Tarta de la abuela perfecta: cómo dejarla dorada y crujiente como en pastelería

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¿Hay algún aroma más reconfortante que el de la Tarta de la Abuela recién salida del horno? Es el postre de los recuerdos por excelencia, el que con su sencillez siempre gana incluso a las tartas más elaboradas. Pero admitámoslo: el verdadero reto es lograr ese equilibrio mágico entre una masa que se deshace en la boca y un corazón de crema que siga cremoso sin humedecer la base.
Hoy quiero desvelaros todos mis secretos para prepararla dorada, crujiente y con un aroma a limón que envolverá toda la cocina. Desde la elección de los piñones hasta la cocción perfecta de la crema: acompañadme en la cocina y preparaos para llevar a la mesa la reina de los postres del domingo. ¡El éxito está asegurado!

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Tarta de la abuela clásica con crema pastelera y piñones
  • Dificultad: Fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de preparación: 30 Minutos
  • Tiempo de cocción: 45 Minutos
  • Porciones: 1 tarta
  • Métodos de Cocción: Horno eléctrico, Cocina
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes para la tarta de la abuela casera, ¡más rica que en la pastelería!

  • 450 g harina 00
  • 200 g mantequilla
  • 150 g azúcar
  • 2 huevos (enteros, talla grande)
  • ralladura de 1 limón (con piel comestible)
  • 1 pizzico sal fina
  • 500 ml leche
  • 4 yemas
  • 120 g azúcar
  • 40 g almidón de maíz
  • ralladura de medio limón (con piel comestible)
  • 40 g piñones
  • al gusto azúcar glas

Utensilios para realizar la tarta de la abuela perfecta

  • Planetaria
  • Báscula de cocina
  • Mesa de trabajo
  • Film transparente
  • 2 Cuencos
  • Espátula
  • Cuchara
  • Cazo
  • Rallador
  • Tenedor
  • Molde para tartas
  • Cortador de pasta

Preparación de la tarta de la abuela clásica y cremosa

  • En un cazo pon las yemas, el almidón de maíz, el azúcar y la ralladura de limón y con la espátula mezcla hasta obtener una masa densa, lisa y sin grumos (este es un truco para lograr una crema perfecta).

  • Ahora vierte la leche en el cazo y sigue mezclando con la espátula hasta disolverlo todo; lleva al fuego a temperatura media y remueve continuamente hasta que espese.

  • Cuando la crema haya espesado, retírala del fuego y viértela en un cuenco de vidrio; cubre con film transparente a contacto (esto evita que se forme piel) y deja enfriar.

  • Una vez totalmente fría, déjala reposar al menos 4 horas en el frigorífico, ¡pero lo ideal es toda la noche! Si quieres hacerlo con calma, prepárala la noche anterior y, una vez fría, métela en la nevera toda la noche; al día siguiente solo tendrás que hacer la masa sablé.

  • En el bol de la planetaria pon la harina y la mantequilla fría en cubos, coloca el accesorio pala y trabaja a velocidad 2 hasta que veas que se forma una ‘arenilla’ (la mezcla de mantequilla y harina debe parecer realmente arena); apaga la máquina.

  • Añade al bol los huevos, el azúcar, la pizca de sal y la ralladura de limón y vuelve a accionar a velocidad 2 hasta que la masa se compacte (tardará menos de 2 minutos); después apaga y pasa la masa a la superficie de trabajo.

  • Compacta con las manos y, con el rodillo, dale forma de un bloque, envuélvelo en film y déjalo reposar 30 minutos en el frigorífico o 15 minutos en el congelador hasta el momento de usarla.

  • Saca la masa sablé del frigorífico (o del congelador) y divídela así: 2/3 para la base y el resto para las tiras superiores.

  • Estira la masa hasta un grosor no demasiado fino (4/5 mm), forra un molde para tartas de 28 cm de diámetro, presiona bien los bordes y retira el exceso; luego pincha el fondo con un tenedor.

  • Vierte la crema pastelera, nivélala bien y prepara las tiras estirando el resto de masa y cortándolas con la rueda dentada; colócalas encima de la tarta formando el enrejado.

  • En los huecos entre las tiras de masa echa los piñones hasta rellenarlos todos; precalienta el horno a 180° y cuando alcance la temperatura mete la tarta de la abuela y hornea durante 45/50 minutos.

  • La tarta de la abuela al final de la cocción debe quedar bien dorada; vigílala hacia el final y si ves que se oscurece demasiado termina la cocción cubriéndola con un papel de horno.

  • Una vez cocida, sáquela del horno y deja que se enfríe; cuando esté completamente fría desmóldala y colócala en una fuente. Antes de servir espolvorea abundantemente con azúcar glas.

  • Tarta de la abuela, ¡la receta perfecta!

    Tarta de la abuela clásica con crema pastelera y piñones

Consejos y trucos

¿El secreto para una tarta de la abuela perfecta? Mientras se calienta el horno deja reposar la tarta ya rellena en el congelador (10/15 minutos); este paso hará que la masa quede quebradiza y el corazón súper cremoso.

Imagen del autor

cucinanonnalina

Recetas tradicionales, fáciles y al alcance de todos, recetas sin azúcar y sin lactosa.

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