La mousse de mortadela es una crema salada deliciosamente sabrosa, perfecta para decorar pasteles salados y aperitivos para vuestros cócteles o fiestas de bufé, pero os aseguro que está buenísima también para comer a cucharadas.
Se prepara realmente en muy poco tiempo con la ayuda de una batidora en la que recoger todos los ingredientes, luego solo tenéis que batir hasta obtener una crema suave y espumosa.
Confía en mí si te digo que una vez probada la prepararás una y otra vez, sobre todo si quieres conquistar a tus comensales por el paladar.
Ahora tómate un minuto para leer la receta y luego…¡cocinAMOS y comAMOS!!
Ver también
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 125 g ricotta
- 250 g mortadela
- 100 ml nata líquida fresca
- 2 cucharadas queso parmesano rallado
- 1 pizca sal
- al gusto granillo de pistacho (para decorar)
Herramientas
- 1 Batidora
- 1 Colador
- 1 Cuchillo
Pasos
Preparar la mousse de mortadela es realmente fácil, se hace en unos minutos y todo lo que necesitarás es una batidora.
Primero, deja escurrir bien la ricota en un colador y, una vez bien seca, colócala en el vaso de la batidora.
Luego, corta la mortadela en trozos (o en tiras si usas lonchas) e introdúcela en la batidora y empieza a batir.
Después de unos segundos, cuando la mortadela esté picada y se haya mezclado con la ricota, añade también la nata líquida fría de la nevera, el parmesano y la pizca de sal.
Vuelve a encender la batidora y sigue batiendo hasta obtener una crema suave, homogénea y espumosa.
Luego, transfiere la mousse de mortadela a un bol, decórala con granillo de pistacho y consérvala en la nevera hasta el momento de usarla 😉.
Conservación
La mousse de mortadela se conserva en la nevera un máximo de 2 días, en un recipiente bien sellado.

