Suaves, perfumadas e irresistiblemente deliciosas, las brioche con moño son un símbolo de la tradición repostera siciliana. Su nombre deriva de la peculiar forma: una pequeña cúpula sobre la brioche que recuerda al «moño«, es decir, el recogido que antiguamente llevaban las mujeres en el cabello.
Estas brioche, doradas y fragantes, se disfrutan mejor acompañadas de una granizada, típicamente de limón, almendra o moras, o rellenas de helado para un desayuno o merienda de ensueño.
Prepararlas en casa requiere un poco de paciencia, pero el resultado recompensará toda espera: un viaje por los aromas y sabores del verano siciliano, todo para saborear.
Ahora tomad un minuto para leer la receta y luego…cocinAMOS y comAMOS!!
Ver también
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 500 g harina Manitoba
- 2 huevos
- 180 g agua
- 55 g azúcar
- 10 g miel
- 4 g levadura de cerveza deshidratada (o 12 g de levadura de cerveza fresca)
- 85 g manteca de cerdo
- 10 g sal
- 1 cucharadita extracto de vainilla
- c.s. cáscara de naranja
- 1 huevo
- c.s. leche
Herramientas
- 1 Amasadora
- 1 Rallador de limones
- 1 Báscula de cocina
- 1 Tabla de amasar
- 1 Rascador de metal
- 1 Papel para horno
- 1 Bandeja para horno
- 1 Rejilla para pasteles
- 1 Pincel de silicona
Preparar las brioche con moño en casa, tan buenas como las típicas de las pastelerías sicilianas, es posible y requiere solo un poco de habilidad manual, como todos los leudados, y de paciencia.
Trabajar la masa con la amasadora os facilitará mucho el trabajo.
Reúne en el bol de la amasadora la harina, la levadura, el azúcar, el agua y los huevos.
Amasa con el gancho de espiral y, cuando los ingredientes empiecen a compactarse, añade el extracto de vainilla y la cáscara de naranja rallada y sigue amasando.
Cuando la masa comience a encordarse, añade la sal, una primera parte de la manteca de cerdo y vuelve a encender la amasadora.
Cuando la primera parte de la manteca de cerdo haya sido absorbida por la masa, añade la parte restante de la manteca poco a poco, agregando la siguiente cantidad solo cuando la anterior haya sido completamente absorbida.
Amasa hasta que la masa esté lisa y homogénea.
Transfiere luego la masa a un bol, cúbrela y déjala reposar en el horno apagado hasta que doble su volumen.
Una vez fermentada, toma la masa, desgasifícala sobre una tabla de amasar y porciónala en 7 piezas de aproximadamente 100 g y otras tantas piezas de 20 g y dales forma.
Modela las piezas más pequeñas de manera que tengan un extremo más delgado, mientras que en las piezas grandes haz una cavidad en el centro.
Arma las brioche superponiendo «encajando» las piezas más pequeñas de masa sobre las más grandes.
Unta las brioche con una mezcla de huevo y leche y déjalas fermentar hasta que dupliquen su volumen.
Una vez fermentadas, unta cada brioche con un poco más de leche y huevo y procede a la cocción, en horno ventilado precalentado, a 180°C durante unos 15 minutos.
Una vez horneadas, dejad que se templen vuestras brioche con moño antes de rellenarlas con helado 😉.

