La pasta al horno es sin duda una de esas preparaciones que mejor representa la cocina italiana en el mundo. Un plato reconfortante que se prepara, generalmente, en ocasiones conviviales como el almuerzo del domingo en familia o en las diversas festividades.
Además de ser buenísima, personalmente, la encuentro también muy cómoda sobre todo cuando se tienen invitados y no se quiere estar en la cocina o cuando, quizá, se tiene poco tiempo para preparar un almuerzo completo en el último momento. De hecho, la pasta al horno se puede preparar tranquilamente con antelación y luego cocinarla o recalentarla un momento antes de comer.
Las versiones de pasta al horno son prácticamente infinitas, de hecho, se puede preparar con diferentes tipos de carne, con las verduras de temporada, solo con quesos, con o sin bechamel, en blanco o roja, en fin, basta con jugar con la fantasía para tener un plato siempre delicioso.
La versión que os propongo hoy es la que yo defino «clásica» y que es la más popular en casa, es decir, la que lleva ragú de carne picada, bechamel y mozzarella.
Ahora tomad un minuto para leer la receta y luego ¡cocinAMOS y comAMOS!!
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 40 Minutos
- Tiempo de cocción: 25 Minutos
- Porciones: 6
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 1 zanahoria (pequeña)
- 1 cebolla (pequeña)
- 1 rama apio
- Medio vaso vino blanco
- 350 g carne picada mixta (ternera y cerdo)
- 700 g puré de tomate
- 250 g bechamel
- 50 g queso parmesano rallado
- 300 g fiordilatte
- 500 g pasta
- c.s. aceite de oliva virgen extra
- c.s. sal
Herramientas
- 1 Báscula de cocina
- 1 Pelador de patatas
- 1 Cuchillo
- 1 Cazuela
- 1 Olla
- 1 Escurridor
- 1 Cuchara de madera
- 1 Fuente de horno
- 1 Rallador
- 1 Bol
Pasos
Para preparar la pasta al horno clásica, comenzad con la preparación del ragú.
Laváis, peláis y cortáis en trocitos pequeños la zanahoria, la cebolla y el apio.
En una cazuela calentáis un poco de aceite y sofreís el picado de apio, zanahorias y cebollas, después añadís también la carne picada y la dejáis dorar. Luego, añadís el vino y cuando el alcohol se haya evaporado, añadís el puré de tomate, saláis, cubrís con una tapa y dejáis cocinar por una hora, removiendo de vez en cuando.
Cuando la salsa esté casi lista, ponéis a hervir abundante agua con sal y cocéis la pasta al dente. Una vez escurrida, la recogéis dentro de un bol grande y la mezcláis con el ragú de carne, la bechamel, el queso y el fiordilatte cortado en trocitos. Si queréis, podéis preparar la bechamel en casa siguiendo esta receta pero usando solo la mitad de la cantidad.
Mezcláis bien para que la pasta quede uniformemente condimentada.
A este punto transferís la pasta dentro de una fuente de horno, la compactáis bien y distribuís en la superficie unas cucharadas de bechamel que habréis reservado y un poco de queso rallado.
Cocéis en horno estático precalentado, a 200°C durante 20 minutos, luego encendéis el grill por 5 minutos o hasta que se forme una bonita costra dorada en la superficie.
Una vez sacada del horno, la porcionáis y disfrutáis de la pasta al horno aún caliente y cremosa 😋.
Consejos
En caso de que os sobre pasta al horno, podréis decidir congelarla o conservarla en la nevera durante un máximo de dos días. Al momento de consumirla, recalentarla en sartén con una nuez de mantequilla.
En caso de que os sobre pasta al horno, podréis decidir congelarla o conservarla en la nevera durante un máximo de dos días. Al momento de consumirla, recalentarla en sartén con una nuez de mantequilla.

