Durante la temporada de verano, cuando el mar nos regala sus frutos más sabrosos y frescos, es posible poner en la mesa platos realmente exquisitos como los espaguetis con almejas, la pasta y frijoles con mejillones o como este plato de pasta con crema de patatas y mejillones.
Esta última receta, de consistencia cremosa, une la salinidad de los mejillones con la dulzura de las patatas, creando un equilibrio irresistible.
La preparación es muy sencilla pero no precisamente rapidísima, a menos que encuentres los mejillones ya perfectamente limpios. Sin embargo, prefiero ocuparme personalmente de esta operación para asegurarme de tener mejillones perfectamente limpios. Sea como sea, dando el tiempo adecuado a las diversas preparaciones, lograrás poner en la mesa un excelente plato en tiempos relativamente cortos.
No hace falta decir que para el éxito del plato es fundamental que los mejillones sean súper frescos y, otra cosa importante, es la cantidad adecuada de crema de patatas a utilizar que debe hacer el plato aterciopelado sin hacerlo pesado.
Ahora tómate un minuto para leer la receta y luego…¡cocinAMOS y comAMOS!!
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- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 320 g pasta
- 1 kg mejillones
- 2 patatas (tamaño mediano)
- 2 dientes ajo
- c.s. perejil (fresco)
- c.s. aceite de oliva virgen extra
- c.s. sal
- c.s. guindilla fresca
- c.s. pimienta negra (molida)
Herramientas
- 1 Cuenco
- 1 Sartén
- 1 Colador
- 1 Olla
- 1 Cuchillo
- 1 Tapa
- 1 Cazo
- 1 Batidora de mano
- 1 Espumadera
Pasos
Para intentar optimizar los tiempos de preparación de la pasta con crema de patatas y mejillones, lo primero que te recomiendo hacer es poner a hervir las patatas.
Mientras tanto, dedícate a la limpieza de los mejillones.
Lávalos cuidadosamente bajo el agua corriente, luego elimina el biso (la barbeta) que sobresale de cada mejillón y raspa la concha (con un cuchillo o una esponja de acero) las incrustaciones hasta que estén completamente limpios y brillantes. Enjuaga nuevamente.
En una sartén sofríe, en un fondo de aceite de oliva virgen extra, un diente de ajo y unos tallos de perejil fresco. Cuando el ajo empiece a chisporrotear introduce también los mejillones en la sartén y tapa con una tapa.
A medida que se abren, retira los mejillones de la sartén y quítales la concha dentro de un cuenco, luego filtra el agua que han soltado durante la cocción. Si quieres, puedes decidir conservar algunos mejillones con concha para la decoración final del plato (yo prefiero no hacerlo).
Con una parte del agua de cocción filtrada, cubre los mejillones sin concha para que no se sequen y reserva el resto.
Mientras tanto, las patatas estarán cocidas, déjalas tibiar luego pélalas e introdúcelas en el vaso de la batidora de mano junto con una pizca de sal, una molienda de pimienta negra y las hojas de perejil fresco. Para obtener la cremosidad adecuada, ayúdate añadiendo un poco de agua de cocción de los mejillones.
Mientras se cuece la pasta, en la misma sartén en la que has abierto los mejillones, prepara un nuevo sofrito con aceite, ajo, perejil y, esta vez, también guindilla fresca.
Deja que los mejillones tomen sabor en el interior añadiendo también un poco de agua que habías reservado.
Cuando la pasta haya alcanzado una cocción al dente, retírala con una espumadera y transfiérela a la sartén, añade también la crema de patatas y mezcla bien. Ayúdate con un poco de agua de los mejillones para obtener la cremosidad adecuada.
No te queda más que servir y disfrutar de este plato que huele a mar y sabe a felicidad… especialmente si lo acompañas con un buen vino blanco 😉.

