La panna cotta menta y chocolate es un postre en el que la bondad del chocolate y la frescura de la menta se fusionan en un único sabor realmente agradable.
Nata fresca, chocolate, jarabe de menta, azúcar y gelatina son los únicos ingredientes necesarios para preparar un dulce para disfrutar como merienda fresca o como postre.
Como recipientes, podréis utilizar 6 moldes para muffins de aluminio o, como hice yo, unos cuencos de vidrio de 18 cl. En este último caso, para obtener 6 porciones, deberéis duplicar las dosis.
Ahora tomad un minuto para leer la receta y luego…¡cozinEMOS y comEMOS!
Ver también
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 3 Horas
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Hervido
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 400 ml nata fresca líquida
- 60 g azúcar
- 80 g chocolate negro (50%)
- 50 ml jarabe de menta
- 4 hojas gelatina
- c.s. chocolate negro (rallado)
- Algunas hojas menta (fresca)
Herramientas
- 1 Balanza de alimentos
- 1 Cuchillo
- 1 Cacerola
- 1 Batidor de mano
- 1 Cuenco
- 1 Tabla de cortar
- 1 Cucharón
- 6 Molde de aluminio
Pasos
Preparar la panna cotta requiere realmente pocos minutos de preparación sin embargo, en este caso, al tener que preparar tanto la versión de chocolate como la de menta, tocará tener un poco más de paciencia y esperar el tiempo de reposo necesario entre la preparación de las dos variantes.
Primero poned dos hojas de gelatina a remojo en agua y picad el chocolate con el cuchillo.
Poned una cacerola al fuego e introducid 200 ml de nata fresca líquida y 30 g de azúcar granulada. Dejad que el azúcar se disuelva a fuego lento, añadid el chocolate picado y cuando también este esté completamente derretido añadid las hojas de gelatina bien escurridas. Mezclad bien para que la gelatina, al disolverse, se distribuya uniformemente.
Dividid la mezcla en los moldes llenándolos hasta la mitad, dejad enfriar a temperatura ambiente y luego trasladad todo al frigorífico.
Cuando la panna cotta esté bien fría y haya alcanzado la consistencia adecuada (al menos 1 hora) empezad la preparación de la panna cotta de menta.
Repetid los mismos pasos de la panna cotta de chocolate poniendo a remojo dos hojas de gelatina y calentando 200 ml de nata fresca con 30 g de azúcar.
Añadid luego 50 ml de jarabe de menta y las hojas de gelatina escurridas. Mezclad y cuando la gelatina esté completamente disuelta, apagad el fuego y dejad que baje un poco la temperatura de la mezcla antes de distribuirla en los diferentes moldes con la panna cotta de chocolate.
Trasladad de nuevo todo al frigorífico para que se solidifique también la panna cotta de menta.
Al momento de servir a la mesa, si habéis utilizado los moldes de aluminio, desmoldad la panna cotta en platillos de postre antes de adornarla con chocolate rallado y hojas de menta fresca😉.
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