Los cuaresmales son galletas napolitanas que, como se puede deducir también de su propio nombre, se consumen típicamente en ese período que va desde el Carnaval hasta la Pascua, es decir, la Cuaresma, periodo de abstención del consumo de alimentos grasos de origen animal.
De hecho, estas galletas son sin mantequilla, leche ni huevos, y se preparan usando solo harina, azúcar, agua, almendras y especias.
En sabor y consistencia recuerdan un poco a los susamielli y los roccocò que, en cambio, se preparan en Navidad.
Lo que une a todas estas galletas, además de las almendras, es la presencia del pisto napolitano, es decir, una mezcla de especias como canela, nuez moscada, clavo y cilantro.
Algunas recetas también prevén el cidro confitado, que yo he omitido.
Prepararlos es realmente facilísimo y también muy rápido, incluso amasando a mano.
Ahora tomad un minuto para leer la receta y luego…¡cocinAMOS y comAMOS!!
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Tiempo de cocción: 40 Minutos
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Pascua
Ingredientes
- 250 g harina 00
- 250 g azúcar
- 5 g pisto (mezcla de canela, nuez moscada, clavo)
- 200 ml agua (caliente)
- 1/2 cáscara de naranja (rallada)
- 2 g amoníaco para dulces
- 250 g almendras
- 1 huevo (para pincelar la superficie)
Herramientas
- 1 Bol
- 1 Tenedor
- 1 Sartén
- 1 Bandeja de horno
- 1 Papel de horno
- 1 Cuchillo
- 1 Rejilla para dulces
Pasos
Para preparar los cuaresmales, comienza tostando las almendras en una sartén durante unos diez minutos a fuego bajo.
Mientras tanto, en un bol coloca la harina, la cáscara de naranja rallada, el pisto, el azúcar y mézclalos bien entre ellos, después añade, poco a poco, el agua caliente en la que habrás disuelto el amoníaco. Con un tenedor amasa todos los ingredientes directamente en el bol. Cuando la masa haya tomado consistencia, añade también las almendras tostadas y continúa amasando a mano.
Luego, transfiérelo a una superficie de trabajo en la que habrás espolvoreado un poco de harina.
Compacta la masa y divídela en dos partes, dale a cada una la forma de un tronco de 2 cm de alto y 6 cm de ancho y pincela la superficie con un huevo batido.
Realiza una primera cocción, en horno ventilado precalentado, a 180°C durante 20 minutos, luego, retira del horno, deja enfriar los troncos y después córtalos en rebanadas de aproximadamente 1 cm de grosor.
Coloca los cuaresmales así obtenidos en la bandeja y hornéalos una segunda vez, siempre en horno ventilado precalentado, a 160°C durante 15 minutos.
Una vez fuera del horno, déjalos enfriar sobre una rejilla para dulces, y después consúmelos acompañándolos con un té o un vino dulce de postre, como un buen vino de pasas.
Sígueme también en:

