Dada su extrema versatilidad en la cocina, las berenjenas se prestan para ser utilizadas en innumerables recetas, cada una más deliciosa que la anterior.
Hoy es el turno de las medias lunas de berenjenas rellenas de tomate y mozzarella, empanadas y luego fritas. Puedes presentarlas en la mesa como un verdadero y propio segundo plato, como un simple acompañamiento o también como finger food durante una cena con amigos y familiares.
Son facilísimas de preparar, la única precaución es usar berenjenas redondas bastante grandes.
Ahora tómate un minuto para leer la receta y luego…¡cocinAMOS y comAMOS!!
Ver también
- Dificultad: Fácil
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Métodos de Cocción: Fritura
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Verano
Ingredientes
- 2 berenjenas redondas (grandes)
- 200 g mozzarella
- 300 ml puré de tomate
- c.s. sal fina
- c.s. aceite de oliva virgen extra
- Algunas hojas albahaca
- c.s. aceite de semillas (para freír)
- c.s. harina
- 2 huevos
- 1 cucharada queso parmesano rallado
- 1 pizca sal fina
- c.s. pimienta negra (molida)
- c.s. pan rallado
Herramientas
- 1 Cuchillo
- 1 Freidora de aire
- 1 Cazo
- 3 Platos
- 1 Tenedor
- 1 Pincel de silicona
Pasos
Para preparar esta receta he utilizado berenjenas redondas bastante grandes, aquellas con el tallo oscuro.
Primero, lava y seca las berenjenas, luego elimina los dos extremos y córtalas en rodajas de un cm de grosor.
Pincela cada rodaja con aceite por ambos lados y cocínalas en una freidora de aire a 200°C durante 7-8 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Alternativamente, puedes cocinarlas también en una sartén.
Mientras las berenjenas se cocinan, hierve durante unos diez minutos el puré de tomate condimentado con aceite, sal y albahaca, y corta la mozzarella en trozos.
Cuando todas estén cocidas, coloca en cada rodaja de berenjena un trozo de mozzarella y una cucharada de puré de tomate, luego cierra la berenjena sobre sí misma formando una media luna.
Pasa cada berenjena rellena primero por harina, luego por huevo batido, sazonado con parmesano, sal y pimienta, y finalmente por pan rallado, sellando bien los bordes.

