La pasta alla gricia es uno de los platos más auténticos y representativos de la cocina romana, considerado un verdadero pilar de la tradición culinaria del Lacio. Esta receta nació como un plato simple y humilde, hecho con pocos ingredientes pero de alta calidad: pasta, guanciale, pimienta negra y queso pecorino romano. Su origen se remonta a la antigüedad, cuando los campesinos y pastores de la zona utilizaban los ingredientes disponibles para crear platos sabrosos y sustanciosos.
La pasta alla gricia se considera a menudo como una variante de las más famosas carbonara y amatriciana, compartiendo algunos ingredientes y técnicas de preparación, pero manteniendo un carácter más rústico y decidido. Es un plato que celebra la simplicidad y el sabor auténtico de la cocina romana, perfecto para quienes aman los sabores intensos y genuinos.
Ahora tómate un minuto para leer la receta y luego…¡cocinEMOS y comEMOS!!
Ver también
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Fuego
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 320 g pasta
- 200 g guanciale
- 60 g queso pecorino romano
- c.s. pimienta negra (molida)
- c.s. sal
Herramientas
- 1 Cuchillo
- 1 Sartén
- 1 Olla
- 1 Espumadera
- 1 Rallador
Pasos
La pasta alla gricia se prepara realmente en pocos minutos con el condimento que se hace mientras se cuece la pasta, por lo que, lo primero que hay que hacer, es poner a hervir el agua para la pasta.
Mientras tanto ralla el queso pecorino romano y corta en tiras el guanciale, después de haber eliminado la corteza.
Luego pon el guanciale en la sartén sin añadir ningún tipo de grasa.
Deja «sudar» el guanciale a fuego medio-bajo y hazlo dorar bien hasta que esté ligeramente crujiente.
Una vez listo, con una espátula o espumadera, retira el guanciale y transfiérelo a un bol pequeño, dejando la grasa que ha soltado en la sartén.
Cuando el agua comience a hervir, añade sal, echa la pasta y a mitad de cocción (después de que haya soltado parte de su almidón), retira un cucharón de agua, transfiérelo a la sartén y mezcla (el fuego debe estar encendido) para crear una emulsión.
Cuando la pasta esté al dente, transfiérela a la sartén y salta junto con el condimento.
Finalmente, apaga el fuego, deja bajar ligeramente la temperatura dentro de la sartén y añade el queso pecorino y el guanciale que habías reservado. Salta la pasta con el condimento añadiendo un poco más de agua de cocción para obtener la cremosidad adecuada.
Solo te queda emplatar y servir😉.

