¿Qué hay mejor que un dulce casero para consentirte un poco? El crumble con mascarpone y fresas es uno de esos pasteles que parecen sacados del recetario de la abuela, pero con un toque fresco y cremoso que lo hace irresistible. Perfecto para la merienda, para un almuerzo de domingo o incluso para servir en pequeños cuadrados en un bufé. ¡Pocos pasos y un resultado para chuparse los dedos! Una masa que se desmorona, un relleno suave de mascarpone y el aroma irresistible de las fresas frescas: ¡aquí tienes el crumble que pone a todos de acuerdo! Este dulce es una pequeña obra maestra de contrastes: crujiente por fuera, cremoso por dentro, dulce pero no empalagoso. Si quieres sorprender a tus invitados con un dulce bonito, bueno y facilísimo, ¡estás en el lugar correcto!
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 8 Personas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera
Ingredientes
- 100 g mantequilla en trozos
- 300 g harina 00
- 1 huevo
- 1 sobrecito levadura para dulces
- 100 g azúcar granulada
- 1 limón (la cáscara sin la parte blanca)
- 500 g mascarpone
- 1 cucharadita extracto de vainilla
- 3 cucharadas azúcar granulada
- 300 g fresas en trozos
Utensilios
- Thermomix
- Bol
- Espátula
- Molde molde desmontable 24 cm
- Papel de horno
Pasos
Vierte azúcar y cáscara de limón en el Thermomix y pulveriza 10 segundos a velocidad Turbo.
Añade el resto de los ingredientes y mezcla 20 segundos a velocidad 5.
La mezcla debe resultar desmoronada y no compacta.
Transfiere 1/3 de la mezcla al fondo del molde. En el fondo del molde recomiendo un papel de horno, será más fácil después sacarla del molde.
En un bol, mezclamos el mascarpone con el azúcar y la vainilla.
Añadimos las fresas lavadas y cortadas en trozos.
Mezclamos bien.
Transfiere la crema de mascarpone y fresas sobre la base previamente preparada.
Cubre la superficie con las migas de masa reservadas anteriormente.
Cocina a 180°C durante unos 40 minutos.
Aquí tienes tu crumble con mascarpone y fresas: perfumado, delicioso y con esa combinación perfecta de crujiente y cremoso que lo hace irresistible. Es el dulce ideal para disfrutar en compañía, tal vez con una taza de té o un buen café, o para servir al final de una cena primaveral.
Con pocos ingredientes y un procedimiento sencillo, llevarás a la mesa un dulce que conquista al primer bocado. Pruébalo y dime qué te parece… ¡estoy segura de que se convertirá en uno de tus caballos de batalla!
Variantes deliciosas para probar.
¿Quieres personalizar tu crumble? Aquí tienes algunas ideas para hacerlo diferente cada vez:
• Con frutos del bosque mixtos: sustituye las fresas por moras, frambuesas y arándanos frescos o congelados. ¡También es excelente con una pizca de azúcar moreno encima!
• Al chocolate y mascarpone: añade chips de chocolate negro a la crema de mascarpone, o crea una capa delgada de crema para untar de avellanas entre la base y el relleno.
• Crumble de melocotones y amaretti: en verano, sustituye las fresas por melocotones en rodajas y añade algunas galletas amaretti desmoronadas en la base y el relleno para un sabor más definido.
• Versión light: usa ricotta en lugar del mascarpone y endulza con miel o eritritol para una variante más ligera pero igualmente deliciosa.
• Raciones individuales: realiza el crumble en moldes para muffins para crear tartitas individuales perfectas para servir o regalar.
• Al chocolate y mascarpone: añade chips de chocolate negro a la crema de mascarpone, o crea una capa delgada de crema para untar de avellanas entre la base y el relleno.
• Crumble de melocotones y amaretti: en verano, sustituye las fresas por melocotones en rodajas y añade algunas galletas amaretti desmoronadas en la base y el relleno para un sabor más definido.
• Versión light: usa ricotta en lugar del mascarpone y endulza con miel o eritritol para una variante más ligera pero igualmente deliciosa.
• Raciones individuales: realiza el crumble en moldes para muffins para crear tartitas individuales perfectas para servir o regalar.

