que vuelva a estar crujiente, como recién hecha. Puedes usar el gorgonzola que prefieras, dulce o picante. Si no te gusta el gorgonzola, puedes sustituirlo por Brie, stracchino, taleggio u otro queso blando.
Otras recetas con pasta filo AQUÍ

