Crujiente por fuera y tierna por dentro, la farinata de garbanzos con col negra es un ejemplo de cocina humilde capaz de transformar pocos ingredientes en algo extraordinario.
La incorporación de la col negra a la masa de agua y harina de garbanzo no solo aporta color y aroma, sino que hace el plato aún más nutritivo y perfecto en los meses de invierno.
Ideal como entrante rústico, plato único ligero o propuesta vegetariana llena de sabor, la farinata de garbanzos con col negra conquista por su sencillez y autenticidad.
Una receta que huele a horno caliente y a convivencia, perfecta para compartir recién horneada y disfrutar al máximo de su crujiente.
Ahora tómate un minuto para leer la receta y luego…¡cocinAMOS y comEMOS!!
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 2 Horas
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Tiempo de cocción: 40 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno
Ingredientes
- 130 g harina de garbanzo
- 390 ml agua
- 1 cucchiaino sal fina
- q.b. aceite de oliva virgen extra
- q.b. guindilla seca
Utensilios
- 1 Bol
- 1 Batidor de mano
- 1 Fuente para horno 30 cm de diámetro
- 1 Espumadera
Pasos
Para preparar la farinata de garbanzo con col negra, empieza limpiando esta última.
Primero separa las hojas del tallo central, luego separa las hojas de la nervadura central.
Coloca las hojas en un recipiente con agua fría y déjalas en remojo unos minutos para eliminar tierra e impurezas.
Acláralas bien bajo el grifo, pásalas a un colador para que pierdan el exceso de agua y luego sécalas con un paño de cocina hasta que estén completamente secas.
Finalmente, colócalas sobre una tabla y corta las hojas en trozos más pequeños.
Ahora prepara la masa.
En un bol reúne el agua y añade la harina de garbanzo en forma de lluvia, mezclando con un batidor de mano. Sala y deja reposar la masa durante una hora, desespumándola de vez en cuando con la ayuda de una espumadera.
Transcurrido el tiempo de reposo de la masa, añade las hojas de col negra picadas y mezcla para integrarlas perfectamente con la mezcla de agua y harina.
Unta abundantemente una bandeja para horno (de 30 cm de diámetro si es redonda o 20×30 cm si es rectangular) y vierte en ella la masa de tu farinata. Con una cuchara remueve un poco la mezcla para que el aceite en la base de la bandeja llegue también a la superficie y añade guindilla seca según tu gusto personal. A mí me gusta bien picante.
Por último, hornea tu farinata de garbanzo con col negra en horno estático precalentado a 200°C durante 40 minutos y sírvela aún caliente para apreciar mejor tanto su sabor como su crujiente 😉.
Conservación
La farinata de garbanzo con col negra se conserva en el frigorífico durante 2-3 días, bien cerrada en un recipiente hermético. Puedes recalentarla en el horno, en la freidora de aire o en una sartén para que recupere su textura crujiente.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Puedo usar harina de garbanzo ya preparada o tengo que triturar los garbanzos?
Para la farinata sirve harina de garbanzo ya preparada. No se usan garbanzos enteros triturados, porque la consistencia sería diferente y no se obtendría la clásica estructura fina y crujiente.
¿Cuánto tiempo debe reposar la masa?
Al menos 2-4 horas, mejor si toda la noche. El reposo permite que la harina se hidrate bien y hace que la farinata sea más digerible y homogénea.
¿Puedo saltarme el reposo?
Se puede, pero la farinata quedará menos lisa y algo más pesada. Si tienes poco tiempo, se recomiendan al menos 30-60 minutos.
¿Puedo usar otro tipo de verdura?
¡Sí! Puedes sustituir la col negra por: acelgas, espinacas, cebolla o calabacines finos.
¿Qué grosor debe tener la farinata?
Tradicionalmente es fina (unos 5 mm). Cuanto más fina sea, más crujiente quedará por fuera y tierna por dentro.
¿Puedo cocinarla en sartén?
Sí, en una sartén antiadherente bien untada. Será menos crujiente que al horno, pero igualmente buena.
¿Cómo sé cuándo está lista?
La superficie debe estar dorada con pequeñas burbujas oscuras y los bordes ligeramente despegados de la bandeja.
¿Es sin gluten?
Sí, la farinata de garbanzo es naturalmente sin gluten, por lo que es apta para personas celíacas (verifica que la harina esté certificada).
¿Puedo congelarla?
Sí, es mejor cortarla ya en porciones. Para consumirla, descongélala y pásala unos minutos por el horno caliente.

