¿Y vosotros, por la mañana, con qué preferís desayunar?
¿Tostadas con mermelada y una taza de té, croissant y capuchino o sois amantes de las galletas mojadas en leche?
La receta de las galletas para mojar que os propongo hoy está pensada precisamente para esta última categoría de amantes del desayuno.
Estas galletas son crujientes, aromáticas, dulcemente rústicas y su particular consistencia las hace ideales para absorber cada gota de leche, té o café sin desmoronarse.
Prepararlas en casa es muy sencillo y rápido y el resultado final os dará gran satisfacción.
Las preparo a menudo alternando esta receta con la de las galletas grano de café y la de las galletas de mantequilla de cacahuete, para complacer los gustos de todos en la familia.
Ahora tomad un minuto para leer la receta y luego… cocinAMOS y comemos!!
Ver también
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes para 25 galletas
- 500 g harina 00
- 2 huevos
- 150 g azúcar (+ extra para la superficie)
- Media corteza de limón
- 80 ml aceite de semillas
- 60 ml leche (a temperatura ambiente)
- 9 g amoníaco para repostería
Herramientas
- 1 Bol
- 1 Batidor danesa
- 1 Tabla de amasar
- 1 Bandeja de horno
- 1 Papel de horno
- 1 Rejilla para dulces
Pasos
Esta es una receta fácil y auténtica de galletas para mojar, con un sabor tradicional, adecuada incluso para los más pequeños.
Primero, recoja los huevos y el azúcar en un bol y mezcle con un batidor o simplemente con un tenedor.
Agregue luego el aceite, la leche a temperatura ambiente en la que habrá disuelto el amoníaco para repostería y perfume con la corteza de limón rallada.
Mezcle para amalgamar antes de comenzar a agregar, poco a poco, la harina.
Amasar en el bol con el batidor hasta que la mezcla adquiera consistencia, luego continúe trabajando con las manos primero en el bol y luego en la tabla de amasar.
El resultado final será un bollo liso y homogéneo que no deberá pegarse a las manos.
Con una espátula, corte piezas de 50 g cada una y forme bastones de unos 10 cm de longitud y ruédelos dentro de un bol pequeño con azúcar granulada.
A medida que las galletas estén formadas y azucaradas, colóquelas en una bandeja de horno forrada con papel de horno.
Hornee en un horno estático precalentado a 180°C durante 20 minutos, hasta que las galletas estén doradas.
Una vez fuera del horno, deje que sus galletas para mojar se enfríen en una rejilla para dulces antes de consumirlas 😉.
Notas
El uso del amoníaco como agente leudante conferirá a las galletas un característico olor un poco penetrante que tenderá a desaparecer a medida que las galletas se enfríen.
Las galletas para mojar se conservan durante unos días en un tarro hermético.

