El risotto de gambas es uno de esos platos que siempre logra llevar a la mesa elegancia y confort al mismo tiempo. Cremoso, aromático y rico en sabor, es una receta perfecta tanto para una cena especial como para un almuerzo familiar de domingo. Prepararlo en casa es mucho más sencillo de lo que se piensa: bastan pocos ingredientes de calidad, un buen caldo y algunas precauciones para obtener un risotto de gambas perfectamente mantecado, con una consistencia suave y envolvente.
En esta versión te muestro cómo realizar un risotto de gambas partiendo de un caldo enriquecido con cabezas y cáscaras, un paso fundamental para obtener un gusto intenso y natural sin necesidad de añadir nata u otras grasas. La cocción de las gambas en dos texturas — una parte cortada y añadida al risotto, la otra salteada entera para la decoración — aporta al plato un equilibrio perfecto entre delicadeza y carácter.
Esta receta es ideal para quien busca un risotto de mariscos sencillo, pero con un excelente resultado.
Perfecto también para quien quiere preparar un risotto de gambas sin nata, ligero pero rico en sabor. Con pocos pasos obtendrás un plato aromático e irresistible, listo para conquistar a cualquiera que lo pruebe😊.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones, Navidad
Ingredientes
- 180 g arroz Carnaroli
- 300 g gambas (frescas o descongeladas)
- 1 l caldo vegetal
- 1 chalota
- 1/2 vaso de vino blanco seco
- aceite de oliva virgen extra
- c.s. sal
- perejil y cáscara de limón
Herramientas
- 1 Tabla de cortar tabla de cortar
- 2 Cazuelas cazuelas de acero
- 1 Sartén sartenes
- Ganchos
Pasos
Pela las gambas y reserva la carne.
Pon cabezas y cáscaras en una cacerola con un chorrito de aceite. Tuéstalas 2-3 minutos hasta que se pongan de color rojo vivo.
Añade el caldo vegetal caliente y deja hervir a fuego lento 20 minutos.
Filtrar: obtendrás un caldo muy aromático, perfecto para el risotto.
En una cazuela sofríe la chalota picada con un chorrito de aceite.
Añade el arroz y tuéstalo hasta que se vuelva brillante.
Desglasa con el vino blanco y deja evaporar.
Empieza a añadir el caldo de gambas un cucharón a la vez, mezclando y esperando que se absorba antes de añadir más.
Corta la mitad de las gambas en trozos y deja las otras enteras.
A 3 minutos del final añade las gambas cortadas a la mitad y saltea las gambas enteras 1 minuto por lado en una sartén antiadherente con un chorrito de aceite. Una vez que el arroz esté cocido, apaga el fuego, añade las gambas y manteca con una nuez de mantequilla.
Sirve con perejil picado y un toque de cáscara de limón rallada.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Cómo se hace un risotto de gambas cremoso sin nata?
Para obtener un risotto de gambas cremoso sin nata es fundamental preparar un buen caldo con cabezas y cáscaras, mantecar al final de la cocción con aceite o mantequilla y añadir las gambas solo en los últimos minutos para mantenerlas suaves y jugosas.
¿Cuándo añadir las gambas en el risotto?
Las gambas se añaden en los últimos 2-3 minutos de cocción del risotto, así permanecen tiernas y no se vuelven gomosas. Puedes saltear algunas enteras aparte para la decoración.
¿Qué tipo de arroz usar para el risotto de gambas?
El arroz ideal es Carnaroli o Arborio, porque mantienen bien la cocción y liberan el almidón necesario para obtener un risotto cremoso y a la onda.
¿Cómo hacer el risotto de gambas más sabroso?
El secreto es tostar cabezas y cáscaras en una sartén antes de añadirlas al caldo. Este paso intensifica el sabor y aporta al risotto un aroma de mar más profundo y natural.

