Un postre fresco y delicioso que siempre me hace triunfar con mis invitados, es la tarta de queso con frutos del bosque. Un delicioso postre sin cocción de una textura tan cremosa que se derrite en la boca. Estoy segura de que os encantará. ¿Listos para empezar? Os espero en la cocina y en mi página de Facebook AQUÍ
Recetas similares:
- Dificultad: Media
- Tiempo de preparación: 35 Minutos
- Porciones: molde de 20 cm
- Métodos de Cocción: Sin cocción
- Cocina: Americana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 200 g galletas Digestive
- 100 g mantequilla
- 500 g mascarpone
- 250 g nata para montar
- 120 g azúcar
- 60 ml zumo de limón
- 10 g gelatina en hojas
- 1 ralladura de limón
- 300 g frutos del bosque congelados
- 60 g azúcar
- Medio zumo de limón
- 8 g gelatina en hojas
Herramientas
- Molde 20 cm de diámetro desmontable
Pasos
Tritura las galletas en el robot, colócalas en el bol con la mantequilla derretida a temperatura ambiente y mezcla hasta obtener una consistencia homogénea.
Pon en el fondo de un molde desmontable de 20 centímetros de diámetro, revestido con papel de horno, y compáctalo con el dorso de una cuchara. Deja reposar durante 30 minutos en la nevera.
Coloca en el bol el mascarpone con el azúcar granulada. Bate con batidoras eléctricas hasta obtener una mezcla esponjosa. Añade el zumo de limón y la ralladura de limón continuando batiendo la mezcla.
Pon a remojo la gelatina en agua fría durante 10 minutos. Calienta en un cazo 30 gramos de nata sin llevar a ebullición. Retira del fuego y añade la gelatina bien escurrida. Mezcla con una cuchara hasta que esté completamente disuelta. Deja templar, de lo contrario, si la viertes inmediatamente en la mezcla, se formarán pequeños grumos.
Aparte, monta la nata restante fría con la ayuda de unas varillas.
Vierte en la mezcla de mascarpone la gelatina recién preparada y mezcla con cuidado. Luego añade una cucharada de nata montada a la vez y mézclala con la mezcla con movimientos de espátula de abajo hacia arriba.
Vierte la mezcla sobre la base de galletas y nivela con una espátula. Deja reposar en el frigorífico durante 6 horas.
Pon a remojo la gelatina en agua fría durante 10 minutos. Vierte en la sartén los frutos del bosque con el azúcar y el zumo de limón, cocina hasta que estén tiernos y se haya formado un jugo en el fondo de la bandeja. Apaga el fuego, añade la gelatina previamente escurrida con las manos y mezcla hasta que esté completamente disuelta. Deja templar.
Retira la tarta de queso del frigorífico, vierte los frutos del bosque y nivela con la espátula, luego deja reposar otras dos horas en el frigorífico.
Pasado el tiempo, retira el pastel del molde y decora con rodajas de hojitas de menta.
¡Buen provecho! Y, si te apetece, sigue mi perfil de Instagram AQUÍ

