Los churros son dulces típicos españoles, de forma cilíndrica alargada, generalmente preparados con una masa que se fríe y luego se reboza en azúcar granulada especiada con canela.
Su característica forma se logra usando una jeringa de repostería especial llamada churrera, gracias a la cual la masa se deja caer directamente en un cazo con aceite hirviendo.
La receta original prevé el uso únicamente de agua, harina y sal para la masa, pero hay otras versiones, como la que os propongo, en las que también se utilizan huevo y mantequilla o aceite (como en mi caso), que hacen que la masa sea aún más crujiente por fuera y más suave en el centro. Consumidos junto a una taza de chocolate caliente son una merienda súper deliciosa.
Ahora tomaos un minuto para leer la receta y luego… ¡cocinEMOS y comAMOS!
Ver también
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Métodos de Cocción: Freír
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 250 ml agua
- 30 g aceite de semillas
- 150 g harina 00
- 1 pizca sal fina
- 1 huevo
- c.s. aceite de semillas (para freír)
- c.s. azúcar granulada
- c.s. canela en polvo
Herramientas
- 1 Balanza de cocina
- 1 Cazo
- 1 Tamiz
- 1 Espátula de silicona
- 1 Manga pastelera
- 1 Boquilla estrellada
- 1 Papel de horno
- 1 escurridor de fritos
- 1 Sartén
- 1 Espátula de silicona
- 1 Espumadera
- 1 Plato
Pasos
La preparación de los churros es realmente muy fácil y bastante rápida, por lo que podréis prepararlos en poco tiempo cada vez que os apetezca.
Comenzad vertiendo el agua y el aceite en un cazo, añadid también la sal y llevadlo casi a ebullición.
Fuera del fuego, echad de una sola vez toda la harina y mezclad con una espátula. Cuando la harina haya absorbido toda el agua, volved a poner el cazo a fuego bajo y continuad mezclando durante unos minutos, hasta tener una masa lisa y homogénea y veáis una película blanca formarse en el fondo del cazo.
Pasad la masa a un bol, extendiéndola un poco para que se enfríe más rápidamente, luego añadid el huevo ligeramente batido. Mezclad bien hasta que el huevo esté completamente absorbido por la masa. En este punto pasad todo a una manga pastelera con boquilla estrellada.
Por comodidad, y para gestionar mejor la cocción, prefiero formar primero los churros sobre una hoja de papel de horno y luego sumergirlos en el aceite caliente en la sartén.

