Estos bollitos de leche suavísimos, gracias a su sabor neutro, son perfectos tanto con rellenos salados como con cremas untables dulces.
De hecho, personalmente, los utilizo tanto como merienda para la escuela como para nuestra noche de hamburguesas que nos permitimos un par de veces al mes y, por este motivo, siempre tengo una reserva lista en el congelador de casa.
No son difíciles de preparar pero, en mi opinión, el uso de la amasadora es altamente recomendado, un poco como para todos los levados que, como estos bollitos, prevén en la masa grasas como mantequilla y huevos. Sin embargo, sobre todo si se tiene experiencia con los levados, hacerlos a mano no es imposible, solo se necesitará un poco más de paciencia y esfuerzo manual.
Ahora tómate un minuto para leer la receta y luego…cociNAMOS y comiMOS!!
Ver también
- Dificultad: Media
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 2 Minutos
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 6
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes para 6 bollitos
- 500 g harina 00
- 15 g levadura de cerveza fresca (o 5 de levadura seca)
- 40 g azúcar
- 300 ml leche
- 1 huevo
- 1 yema
- 10 g sal fina
- 1 huevo
- 2 cucharadas leche
- c.s. mantequilla (derretida)
Herramientas
- 1 Amasadora
- 1 Rascador de metal
- 1 Báscula de cocina
- 1 Cuenco
- 1 Pincel de silicona
- Film de cocina
- 1 Rejilla para pasteles
- Papel para horno
- 1 Bandeja para horno
Pasos
Para preparar estos bollitos de leche suavísimos, en primer lugar, recojan dentro del cuenco de la amasadora la harina y la levadura desmenuzada.
Monta el gancho plano en la amasadora y ponla en marcha a baja velocidad, luego añade la leche y el azúcar.
Aumenta ligeramente la velocidad de la amasadora y cuando la masa haya tomado consistencia añade también el huevo entero, la yema y la sal. Continúa amasando hasta que los huevos se hayan absorbido.
En este punto, sustituye el gancho plano por el gancho de gancho, aumenta ligeramente la velocidad de la amasadora y comienza a añadir la mantequilla poco a poco, asegurándote de que se absorbe completamente antes de añadir más.
Trabaja la masa hasta que esté bien amasada, asegurándote de no calentarla demasiado.
Una vez lista, transfiere la masa a una superficie de trabajo, realiza algunos pliegues, colócala en un cuenco cubierto con film de cocina y deja que repose en un lugar cálido durante una hora.
Transcurrido este primer tiempo de reposo, recupera la masa y con un raspador divídela en 6 piezas de 150 g. Trabaja cada porción de masa de modo que obtengas 6 bollitos lisos y homogéneos (como en el video).
Coloca los bollitos en una bandeja forrada con papel para horno, cúbrelos y déjalos reposar otra hora.
Antes de hornearlos, pinta la superficie de cada bollito con una mezcla de huevo y leche.
Hornea los bollitos de leche, en horno estático precalentado, a 190°C durante 15 minutos.
Una vez fuera del horno, cuando aún estén calientes, pinta la superficie de los bollitos con mantequilla derretida. Esta operación los hará brillar.
Déjalos enfriar antes de cortarlos y rellenarlos a tu gusto 😉.

