Si buscas una receta rápida, aromática y con un sabor irresistible, los muslos de pollo al vino blanco son justo lo que necesitas. Es uno de esos platos que saben a hogar, a domingos tranquilos y a cocina hecha con amor. Solo necesitas pocos ingredientes, una sartén y media hora para llevar a la mesa algo realmente especial.
La preparación es facilísima: aceite de oliva virgen extra, ajo, romero y salvia desprenden de inmediato un aroma que abre el apetito. Luego se añaden los muslos de pollo, se doran bien por todos los lados hasta que queden dorados y crujientes, y finalmente se desglasan con una buena copa de vino blanco. ¿El resultado? Un pollo tierno, jugoso, con una salsita aromática perfecta para recoger con el pan.
Esta receta de muslos de pollo en sartén es ideal para quien quiere cocinar algo bueno sin complicarse la vida.
Es perfecta para una cena en familia, pero también para quedar bien con los amigos.
Y si quieres hacerla aún más especial, puedes acompañarla con un puré de patatas o verduras al horno.
En resumen, el pollo al vino blanco es un gran clásico que nunca decepciona. ¡Pruébalo y verás: se convertirá en uno de tus platos favoritos!
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Métodos de Cocción: Fogón
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno, Todas las estaciones
Ingredientes
- 6 muslos de pollo
- ajo
- romero, salvia
- 1 vaso vino blanco
- sal
Herramientas
- 1 Sartén sartén de acero
- 1 Olla de barro cruda ollas de barro
- 1 Tabla de cortar tabla de cortar
Pasos
En una sartén grande, calienta el aceite con los dientes de ajo machacados, el romero y la salvia. Deja que se impregne a fuego medio durante un par de minutos.Añade los muslos de pollo y dóralos bien por todos los lados.
Deben quedar bien crujientes y dorados — tardarán unos 10 minutos.
Vierte el vino blanco y deja que el alcohol se evapore durante unos minutos. Luego baja el fuego, cubre con una tapa y deja cocinar durante unos 25-30 minutos, girando de vez en cuando.Ajusta de sal y pimienta. Si el fondo de cocción está demasiado líquido, sube el fuego para que se reduzca ligeramente.
Acompaña con puré de patatas, verduras al horno o simplemente con pan rústico para recoger la salsita.
✨Consejos
Elige el vino adecuado: utiliza un vino blanco seco y aromático, como un Vermentino o un Trebbiano. Evita los vinos demasiado dulces, ya que alterarían el sabor del plato.
Dorado perfecto: ¡no tengas prisa! Dorar bien los muslos de pollo por todos los lados es fundamental para obtener una carne crujiente por fuera y jugosa por dentro.
Aromas frescos: el romero y la salvia son protagonistas, pero puedes añadir también un poco de tomillo o laurel para variar.
Salsita irresistible: si quieres un fondo más cremoso, puedes añadir una cucharada de nata o una nuez de mantequilla al final de la cocción.
Acompañamientos ideales: puré de patatas, verduras al horno o una ensalada fresca son perfectos para equilibrar el plato.
Pan a discreción: la salsita al vino blanco es tan buena que merece ser recogida con una rebanada de pan rústico.
Variantes deliciosas: prueba a añadir cebollas doradas o unas rodajas de limón para dar un toque diferente y sorprender a tus invitados.

