A pesar de que en el supermercado es fácil de encontrar, últimamente, dado también su costo no muy económico, prefiero preparar la leche condensada en casa partiendo de solo tres simples ingredientes: leche, azúcar glas y mantequilla.
Realmente se necesitan pocos minutos para prepararla y unas horas de reposo en el frigorífico para obtener una crema de leche que se puede usar en varias recetas de postres y helados caseros.
La única precaución a tener es usar azúcar glas ya preparado que encuentras en el mercado y que contiene un porcentaje de almidón necesario para espesar la leche.
Ahora tómate un minuto para leer la receta y luego… ¡cocinEMOS y comAMOS!
Ver también
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Métodos de Cocción: Hervido
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 250 ml leche
- 25 g mantequilla
- 200 g azúcar glas
Herramientas
- 1 Báscula de alimentos
- 1 Batidor de mano
- 1 Cazo
- 1 Bote hermético
Pasos
Para preparar la leche condensada en casa realmente se necesitan pocos y sencillos pasos.
Primero vierta la leche en un cazo y añada la mantequilla cortada en trozos. Caliente la leche hasta que se derrita la mantequilla y luego, antes de que la leche hierva, añada el azúcar glas.
Mezcle con un batidor de mano para evitar la formación de grumos. Déjelo cocinar durante 10-15 minutos y verá que la leche cambia su consistencia de líquida a más densa. Cuando la leche cubra el dorso de una cuchara es el momento de apagar el fuego.
Siga mezclando durante un par de minutos, luego vierta la leche condensada dentro de un tarro hermético, cubra la superficie con film en contacto y deje enfriar a temperatura ambiente antes de cerrar el tarro y trasladarlo al frigorífico.
Al enfriarse, la leche condensada adquirirá una consistencia decididamente más cremosa, perfecta para ser untada en pan o tostadas o como ingrediente de postres y helados caseros 😉.
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