La guirnalda de pizza es una idea bonita, alternativa y sobre todo escenográfica para llevar la pizza a la mesa durante el período navideño.
Perfecta para compartir con amigos en las noches previas a Navidad o, ¿por qué no?, como plato para incluir en el menú de la cena de Nochevieja, quizá entre los entrantes junto con la más clásica pizza de escarola, la ensalada de refuerzo y los buñuelos de coliflor… embelleciendo aún más tu mesa decorada para la ocasión.
Prepararla es más fácil de lo que parece y los ingredientes para condimentarla son los típicos de una clásica pizza margarita: tomate, mozzarella y albahaca.
La masa sin embargo es ligeramente diferente y requiere el uso de una mezcla de harina y sémola, para amasar con leche, mientras que la parte grasa de la masa es manteca de cerdo en lugar de aceite de oliva virgen extra.
Ahora tómate un minuto para leer la receta y luego…cocinAMOS y comAMOS!!
Ver también
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 4 Horas
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Navidad
Ingredientes para la masa base:
- 125 g harina Manitoba
- 125 g sémola remolida de trigo duro
- 3 g levadura seca de cerveza (o 9 g de levadura fresca de cerveza)
- 170 ml leche (templada)
- 12 g azúcar
- 25 g manteca de cerdo
- 7 g sal
- 150 g salsa de tomate
- 150 g mozzarella (escurrida)
- c.s. sal
- c.s. aceite de oliva virgen extra
- Unas hojas albahaca
Herramientas
- 1 Tabla de amasar
- 1 Rodillo
- 1 Bol
- 1 Corta pizza
- 1 Bandeja de horno
- 1 Papel de horno
Pasos
Para preparar la masa de la guirnalda de pizza, coloca en un bol las dos harinas, la levadura seca y mezcla.
Disuelve el azúcar en la leche que habrás templado pasándola 30 segundos en el microondas.
Vierte en forma de lluvia la mezcla de harinas dentro de la leche y comienza a trabajar la masa con un tenedor. Añade la manteca de cerdo y la sal.
Cuando la masa haya tomado consistencia, trasládala a una tabla de amasar enharinada y amásala a mano durante unos minutos, hasta que quede lisa y homogénea.
Mete la bola resultante en un bol, cúbrela con film alimentario y déjala leudar hasta que doble su tamaño (tomará alrededor de 3 horas).
Mientras tanto, condimenta la salsa de tomate con aceite, sal y albahaca.
Al terminar la primera fermentación, retoma la masa, extiéndela con un rodillo hasta obtener un disco de medio centímetro de grosor y colócala en una bandeja forrada con papel de horno.
Comenzando desde el centro, realiza cortes en forma de cruz con una rueda corta pizza para obtener 4 solapas que luego cortarás nuevamente para obtener 8 triángulos.
Distribuye la salsa de tomate condimentada a lo largo de todo el círculo del disco de masa, asegurándote de dejar sin salsa tanto el borde exterior como los triángulos centrales. Añade la mozzarella en cubos.
En este punto, levanta la punta de cada triángulo central y dóblala hacia atrás hasta tocar el borde exterior del disco de masa. Deja leudar la guirnalda de pizza durante una hora, luego unta la superficie de los triángulos de masa con aceite de oliva virgen extra y hornéala en un horno estático precalentado a 200°C durante 15-20 minutos.
Una vez sacada del horno, decora la guirnalda de pizza con hojitas de albahaca fresca 😉.

