Uno de los ingredientes más versátiles en la cocina es sin duda la ricotta con la que se pueden preparar una infinidad de recetas tanto dulces, como la pastiera napolitana, la cassata, la Tarta vertida con crema de ricotta y chocolate y las Bolitas de ricotta, coco y cacao, pero también saladas como los Rusticos napolitanos y rellenos varios para raviolis y canelones,
Mi propuesta de hoy la tiene, en cambio, como protagonista en un primer plato icónico: ñoquis de ricotta con salsa de tomate.
Esta receta os sorprenderá no solo por su sabor, sino también por su rapidez de ejecución. De hecho, los ñoquis de ricotta se preparan en muy pocos minutos mezclando ricotta, huevo y harina con sal y queso rallado, y solo necesitaréis dejarlos reposar el tiempo justo para terminar de cocinar la salsa de tomate que habréis empezado antes de amasar los ñoquis.
Ahora, tomad un minuto para leer la receta y luego…¡cocinAMOS y comAMOS!
Ver también
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 2
- Métodos de Cocción: Hervido
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 250 g ricotta
- 1 huevo
- 2 cucharadas queso parmesano
- 150 g harina 00
- 300 g puré de tomate
- 1 chorrito aceite de oliva virgen extra
- 1 pizca sal
- Algunas hojas albahaca (fresca)
Utensilios
- 1 Bol
- 1 Tenedor
- 1 Mesa de trabajo
- 1 Marcador de ñoquis
- 1 Olla
- 1 Cacerola
- 1 Espumadera
- 1 Rasqueta
Pasos
Para preparar los ñoquis de ricotta con salsa, os aconsejo empezar por la salsa de tomate así, mientras la salsa se cocina, podéis dedicaros a la preparación de los ñoquis de ricotta.
En una cacerola poned el puré de tomate y condimentadlo con un chorrito de aceite, una pizca de sal y hojas de albahaca fresca y dejad cocinar durante 20 minutos.
Mientras tanto, recoged la ricotta en un bol y desmenúzadla con un tenedor, luego añadid el huevo e incorporadlo mezclando con un tenedor.
Añadid luego una pizca de sal, el queso rallado y la harina.
Mezclad en el bol primero con un tenedor y luego amasad algunos minutos a mano hasta obtener un panecillo firme y homogéneo.
Con una rasqueta, cortad trozos de la masa y trabajad cada uno sobre una mesa de trabajo para obtener cilindros del grosor de un dedo.
Cortad luego cada cilindro para obtener ñoquitos que pasaréis por un marcador de ñoquis o los dientes de un tenedor.
Dejad reposar los ñoquis solo el tiempo que la salsa termine de cocinarse y luego, cocedlos en abundante agua salada y, a medida que suban a la superficie, retiradlos con una espumadera, dejadlos escurrir en un colador y, finalmente, sumergidlos en la salsa de tomate removiéndolos bien.

