¿Y si os dijera que estos calabacines gratinados son más ricos que las patatas fritas?
Lo sé, es una cuestión de puntos de vista, pero os aseguro que son buenísimos y en mi casa son muy queridos incluso por la más pequeña, que me los pide un día sí y otro también.
Son un acompañamiento perfecto para cualquier tipo de segundo, desde carnes hasta pescados, pasando por quesos.
Pocos y simples ingredientes, que seguramente siempre tendréis en casa, para una receta rápida y sabrosa. El empanado con mezcla de pan rallado y quesos rallados, sazonado con sal y pimienta, creará una corteza dorada que, estoy segura, os enamorará también a vosotros.
Ahora tomad un minuto para leer la receta y luego…¡cocinAMOS y comEMOS!
Ver también
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 4 calabacines
- c.s. pan rallado
- c.s. sal
- c.s. pimienta negra (molida)
- 2 cucharadas parmesano rallado (+ más para la superficie)
- 2 cucharadas pecorino (rallado)
- c.s. aceite de oliva virgen extra
- c.s. aceite de oliva virgen extra
Herramientas
- 1 Cuchillo
- 1 Plato
- 1 Bandeja de horno
- 1 Papel de horno
- 1 Brocha de silicona
Pasos
Para preparar los calabacines gratinados, lo primero que hay que hacer es lavar y secar bien los calabacines.
Eliminar los dos extremos y cortar cada calabacín en rodajas de un grosor de 3-4 mm.
En lo que a mí respecta, prefiero cortar los calabacines haciendo un corte oblicuo que me permite obtener rodajas ovaladas, evitando así el corte largo y el corte en rodajas.
Pincelar ambos lados de cada rodaja de calabacín con aceite de oliva virgen extra, luego pasarlas por un empanado obtenido al mezclar el pan rallado y los quesos rallados, sazonado con sal y pimienta.
El aceite en la superficie de los calabacines ayudará a que el empanado se adhiera bien a los calabacines.
Conforme empanéis las rodajas de calabacín, transferirlas a una bandeja de horno forrada con papel de horno.
Cuando hayáis terminado, regar toda la bandeja de calabacines con más aceite de oliva virgen extra y espolvorear más queso rallado.
Cocinar en horno estático precalentado a 200°C durante 10 minutos, luego voltear los calabacines, cocinar durante otros 5 minutos y finalmente activar el grill y continuar la cocción durante otros 5 minutos o, en cualquier caso, hasta que estén completamente dorados.
Sin embargo, mi consejo es observar los calabacines en la última fase de cocción porque cada horno funciona de una manera y, además, si hay rodajas más delgadas que se cocinan antes, se pueden retirar para evitar que se quemen y continuar la cocción de las otras hasta el dorado deseado.
Consumirlos aún calientes, pero son buenísimos incluso fríos 😉.

