Si buscas un postre que tenga sabor a hogar, pero con una elegancia que sorprende, mi Tarta de manzana invisible cremosa y dorada es la receta ideal para ti.
El secreto de esta tarta reside en el contraste: un corazón increíblemente cremoso, hecho de un kilo de manzanas cortadas tan finas que se vuelven casi «invisibles» durante la cocción, y una superficie dorada y bronceada que desprende todo el aroma de mis limones ecológicos.
Es un dulce ligero, con muy poca harina, donde la fruta es la protagonista absoluta. Perfecta para terminar una cena o como merienda genuina, te conquistará al primer bocado con su textura que se derrite en la boca y ese sabor cítrico que la hace única.
Otras recetas con manzana:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: Una tarta
- Métodos de Cocción: Horno eléctrico
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes para la tarta de manzana invisible cremosa y dorada
- 900 g manzanas Golden Delicious (5/6 manzanas de tamaño medio)
- 70 g harina 00 (o la misma cantidad de harina de bajo índice glucémico)
- 2 huevos (tamaño mediano)
- 100 ml leche
- 20 g mantequilla (o 20 g de aceite de coco)
- 50 g azúcar (o 50 g de eritritol o 20 g de stevia)
- 1 sobre levadura en polvo para postres
- 1 limón (cáscara y zumo (cáscara comestible))
- 1 pizca sal
Herramientas
- Amasadora
- Molde desmontable
- Bol
- Cuchillo
- Cazo
- Papel de horno
- Báscula de cocina
- Tamiz
Preparar la tarta de manzana invisible cremosa y dorada
Empieza pelando las manzanas y cortándolas en rodajas finísimas, casi transparentes (lo ideal es usar una mandolina). Transfiérelas a un bol grande y rocíalas con el zumo del limón para evitar que se oxiden y se mantengan bonitas y claras.
En la amasadora (usando la varilla) monta los huevos con el azúcar hasta que obtengas una mezcla clara y espumosa. Añade la mantequilla derretida (dejada a enfriar), la leche, la ralladura del limón ecológico y una pizca de sal.
Tamiza con cuidado la harina junto con el sobre de levadura y vierte en el bol de la amasadora con la mezcla de huevos, ponla en marcha hasta que se mezcle bien para eliminar cualquier posible grumo.
Vierte las rodajas de manzana en la masa y mezcla con delicadeza. Cada rodaja debe estar perfectamente envuelta en la crema: este es el secreto para obtener esas capas fantásticas que se ven en la foto.
Reviste el molde (24 cm de diámetro) con papel de horno y vierte todo nivelando bien. Hornea en horno estático a 180° durante unos 45/50 minutos.
Durante los últimos minutos de cocción, activa el grill, vigila la tarta hasta que la superficie se ponga de ese dorado bronceado y crujiente que ves en la foto, una vez cocida retírala del horno y déjala enfriar.
El consejo de Mónica: Espera a que esté completamente fría antes de sacarla del molde, así las capas de manzana tendrán tiempo de compactarse y la porción será perfecta y limpia al corte y sobre todo no se romperá.
Consejos
El consejo de la cocinera: Yo prefiero dejarla unos minutos más bajo el grill para obtener esa corteza bronceada que ves en la foto: créeme, ¡marca la diferencia!
El maridaje: es excelente comida tibia, tal vez acompañada de una bola de helado de vainilla o simplemente sola para disfrutar plenamente del limón.
Pruébala también fría de la nevera, te aseguro que ¡es una delicia!

